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Perfil

Pablo Casado, de "dar la cara" por el PP a encabezar la derecha sin complejos

  • El vicesecretario de Comunicación irrumpe en el liderazgo imponiéndose a todos los favoritos para la renovación del PP
  • Trabajó con Aznar, fue elevado a la cúpula por Rajoy y sucederá a este con postulados propios del primero

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Pablo Casado, de "dar la cara" por el PP a encabezar la derecha sin complejos

Hace dos semanas, antes del 5 julio, Pablo Casado era la tercera vía, un candidato medianero en el duelo de 'lideresas' del Partido Popular, un joven entrometido en un duelo pensado para los 'mayores', un osado aspirante a gigante que negaba tener pies de barro pese a que su currículo académico está siendo investigado. Pero este sábado se ha convertido en el presidente del partido más votado de España y candidato a presidir el Gobierno del país en menos de dos años, con un ideario con el que refundar la derecha desde sus esencias.

Hace apenas tres años, Pablo Casado Blanco (Palencia, 1981) no era más que un joven diputado por Ávila, mediático, de buena presencia y con aire renovador al que Rajoy señaló para que colaborase en el equipo de Fernando Martínez-Maíllo como vicesecretario de Comunicación, un 'chico para todo' junto a Andrea Levy y Javier Maroto, todos a las órdenes de María Dolores de Cospedal, despachando la engorrosa papeleta comunicativa en el partido cuando no paraban de arreciar los escándalos de corrupción.

"Hablaba de gente que ni conocía", ha dicho Casado sobre las respuestas que debía dar ante las acusaciones de corrupción a miembros del PP, cuando se ha tratado de enfatizar el compromiso con el partido de cada candidato y subrayar en su caso que se ha "partido la cara" por sus siglas en sus peores momentos.

Ahora, tampoco se ha cansado de defender que su proyecto representa la "humildad, la cercanía y dar la cara siempre por el partido", argumentos con los que sumó el apoyo de su antigua jefa y del resto de sus rivales en las primarias, José Manuel García-Margallo, José Ramón García-Hernández y Elio Cabanes, para la crucial elección en la que los compromisarios le han coronado en esta segunda vuelta, volteando el orden del voto de los militantes en la primera.

El Congreso Extraordinario del PP, en imágenes

Los compromisarios del Partido Popular eligen a su próximo presidente entre Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado

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  • Pablo Casado junto a su esposa, Isabel Torres

    Congreso Extraordinario del PP

    Pablo Casado junto a su esposa, Isabel Torres.

    EFE
  • El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy junto a Soraya Sáenz de Santamaría, tras conocerse que Pablo Casado será el nuevo presidente del PP al haber obtenido 1.701 sufragios de los compromisarios populares frente al los 1.250 que ha logrado Sáenz

    Congreso Extraordinario del PP

    El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy junto a Soraya Sáenz de Santamaría, tras conocerse que Pablo Casado será el nuevo presidente del PP al haber obtenido 1.701 sufragios de los compromisarios populares frente al los 1.250 que ha logrado Sáenz de Santamaría.

    EFE

La juventud de Casado, el hecho objetivo de sus 37 años de edad, también se ha usado a favor y en contra como argumento de su candidatura, en confrontación con la condición de mujer de Sáenz de Santamaría. Como joven político, en tiempos del post-15M y de la demanda de regeneración política, Casado se curtió en la trinchera mediática, en tertulias compartidas con Pablo Iglesias, Albert Rivera, Pedro Sánchez, Íñigo Errejón o Alberto Garzón.

Y aunque presentaba un perfil de empleado cumplidor, su carrera política ha prosperado consumiendo etapas a velocidad endiablada y, antes de proponerse él mismo para presidir su partido, se le había señalado como posible candidato a alcalde de Madrid o presidente de esa Comunidad en las elecciones de 2019.

Con 24 años, sin haber acabado la carrera, le fichó como asesor el vicepresidente segundo de la Asamblea de Madrid, Alfredo Prada. Con esa edad fue presidente de Nuevas Generaciones en Madrid, cargo en el que estuvo hasta 2013. Para entonces, ya era diputado por la provincia de Ávila, circunscripción por la que fue elegido en tres legislaturas consecutivas, pero el debut en un escaño le había venido en 2007, en la Asamblea de Madrid, una vez que cumplió la condición que le impuso Esperanza Aguirre de que acabara la carrera.

Precisamente los estudios, que en la mayoría de los perfiles de líderes políticos no dicen gran cosa sobre su presente o su futuro, son en el caso de Pablo Casado motivo de revisión y polémica que anteceden y seguirán a lo que pase en el XIX congreso extraordinario del PP. Se han cuestionados sus licenciaturas, su máster y hasta cursos expedidos por Harvard y Georgetown (entre otras instituciones académicas) presentados como postgrados pero sin exámenes y de escasas semanas de duración.

Contrajo matrimonio con Isabel Torres Orts, psicóloga con la que tiene dos hijos, Paloma y Pablo, nacido en 2014 tras apenas cinco meses de gestación y con 700 gramos de peso, una experiencia como padre cuya dureza le marcó y ha recordado estos días con el nacimiento de los mellizos prematuros de Irene Montero y Pablo Iglesias.

'Sucesor' de Aznar

Es indudable que Pablo Casado es hijo de la "nueva política" y encarna, primero de manera natural y ahora deliberada y remarcada, la respuesta del PP a las demandas de regeneración.

Pero eso no significa que represente una renovación ideológica. Al contrario, es banderizo de las esencias ideológicas del partido, la conservadora y la liberal, entroncadas genealógicamente con José María Aznar, su padrino político, y Esperanza Aguirre, su mentora en la política madrileña.

De hecho, el primero, medio en broma medio en serio, le señaló como sucesor en un mitin en Ávila hace un par de años: "Si alguna vez me tiene que renovar alguien, que me renueve Pablo Casado, que es un tío estupendo". Casado había sido jefe de gabinete de Aznar en la fundación FAES, y ahora se ha convertido en presidente del PP a la misma edad que lo hizo José María Aznar en 1990.

Pablo Casado afirma que se presentaba para "recuperar" a los votantes del PP que se han marchado a Ciudadanos y también a Vox"Quiero ser la nueva derecha", proclamó. Para ello, buscó fortalecer su candidatura fotografiándose con asociaciones de víctimas de ETA, con la expresidenta del PP Vasco María San Gil y con opositores venezolanos,

De los gestos a las palabras, y sin eludir ningún tema, ha rechazado la exhumación de los restos de Franco, la "ideología de género" como suerte de "colectivismo social" que el PP debe "combatir", ha pedido frenar el independentismo recuperando el delito de sedición impropia, ha propuesto ilegalizar a los partidos que quieran "romper la Constitución y romper la ley" y ha llegado a cuestionar el acuerdo Schengen tras la decisión de Alemania de no entregar a Carles Puigdemont por un delito de rebelión.

En el discurso con el que presentó su candidatura este sábado, rechazó la ley de eutanasia que impulsa el PSOE, defendió inequívocamente la "familia y la vida", y otros principios clásicos del PP, como la unidad de España o la lucha contra el terrorismo, para empujar a los 'populares' a volver a ser "el partido de los once millones de votos que nos permitan gobernar sin bisagras oportunistas ni nacionalistas".

La incógnita abierta del máster

Su mayor debilidad está hoy por hoy en sus estudios, los mismos que le costaron el cargo y la carrera política a Cristina Cifuentes, un máster que aprobó sin presentarse a clase pero del que no se ha mostrado el acta de convalidacionesTambién su licenciatura en Derecho en el centro Cardenal Cisneros, una institución privada vinculada a la Universidad Complutense de Madrid, ha suscitado críticas por un presunto trato de favor.

El tema irrumpió de nuevo el mismo día que Casado presentó su candidatura a presidir el partido, pero ha quedado silenciado en campaña, en parte al coincidir con las vacaciones de la juez que lo instruye, y el diputado se ha mostrado muy seguro de que en su currículo no hay nada irregular, tanto que no abandonó la carrera por la presidencia pese a las numerosas ofertas de integración en la candidatura de su rival.

Sin embargo, el aspirante a suceder a Mariano Rajoy podría ver como tras ser proclamado líder del PP el caso de su máster es remitido al Tribunal Supremo para su investigación. Si esto ocurre, supondría una grave y temprana amenaza para él y para todo el partido que le ha encomendado su regeneración y resurgimiento.

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