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Elecciones en Francia 2017

Benoît Hamon, el "radical" que pasó de última esperanza socialista a marginado de su propio partido

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El candidato del gobernante Partido Socialista, Benoît Hamon, durante un mitin en Maxéville.
El candidato del gobernante Partido Socialista, Benoît Hamon, durante un mitin en Maxéville.

Con su victoria sobre el ex primer ministro Manuel Valls en las primarias socialistas, parecía que Benoît Hamon se destapaba como la revelación de estas elecciones en Francia. Sin embargo, la realidad de un PSF en horas bajas junto con el ascenso del "insumiso" Jean-Luc Mélenchon y del social-liberal Emmanuel Macron han terminado por hundir al candidato de los denominados "bobos" -jóvenes burgueses y bohemios- a la quinta posición en los sondeos.

Hamon, de 49 años, se impuso a Valls sin el apoyo del aparato e hizo pensar que podría liderar una remontada similar a la que llevó a cabo en las primarias, pero el descontento de los cinco años de gobierno del impopular François Hollande está siendo una losa demasiado pesada que, a tenor de los últimos sondeos que le otorgan un 8,5% de intención de voto, no se ha podido sacudir.

Tampoco le ha ayudado que Valls se siriviera fría su venganza al anunciar su voto a Macron: "Ante la crisis de la izquierda y la marginación de nuestro candidato Benoît Hamon me hago cargo de mis responsabilidades. Votaré a Emmanuel Macron".

Nacido en la pequeña localidad bretona de Saint-Renan, en el noroeste de Francia, este candidato forjado en las luchas estudiantiles ocupó durante el primer Gobierno de Hollande el cargo de responsable de Consumo (2012-2014) para después convertirse en ministro de Educación, cartera que ostentó durante apenas cuatro meses. La "política de austeridad" del Ejecutivo liderado por Valls le hicieron dimitir.

Hamon gana la segunda vuelta de las primarias socialistas con el 58% de los votos

Críticas de derrochador y utópico

Ahora, Hamon lucha por el Elíseo con un programa con el que promete derogar la reforma laboral y garantizar una renta básica para todos los franceses mayores de edad, propuestas que le han valido las etiquetas de derrochador y utópico.

A pesar de las críticas Hamon ha mantenido la medida, aunque dice que la aplicará de forma gradual, y se ha metido en el bolsillo a muchos jóvenes en un momento de impopularidad entre los socialistas, engullidos por el ascenso del social-liberal Emmanuel Macron y el neocomunista Jean-Luc Mélenchon.

Hamon se ha erigido como líder de una izquierda audaz y joven que luchará por llegar al Elíseo con un ideario en favor de la ecología, de la legalización del cannabis o de una política de inmigración menos restrictiva.

Hijo de una secretaria y de un ingeniero que trabajó en unos astilleros militares, Hamon se crió entre la portuaria Brest y Dakar, donde vivió de los 9 a los 13 años debido al traslado de sus padres a la capital de Senegal. Allí recibió una educación católica con los maristas que asume, aunque asegura que no sigue, al tiempo que se declara admirador del papa Francisco.

Ideólogo de la semana laboral de 35 horas

Regresó a Francia, donde empezó a militar desde los 19 años en el Partido Socialista, y se licenció en Historia por la Universidad de Bretaña.

A comienzos de la década de los noventa su carrera política se consolidó al convertirse en el primer presidente de las juventudes socialistas.

Entre 1995 y 2000 pasó a ser asesor del entonces líder del PS, Lionel Jospin, y posteriormente de Martine Aubry cuando fue ministra de Empleo e ideó la semana laboral de las 35 horas.

Entre 2004 y 2009 ocupó un escaño en el Parlamento Europeo y más tarde se convirtió en portavoz del PS (2008-2012), hasta que en 2012 fue escogido diputado de la Asamblea Nacional.

Pareja de hecho de una alta ejecutiva de origen danés, la políglota Gabrielle Guallar, con la que tiene dos hijas, Hamon admira al legendario boxeador Mohamed Ali, cuyo lema "Lo imposible es temporal" hace suyo, y aprecia la música jazz de artistas como Ella Fitzgerald o Miles Davis.