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El tesoro de "La Mercedes" brilla en paz en Cartagena

  • Los restos recuperados tendrán una sección exclusiva y permanente
  • Instalada en el ARQUA, es la primera vez que se muestra al público
  • La documentación de los archivos históricos, clave de la recuperación

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Se inaugura en Cartagena la exposición con los tesoros robados por Odissey

El cañonazo del barco inglés que hundió la fragata Nuestra Señora de las Mercedes no sólo envió al fondo del mar el oro y la plata de las casi 600.000 monedas que transportaba. Aquel desgraciado suceso que se saldó con la muerte de 249 marineros españoles también abrió una puerta en el tiempo, permitiendo que el navío llegara a nuestros días con el cargamento intacto.

Este jueves se ha inaugurado la exposición del tesoro de “La Mercedes” en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQUA), en Cartagena. Las piezas más destacadas de esa colección se mostrarán al público por primera vez, e incluyen parte de la colección de monedas de plata recuperada por el Estado español tras una ardua batalla legal contra la empresa estadounidense cazatesoros Odyssey.

La exposición quedará albergada en un nuevo módulo que ha recibido el nombre de “La navegación oceánica”, que formará parte de la exposición permanente del museo. Esta sección presenta las innovaciones de la navegación en las Edades Moderna y Contemporánea, y amplía y completa el discurso expositivo de la institución.

Un pedazo de la historia de España

Nuestra Señora de las Mercedes era una fragata de guerra española que zarpó el 9 de agosto de 1804 del puerto de Montevideo (Uruguay), procedente de Lima (Perú) y con destino a Cádiz. Formaba parte de una escuadra oficial de la Armada española compuesta además por las embarcaciones Fama, Medea y Santa Clara. Su misión era trasladar a la Península los caudales de la Real Hacienda procedentes de las cecas americanas. 

El 5 de octubre de ese mismo año, cuando ya se atisbaba el Cabo de Santa María, cuatro navíos ingleses interceptaron a los buques españoles con la intención de apresarlos y guiarlos hasta un puerto inglés. Ante la negativa española, los ingleses abrieron fuego y la “Mercedes” explosionó y se hundió. Las otras tres naves fueron capturadas y trasladadas al puerto de Plymouth. Se violaba de esta forma el Tratado de Amiens, que en 1802 había firmado España, estableciendo la paz con Francia e Inglaterra.  El conflicto llevaría a la batalla de Trafalgar que marcaría el inicio del declive del imperio español.

Un sueño de 200 años y una batalla legal

El pecio permaneció bajo las aguas frente a las costas del Algarve portugués. La localización de los restos físicos se diluyó en la memoria pero los registros de la administración estatal de la época permanecieron intactos en los archivos. Asientos contables, descripciones pormenorizadas, inventarios y relatos contemporáneos de los acontecimientos. 

En mayo de 2007, la empresa Odyssey anunció el hallazgo en aguas internacionales del Atlántico de un cargamento de monedas de oro y plata, aunque se negó a revelar la nacionalidad y localización exacta del buque en el que se encontró, lo que despertó las sospechas del Gobierno español sobre un posible expolio.

España presentó una demanda contra Odyssey en Estados Unidos para defender la propiedad del tesoro. Tras casi cinco años de duro litigio judicial, un tribunal de Tampa zanjó definitivamente el conflicto y el 25 de febrero de 2012, dos aviones Hércules repatriaron a España el tesoro,  un cargamento de 21 toneladas, integrado por casi 600.000 monedas de oro y plata, algunos tejidos, fragmentos metálicos y balas de cañón.

Un cuerpo de madera y monedas de oro bajo el mar, y un alma de tinta enterrada bajo una montaña de legajos que dejó la burocracia de los primeros Borbones en España. El estudio y contraste de esta documentación hizo posible articular legalmente la batalla que dio la razón al gobierno español, respaldando la condición de "La Mercedes" como buque militar en misión de Estado. Se legitimaba así el regreso de un patrimonio de valor incalculable.  

Un tesoro y un legado de una época

Del conjunto de monedas que se han recuperado, la mayoría son piezas de plata de ocho reales, acuñadas en 1803 en la ceca de Lima. Hay también “reales de a cuatro” y “de a dos” de plata, en muy escasa proporción. De oro solo se han conservado 211 “escudos de a ocho” y un escudo “de a dos”. Además de la de Lima, se han hallado monedas acuñadas en otras cecas, como Potosí, Santiago de Chile, México o Popayán. 

La Fragata “Mercedes” transportaba además 961 lingotes de cobre, 1.139 lingotes de estaño, 20 sacas de lana de vicuña, cacao en rama, pieles de animales y plantas medicinales, así como objetos personales de la tripulación. 

El proceso de expolio que sacó a la luz estos objetos ha impedido la aplicación de la metodología que además de la recuperación en si, permite elaborar un reflejo de la realidad histórica y cultural asociada a los protagonistas de los acontecimientos.

"La navegación oceánica"

El módulo que acoge la exposición de "La Marcedes" está estructurado en cuatro unidades temáticas que ofrecen una descripción de la época en el ámbito de los viajes interoceánicos.

La primera sección habla de la geografía, las rutas y el contexto comercial, que junto al militar fueron motor de los viajes de exploración. La segunda explica los avances en ingeniería naval de aquel tiempo, y ofrece información sobre instrumentos náuticos, dotación de los barcos y otros elementos didácticos. Son contenidos que ilustran una época en la que la navegación a vela alcanzó un cénit de perfección en los diseños de los ingenieros españoles, aunque el destino quiso que a la excelencia naval de la fragata y el galeón hispanos se impusiera la superioridad del armamento inglés.

El tercer eje es la fragata "Nuestra Señora de las Mercedes", en torno al cual gira una sección articulada en dos grandes vitrinas, que ocupan

el centro del espacio dedicado a la muestra. Una explica la historia de la nao desde su construcción, los viajes que realizó, así como las particularidades de la batalla que propició su hundimiento. 

La otra vitrina muestra el proceso de recuperación, investigación y conservación de estos bienes, explicando el estado en el que  se encontró el cargamento en el fondo marino. "Aparecen restauradas  pero no limpias, les hemos echado un producto para estabilizar su  estado", ha aclarado el director del ARQUA, Ivan Negueruela.

Según el director del museo, la mitad de  las casi 600.000 monedas que se encontraron estaban sueltas, mientras que  el resto aparecen en bloques.

Se enriquecen así los contenidos de un museo centrado, hasta la fecha, en explicar la metodología y las técnicas vinculadas al patrimonio cultural subacuático y, por otra parte, en el estudio arqueológico del entorno mediterráneo (Mare Hibericum), en un período histórico que abarcaba las épocas fenicia, griega y romana y medieval, dando sólo ciertas pinceladas de la época moderna.