Azealia Banks y La Casa Azul convierten el Matadero en una gran pista de baile

  • Twin Shadow y James Blake también triunfan en el Día de la Música
  • The Raveonettes resulta una de las mayores decepciones
  • Este sábado llega el turno de Spoon, Mercury Rev o Love of Lesbian

ARTURO PANIAGUA / PAULA QUINTANA / ÍNIGO PIÑEIRO / RODRIGO SIMÓN - MADRID 

Propuestas de muy diferentes estilos en la jornada del viernes del festival Día de la Música. Una jornada marcada por el calor, la gran afluencia de público al recinto del Matadero de Madrid y el triunfo incontestable de la norteamericana Azealia Banks y del barcelonés Guille Milkyway, el hombre de La Casa Azul.

Soul de raza

Al venerable soulman Lee Fields le tocó salir al escenario Radio 3 a las seis de la tarde, una hora en la que el intenso calor marcaba por completo la atmósfera general del festival. Pero eso no amedrentó a este veterano, que tras 40 años de irregular carrera, ha logrado ya como sexagenario hacerse un hueco estable en el circuito soul.



Vestido de negro entallado y con un vistoso chaleco dorado, Fields mostró junto a su potente banda -The Expressions- que su soul académico y vehemente está hecho a medida de los directos de masas. Se dejó el alma en cada canción y su garganta sonó vibrante, emocionando como solo pueden hacerlo los elegidos del género.

Sus músicos -curiosamente todos de raza blanca- contribuyeron al éxito del espectáculo, derrochando estilo y dotando de músculo a los temas de Fields, todos ellos ceñidos a los cánones de un género que ya no sorprende pero que siempre pellizca. El mejor ejemplo lo encontramos ayer en la versión del popular "Sunny", en la que la pasión y la clase de Lee Fields & The Expressions resultaron absolutamente vivificantes.

Fuera el hype, éxito asegurado

Los ánimos de la tarde fueron en aumento gracias a la dosis de guitarreo y sintetizadores que aportó Twin Shadow. El neoyorquino George Lewis Jr prometía mucha intensidad en el show de su banda, y lo logró en base a las canciones de su alabado disco debut (como esa "Slow" que le ha ganado más de una comparación con Morrisey), y a cuatro canciones del segundo disco que publica dentro de unas semanas (no faltó la intrépida "Five Seconds").

Twin Shadow ha demostrado galones sobre el escenario RTVE.es, en el que ha sido su primer concierto en Madrid. El recuerdo que queda de la experiencia es muy bueno: intensidad en su justa medida, y una aventajada práctica de un pop a ratos oscuro y en otras tantas ocasiones, despreocupado y festivo.

Pero si hay que hablar de una gran fiesta, no se puede obviar la efÌmera revolución montada por Azealia Banks en el escenario Radio 3. Seamos sinceros, hasta el momento la rapera ha dado muestras de ser un fenómeno que tenía mucho por demostrar. En su concierto de poco más de 40 minutos, la estadounidense ha marcado la pauta correcta para mover al público y crear el júbilo colectivo enlazando conocidos éxitos como "Jumanji", o el bombazo necesario de "212".

No es poca cosa lo logrado por Azealia, tomando en cuenta que ha logrado llenar el escenario con su presencia, y la ayuda de un DJ y dos hiperactivas y alegóricas bailarinas. Si la entrega de la artista en todos sus conciertos es la misma, rogamos porque pronto pueda ofrecer un mayor repertorio para no quedarnos con la miel en los labios en el próximo encuentro.

La gran baza de James Blake

James Blake es un chico ajeno a este mundo. Acompañado por dos excelentes instrumentistas, consiguió amansar a las fieras que a las nueve de la noche de un viernes ya de verano combatían el calor a golpe de risotadas y de cerveza. En un escenario así, el británico de moda “sólo” pudo tirar de delicadeza y precisión para dar forma en directo a las magníficas y complejas canciones, sobre todo, de su álbum de debut, el que pudo haberle otorgado un Mercury y que a priori le señalaba como uno de los grandes nombres del festival.
 
“Unluck”, “The Wilhelm scream” o “I never learnt to share” emocionaron con sus turbias atmósferas. Esa voz de Blake que lo tiene todo de especial era el hilo conductor perfecto de un sonido elaborado, envolvente y que llegó a su momento álgido con la versión, desnuda y al piano, del “A case of you” de Joni Mitchell. Sensibilidad a flor de piel. James Blake ha llegado para quedarse.

Talento en la nave 16

Una de las grandes atracciones del escenario Spotify fue St Vincent. La expresividad de Annie Clark brilló en estado puro en un directo pasional cargado de dedicación y simpatía. De ella llama la atención todo: sus rebeldes rizos, sus piernas hiperactivas, su extrema delgadez y, sobre todo, una afinación perfecta y la capacidad para impresionar al público con sus arreglos de guitarra, que no pueden tener otro adjetivo que el de geniales.

Acompañada por un batería y dos teclistas, St Vincent ofreció un concierto memorable con las nuevas canciones de Strange mercy, theremin incorporado y un final con Annie Clark lanzándose al público en un derroche de generosidad de una de las artistas que más convencieron en la jornada de viernes en el Día de la Música.

La estela del negro la había inaugurado horas antes Jane Joyd. Sobrada de talento, Elba Fernández derrochó tablas de juventud sobre el escenario con la tranquilidad de haber pasado ya por el FIB y el Vigo Transforma. Cayeron canciones de la maqueta con la que ganó Proyecto Demo 2011, de su nuevo EP temático, Shy little Jane presents, the dramatic tales of her animals, y, siguiendo la línea pro-animal, “The wolves” de Bon Iver sucedida por otra versión (casi una rareza) de PJ Harvey, “Hardly wait”.

Jóvenes aunque sobradamente potentes

Tocando el final de esta primera jornada de Día de la Música, Mendetz tuvieron una difícil misión: desplegar sus encantos electrónicos a la vez que James Blake dejaba a todo el mundo en pleno vuelo, y los irlandeses Two Door Cinema Club sacaban su faceta más animada y colorida.

Los barceloneses lograron atrapar a un público reducido pero entregado, que bailó y aplaudió cada fechorÌa musical de estos grandes agitadores de la música local. Así, es la segunda ocasión en la que Mendetz pone patas arriba el Día de la Música. La primera fue en 2009, cuando su versión del éxito dance "Freed From Desire" superó a la original. En la noche del viernes volvieron a hacerlo, y con el extra añadido de canciones propias como "Plasticine", "Hap Your Clands" o "Futuresex".

Volviendo a Two Door Cinema Club, sólo podemos agregar que la joven banda ya planta cara a esos grandes nombres que en la dÈcada pasada nos hicieron sentir únicos y especiales en el mundo. Ya pueden así, plantar cara a grupos como The Killers, The Kooks o The Strokes, en la fabricación de himnos. Prueba de ello es la gran algarabía que producen las ya clásicas "What You Know", "I Can Talk" o "Something Good Can Work".



Este concierto fue aprovechado además por la banda para adelantar alguna que otra canción de su nuevo álbum, que verá la luz en septiembre. Por lo escuchado, siguen la misma senda, y tienen el mismo empeño en crear himnos marca de la casa que cualquier banda de moda que se precie.

… y al final el cuervo voló

The Raveonettes habían pasado todo tipo de penurias antes de su actuación en Madrid. Sune Rose Wagner estuvo a punto de perderse el concierto por retrasos en un vuelo y llegó al Matadero lleno de medicamentos para superar unos dolores de espalda. El viaje y la lumbalgia se notaban en la expresión del líder de la banda danesa, más frío y apagado que de costumbre, pero sobre todo se notaron las carencias del escenario Spotify, quizá no tan apto para un concierto a base de reverb y distorsión como el de The Raveonettes.

Con todo, el dúo que forman Sharin y Sune convenció a su público con una catarata de éxitos como “Dead sound”, “Love in a trashcan”, “That great love sound” o el cierre con una de sus favoritas, “Aly, walk with me”.

La Casa Azul, triunfo incontestable

Guille Milkyway es ya, por derecho propio, uno de los artistas más importantes del pop español de este siglo. Lo confirmó definitivamente con su álbum de 2011, el magnífico La Polinesia Meridional y se encarga de recordárnoslo cada vez que se sube a un escenario. Anoche en el RTVE.es del Matadero no fue una excepción. Le tocó cerrar la jornada al aire libre ante un público ya en combustión y no necesitó más que una canción para convertir el recinto en una inmensa y entregada pista de baile.

El espectacular arranque con Los chicos hoy saltarán a la pista es uno de los momentos más arrebatadores que hemos visto en directo en los últimos tiempos. Desde la introducción de easy-listening cósmico hasta la pasmosa utilización de las luces y las proyecciones, Milkyway depliega todos los recursos que le hacen grande, destacando su pericia para combinar la melodía pop con la pegada rítmica de la música disco. Esa mezcla euforizante fue la que dominó todo el espectáculo, entendido este como ejercicio integral en el que el marco es tan importante como la foto.

De esto modo, resultaron infalibles canciones como ¿Qué se siente al ser tan jóven?,  La fiesta universal o, en un registro diferente pero no menos estimulante, la versión solo con piano de La Polinesia Meridional. Un show repleto de referencias sci-fi, europop y electrolounge que concluye por todo lo alto con esa celebración del pop adolescente más maduro que es La revolución sexual. Triunfo incontestable de un artista en la cima de carrera. Gran fin de fiesta de la primera jornada del Día de la Música.

 

Comentarios

Espacio reservado para promoción
cid:55310