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Crimea y Kosovo, el revés del derecho internacional

  • Expertos consultados por RTVE.es discrepan sobre el precedente kosovar
  • José Ignacio Torreblanca: "No ha habido agresión de Ucrania a Crimea"
  • Norberto González: "En ambos casos se viola la integridad territorial"
  • Especial: Crisis en Ucrania

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Un manifestante crimeo prroruso se manifiesta en apoyo a Moscú AFP ss/GBA

Cronología: la independencia de Kosovo

1989: El presidente de Yugoslavia, Slobodan Milosevic, anula la autonomía de Kosovo, región de Serbia donde la etnia mayoritaria es la albanesa. Los kosovares oponen un movimiento de resistencia pacífica, dirigido por Ibrahim Rugova.

1991: La Asamblea Kosovar celebra un referéndum de independencia, sin respaldo internacional y con el boicot de la población de serbo-kovosar. El 99% de los votantes opta por la independencia. Los kosovares denuncian ataques e intentos de limpieza étnica.

1995: Comienzan las acciones armadas del Ejército de Liberación de Kovoso (UÇK en sus siglas en albanés), contra intereses de Belgrado y la población serbo-kosovar.

1998-99: Cruenta guerra civil entre el UÇK y fuerzas regulares y paramilitares serbias. Ambos bandos son acusados de crímenes contra la humanidad.

Marzo-junio de 1999: Campaña de bombardeos de la OTAN (con el español Javier Solana como secretario general) sin el aval de la ONU, por el veto de Rusia en el Consejo de Seguridad.

9 de junio de 1999: Tratado de Kumanovo: Serbia acepta retirar sus fuerzas de Kosovo y permitir una presencia militar internacional.

10 de junio de 1999: Resolución 1244 del Consejo de Seguridad: coloca a Kosovo bajo una administración temporal de la ONU. Asegura su autonomía pero dentro de Serbia. Ambas partes se comprometen a negociar un estatuto definitivo. Se constituye la KFOR, fuerza militar internacional, con importante presencia española.

2007 Plan Aht

La UE y Estados Unidos han anunciado que no reconocerán el referéndum convocado por las autoridades regionales de Crimea para votar su secesión de Ucrania y su anexión a Rusia. Las potencias occidentales alegan que dicha consulta es ilegal.

El caso, sin embargo, recuerda al de Kosovo, que declaró unilateralmente su independencia de Serbia el 17 de febrero de 2008. Los actores internacionales han cambiado sus papeles: Estados Unidos y la mayoría de países de la UE (entre ellos, Alemania, Francia y Reino Unido)  han reconocido la secesión de Kovoso. No así Rusia, que la considera ilegal, aunque ahora se dispone a anexionar Crimea tras su separación de Ucrania.

España ha mantenido la misma postura, que dice fundamentar en la legislación internacional: ni reconoce a Kovoso ni acepta el camino de Crimea hacia la secesión.

La canciller alemana, Ángela Merkel, rechazó el jueves que ambos casos se pudieran comparar. "Al caso de Kosovo le precedió un largo proceso internacional en el que se analizaron una y otra vez las más diferentes opciones de negociación", subrayó la canciller alemana

"En este caso se trata de un referéndum sin ninguna consulta con el Gobierno central de Kiev y de un referéndum que se ha convocado sobre una base (legal y constitucional) que ni siquiera existe", recalcó Merkel.

Recurso a la fuerza

Los expertos en Derecho Internacional consultados por RTVE.es discrepan sobre el paralelismo entre ambas situaciones.

"Lo que tuvimos en Kosovo fue la suspensión de la autonomía por parte de Serbia y una campaña en contra de los kosovares", explica José Ignacio Torreblanca, profesor de Ciencia Política de la UNED y miembro del Instituto Juan March, quien rechaza la comparación entre ambos procesos.

"En este caso, no hay ningún acto de hostilidad de Ucrania sobre Crimea. ¿Qué derechos de la minoría rusa han sido violados, qué muertos hay en Crimea?", se pregunta.

"Además, en el caso caso de Kosovo, un proceso tutelado por la comunidad internacional tras 10 años acaba en un proceso de independencia. Lo que en Kosovo duró 20 años, los rusos lo quieren hacer en un día", explica Torreblanca.

"Si se hubiera suprimido la autonomía de Crimea - añade - y se intentara expulsar a los rusos, evidentemente se pediría una reunión del Consejo de Seguridad y se pondrían en marcha procesos. Pero aquí estamos hablando de la anexión de un territorio a otro país. Estamos ante una violación brutal del derecho internacional sin ninguna justificación no ya legal, sino política".

Luis Norberto González, profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad de Salamanca, coincide en que lo que está ocurriendo en Crimea es contrario a la legalidad internacional, pero no menos que la independencia de Kosovo.

"No son iguales, pero hay similitudes. En ambos casos, mediando el uso de la fuerza de un modo u otro, se está apadrinando un proceso de disgregación de un estado", asegura a RTVE.es

"En ambos casos se violenta un principio básico de derecho internacional, fundamental para la estabilidad de las relaciones pacíficas entre estados, que es el de la integridad territorial", continúa. "Lo que ocurre es que los occidentales en general apadrinaron la situación de Kosovo, y cuando esto ocurre en ámbitos geográficos donde no nos conviene, nos negamos".

Y Rusia, según González, no se queda atrás. "Lo de Kosovo ha servido a Rusia para hacer lo mismo que en las regiones georgianas de Abjasia".

Derecho de autodeterminación

Ambos académicos están de acuerdo, sin embargo, en que para justificar estas secesiones no puede echarse mano del derecho de autodeterminación.

"El derecho de autodeterminacion solo puede ser aplicado de acuerdo con presupuestos de la ONU en casos de desconolización, todos los demás lo han hecho por hechos consumados", subraya Torreblanca. "Lo que hay en Kosovo es un hecho consumado, que puede conocerse o desconocerse", mientras que la posible anexión de Crimea a Rusia "no tiene nada que ver, es saltar por encima de las fronteras de un estado para ocupar un territorio y anexionarlo".

Los pueblos pueden invocar este derecho, según Norberto González, cuando son objeto de violaciones graves y sistemáticas de sus derechos fundamentales, o de ocupación por la fuerza. ¿No ocurrió precisamente eso en el caso de Kosovo?

"Es cierto que en Kosovo hubo una situación dramática - concede el profesor González - pero cuando se produjo la independencia Milosevic ya no estaba en el poder, había una resolución de Naciones Unidas [la 1244], había un marco internacional definido... y a pesar de todo aquello se aceptó el que autoridades de Kosovo, muchas de las cuales venían de la antigua guerrilla y no es que sus expedientes fuera del todo limpios, proclamaran la independencia violando el marco juridico que la comunidad internacional había dado".

En cualquier caso, señala el profesor de Salamanca, ejercer la libre determinación no tiene por qué dar lugar a la aparición de nuevos estados

España no varía su posición

España es uno de los cinco países de la UE, junto con Grecia, Chipre, Eslovaquia y Rumanía, que no reconoce a Kosovo. Las autoridades españolas argumentan el respeto a la legalidad internacional, como ha ocurrido en el caso de Crimea.

Norberto González destaca la coherencia de la postura española con gobiernos diferentes (PSOE en 2008; PP en la actualidad). "Donde hay un cambio de posición es en los estados miembros [de la UE] que promovieron la independencia kosovar, y que ahora no reconocen el referéndum de Crimea, y por supuesto en Rusia", subraya Norberto González.

El motivo, recuerda González, es que para España "esta cuestión es extremadamente sensible. Lo era cuando lo de Kosovo, cuando no existía la consulta en Cataluña, y ahora más". "Si la constitución de Ucrania no lo contempla, el referéndum de Crimea es ilegal. Es lo mismo que el gobierno español mantiene en el caso de Cataluña", explica.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se ha pronunciado al respecto para advertir que no existe una vinculación entre Cataluña y Crimea más allá del hecho de que la "premisa general" es que "la legalidad internacional se aplica a todos", y esta viene a señalar que "esas decisiones se deben de adoptar de acuerdo con los criterios constitucionales, internos de los estados, para que sean reconocidos".

Para José Ignacio Torreblanca, sin embargo, la postura española respecto a Kosovo es "miope y contradictoria" y la acerca más a Serbia que a los países de su entorno más cercano.

"España dice: 'esto no es un precedente y no tiene nada que ver conmigo, y por lo tanto no lo reconozco'. Pues bien, si no tiene nada que ver con usted, reconózcalo", afirma.

"Todos los problemas que pueda tener España con Cataluña - considera el profesor de la UNED - se pueden mirar en Canadá, con Quebec, o en Escocia, países democráticos que pueden enfrentarse a estos problemas por vías democráticas".

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