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Egipto confirma la condena a muerte del líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badía

  • Otras 13 personas han sido también sentenciadas a morir en la horca
  • Cadena perpetua para otros 23 partidarios de la Hermandad

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El líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badie, hace gestos desde la celda en la que atiende su juicio en la prisión de Tura (Egipto), el 3 de agosto de 2014
El líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badie, hace gestos desde la celda en la que atiende su juicio en la prisión de Tura (Egipto), el 3 de agosto de 2014

Un tribunal egipcio ha confirmado la condena a pena de muerte para el líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badía, y otras 13 personas por intentar desestabilizar el Estado y planear atentados.

Badía, que se encuentra imputado en varias causas, ya fue condenado en febrero a cadena perpetua.

El tribunal, que ya dictó sentencia el pasado 16 de marzo, confirma la pena a morir en la horca después de que la resolución del caso haya pasado, como es preceptivo, por manos del muftí Shauqi Alam. Según la ley egipcia, a autoridad religiosa puede ofrecer su parecer de acuerdo a la sharia (ley islámica), aunque en ningún caso es vinculante.

Los condenados pueden apelar la sentencia y el proceso judicial puede prolongarse años.

Entre los altos cargos de la agrupación, declarada terrorista por las autoridades, destacan Mohamed Gazlan, juzgado en rebeldía, Mustafa al Guneimi y Saad al Huseini.

Los sentenciados estaban acusados de dirigir operaciones para enfrentarse a las autoridades y para propagar el caos, después del sangriento desalojo de las acampadas islamistas posteriores al golpe de estado de 2013.

23 condenados a cadena perpetua

La corte ha condenado también a cadena perpetua a otros 23 partidarios de la Hermandad, entre ellos el joven egipcio-estadounidense Mohamed Soltan, hijo del clérigo Salah Soltan, quien está entre los condenados a muerte.

Desde el golpe militar contra Mursi, las autoridades han perseguido a sus simpatizantes y detenido a la cúpula de la cofradía, declarada organización terrorista. Unas 1.400 personas han muerto además a manos de las autoridades en la represión a los islamistas, según AFP.

Cientos de personas han sido en este tiempo condenadas a la pena capital en juicios masivos, muy criticados por las organizaciones de derechos humanos y por la comunidad internacional por no cumplir con las garantías legales básicas. El propio Morsi se enfrenta a la petición de pena de muerte en varios procesos.

En paralelo a estas penas tan severas --que se han dictado a pocas semanas de las elecciones parlameantarias, que se han retrasado-- los tribunales han anulado las sentencias contra Hosni Mubarak por cargos como asesinato y corrupción y han puesto en libertad a sus hijos, que habían sido detenidos tras la caída del dictador en 2011.