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Moscú ordena reducir el número de diplomáticos de EE.UU. en Rusia

  • A partir del 1 de septiembre el número de diplomaticos se reduce a 455
  • Se prohíbe el uso de almacenes y de la lujosa masión en Serebrianyi Bor
  • La medida, aseguran, es una respuesta a las recientes sanciones de EE.UU.

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El presidente ruso, Vladimir Putin, durante una conferencia en Finlandia.
El presidnete ruso Vladimir Putin durante una conferencia en Finlandia.

El gobierno ruso ha ordenado este viernes recortar el número de diplomáticos y colaboradores que trabajan en la Embajada y consulados de EE.UU. de Rusia como respuesta a las sanciones impuestas por Washington el pasado jueves.

"Planteamos a la parte estadounidense que, desde el 1 de septiembre, reduzca el número de en Moscú y en los consulados de San Petersburgo y otras ciudades, hasta el mismo número que el personal diplomático ruso en EE.UU.", ha señalado un comunicado publicado en la web de la Cancillería rusa.

"Esto significa que el número total del personal en las representaciones diplomáticas y consulares estadounidenses en Rusia se reduce hasta 455 personas", añade el texto, que ha sido acogido con decepción por parte del gobierno norteamericano, según refiere EFE.

Según ha publicado el New York Times aún no está claro cuántos trabajadores estadounidenses deberán abandonar su puesto, ya que el anuncio del Kremlin no ha detallado que empleados tendrá en cuenta. "Hay cientos de empleados en Rusia, incluyendo los trabajadores que están construyendo un nuevo edificio de la embajada estadounidense en Moscú.", explica el medio estadounidense.

Además, el Ministerio de Exteriores ruso ha anunciado que desde el próximo 1 agosto la Embajada de EEEU no podrá utilizar unos almacenes en la capital rusa ni la mansión de la que disponen en Serebrianyi Bor, una elitista zona de descanso en Moscú.

"Nos reservamos el derecho a adoptar, en base al principio de reciprocidad, otras medidas que pueden afectar a los derechos de EE.UU.", advierte la declaración.

El gobierno ruso ha afirmado en el comunicado que la imposición de las medidas "confirma la extrema agresividad de Estados Unidos en los asuntos internacionales. Esgrimiendo su 'exclusividad', EE.UU. hace caso omiso de los intereses y la posiciones de otros países".

Clima de tensión

La cancillería ha resaltado que Rusia "ha hecho y hace todo lo posible" por normalizar las relaciones bilaterales y desarrollar la cooperación con EE.UU. en los asuntos más importantes de la agenda internacional, como la lucha contra el terrorismo, la proliferación de las armas de exterminio masivo y la ciberdelincuencia.

Sin embargo, Estados Unidos -añade el texto- "emprende con insistencia, una tras otra, groseras acciones antirrusas con el pretexto, completamente inventado, de una injerencia rusa en sus asuntos internos".

Exteriores indicó que en Estados Unidos se adoptan "sanciones ilegales" contra la Federación de Rusia, se incautan propiedades diplomáticas rusas registradas debidamente en documentos bilaterales jurídicamente vinculantes y se expulsa a diplomáticos rusos.

Según Moscú, la ley de sanciones busca crear una posición ventajosa para EE.UU. en la economía global, y "semejante chantaje" representa una amenaza para muchos países y el comercio internacional.

Las sanciones estadounidenses

El Senado de Estados Unidos aprobó el pasado jueves un paquete de sanciones contra Rusia por su supuesta injerencia en las elecciones de 2016 a la Casa Blanca, así como por su actividad militar en el este de Ucrania y su anexión de Crimea en 2014.

A pesar de los reparos manifestados por el presidente Donald Trump, el paquete que también incluía sanciones contra Corea del Norte e Irán por sus programas armamentísticos, fue aprobado por 98 votos a 2. Este abrumador apoyo, reduce el margen de maniobra de Donald Trump y las cámaras podrían invalidar un eventual veto del presidente con los votos de solo dos tercios de los congresistas.

Ambos presidentes, se reunieron por primera vez el pasado 7 de julio durante la cumbre del G20, siendo la posible injerencia rusa uno de los temas fundamentales. Según el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, Vladimir Putin negó ante Donald Trump la implicación de Rusia en las elecciones y el presidente estadounidense dio por buenas sus palabras.

En diciembre de 2016, Barack Obama, por entonces presidente de los Estados Unidos, en respuesta a la presunta intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, expulsó a 35 diplomáticos rusos y se apoderó de dos propiedades, una en Long Island, Nueva York y otra en la Bahía de Chesapeake en Maryland.

Sin embargo, Moscú decidió no tomar medidas al respecto hasta la elección del nuevo presidente y la mejora de unas relaciones bilaterales, que por el momento, no han llegado.