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Elecciones en Italia 2018

El Movimiento Cinco Estrellas, ¿listo para gobernar Italia?

  • Ha sido la formación política más votada en todo el sur y la segunda en el norte
  • Con Luigi di Maio, el M5S es más pragmático y moderado que con Beppe Grillo
  • El presidente de la República cree que cualquier pacto tiene que pasar por ellos

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El líder del M5S, Luigi di Maio, en la celebración de la victoria electoral
El líder del M5S, Luigi di Maio, en la celebración de la victoria electoral

"Me dan confianza y sobre todo son nuevos. Estamos cansados de los partidos tradicionales. Siempre han estado los mismos, gente que se ha enriquecido a nuestra costa y han dejado a Italia como está... no va bien". Matteo es palermitano y está cerca de la jubilación. Ha votado al Movimiento Cinco Estrellas, "los únicos que ilusionan, que escuchan al ciudadano", añade a su lado Antonino, de 26. "Necesitamos un cambio", remata Davide, que tuvo que irse fuera a buscar trabajo y ahora de vuelta, con 37, está a punto de ser padre.

Estamos abiertos al diálogo, pero tendrán que venir a hablar con nosotros

Italia no quiere ser la misma. Las elecciones generales han partido por la mitad el país entre el rico norte, entregado al centro derecha, y el que peor lo pasa, el sur, teñido de amarillo, el color de los cinquestelle, que, ahora sí, ven llegado su momento. "Estamos abiertos al diálogo, pero tendrán que venir a hablar con nosotros", clamaba un exultante Luigi di Maio a las afueras de Nápoles, en su primer baño de multitudes después de las elecciones.

Viste traje y corbata, como casi siempre, luce un perfecto corte de pelo y su dentadura es blanca y perfecta cuando sonríe. Parece más joven que los 31 años que tiene. Una imagen muy distinta a la de un líder antisistema como Beppe Grillo, fundador del M5S hace once años. El discurso de Di Maio es más pragmático y moderado, quizá calculadamente. En una entrevista con RNE dice no entender por qué Bruselas les teme tanto y no a Berlusconi, que en estas elecciones se ha presentado con la Liga, aliada de Le Pen o de Alternativa para Alemania. "Nosotros no formamos parte de esos partidos populistas emergentes, nunca lo hemos sido", insiste.

Luigi di Maio está en el M5S desde el principio, desde aquel núcleo 'friendsofGrillo'. En 2013, cuando hicieron saltar las encuestas al ser la fuerza más votada, se convirtió en el vicepresidente de la Cámara de Diputados más joven de la historia de Italia. No tiene título universitario, ni profesión conocida más allá que la política, además de haber sido masterweb o azafato en el estadio de San Siro. "Será un gran primer ministro. No es el título el que hace a la persona capaz de llevar adelante la situación. Es el corazón, el ánimo, saber escuchar, estar con la gente, tocar la realidad del ciudadano", comenta Franca, siciliana y fiel votante del Movimiento Cinco Estrellas -que, por cierto, representan la base de su política: agua, medioambiente, conectividad, transporte y desarrollo-.

Un gran interrogante

Para algunos analistas -y no son los únicos-, no basta con tener buena intención y querer cambiar las cosas o denunciar lo que no funciona. Preocupa la falta de experiencia o de programa para hacer frente a la complicada tarea de gobernar la tercera economía de la eurozona, en frágil recuperación.

El M5S practica la democracia directa. Han sido los ciudadanos los que han votado en internet quién es su líder y las bases de su programa. Predican la honestidad y la transparencia. Sus reglas obligan a los parlamentarios a dar la mitad de su sueldo a un fondo de ayuda a pequeñas y medianas empresas -en cinco años, 23 millones de euros-. "El que no cumple las normas -dice Di Maio- se va fuera".

Es fundamentalmente un movimiento sin ideología, de los que votan contra los demás

Pero además de un gran cajón de sastre del hartazgo general, ¿qué es realmente el Movimiento cinco Estrellas? "Es un gran interrogante, no se sabe qué es. Unas veces coge cosas de la izquierda, otras de la derecha... Es fundamentalmente un movimiento sin ideología, de los que votan contra los demás, su fuerza en este sentido es en negativo", opina Giovanni Orsina, politólogo de la Universidad Luis de Roma.

De momento, es la única esperanza de los italianos, que les han dado una victoria histórica. Aún así, con el 32 % de los votos, el M5S necesita apoyos para gobernar y en esto, como hemos visto, también ha cambiado. De no ir con nadie, abre ahora la puerta, eso sí, llevando la batuta. "La pregunta es: ¿se puede gobernar sin el Cinco Estrellas, que tiene una gran mayoría en la mitad del país y son segunda fuerza en el resto? Parece que la opinión del Quirinal es que no. Ya en la campaña, el presidente Mattarella ha intentado que se les tratara como una fuerza sistema, no anti-sistema. Tenía claro que no les podía arrinconar", argumenta Stefano Feltri, periodista de Il Fatto Quotidiano. Veremos si es capaz de convencer y quién termina casándose con una formación que siempre quiso ser soltera.