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Venezuela, cuando la batalla de las urnas se traslada a la calle

  • Los problemas económicos y la inseguridad alimentan la tensión
  • Las movilizaciones a favor y en contra se viven casi a diario

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Pulso en las calles venezolanas entre el Gobierno y la oposición

Las protestas masivas en Venezuela no son nuevas, pero en esta ocasión el país vive una de las mayores escaladas de violencia. Tres muertos, decenas de heridos y coches ardiendo en las calles. Una oleada casi diaria de movilizaciones – a favor y en contra del Gobierno chavista- que lejos de amainar, aumenta. La polarización, la batalla que se vivió en las elecciones se ha trasladado a las calles. La tensión social ha sumido al país en una espiral de incertidumbre, alimentada por la escasez de productos, el fantasma de la hiperinflación y la cada vez mayor inseguridad ciudadana a poco menos de una mes del aniversario de la muerte de Chávez.

Las versiones sobre quién disparó y originó la violencia del pasado miércoles no pueden ser más dispares. La oposición asegura que su marcha era pacífica y apuntan a grupos chavistas de querer generar tensión. "Era una manifestación pacífica, pero lamentablemente los grupos armados que lidera el gobierno enlutaron el día", comentaba a la BBC Mundo la líder estudiantil Gabriela Arellano.

"Siempre que se sale a protestar por un derecho, el gobierno sale con el discurso de que 'sufrimos un golpe de Estado' o que 'se está fraguando una agenda oculta para desestabilizar'. Desestabilizada está la sociedad venezolana que vive en miedo y en colas", añadió la líder estudiantil.

Cierto o no, el Gobierno sí ha apuntado a un intento de golpe de estado en los incidentes. "En Venezuela estamos enfrentando un rebrote nazifascista y lo vamos a derrotar. No habrá golpe de Estado en Venezuela, tengan la seguridad absoluta, que lo sepa el mundo", apuntó el presidente venezolano en su primera intervención tras los violentos disturbios del miércoles.

Maduro incluso comparó ese supuesto plan para derrocarlo con los sucesos violentos de Ucrania que terminaron con la dimisión del Gobierno de Azárov. "En Ucrania sucedieron eventos muy graves, Venezuela no es Ucrania, nuestro pueblo es otro pueblo, nuestra fuerza armada es otra fuerza armada, la historia es otra, aquí estamos haciendo una revolución”, apuntó Maduro.

Algunos analistas reparten responsabilidades. David Smilde, profesor de sociología en la Universidad de Georgia que ha estudiado Venezuela durante 20 años, asegura que ambas partes merecen censura.

"Los llamamientos de Leopoldo López a una movilización pacífica son falsos cuando sus actos parecen estar creando intencionalmente las condiciones para una violencia no intencional. Está poniendo a los manifestantes estudiantiles en la línea de fuego para promover lo que considera los intereses del país", comenta el profesor de psicología de la Universidad de Georgia, David Smilde. Por otro lado, "La seguridad pública es la responsabilidad del Gobierno”, apunta, según Reuters.

¿División en las filas opositoras?

Dentro de la oposición venezolana, históricamente dividida, continúan abiertas heridas. Los dirigentes opositores Leopoldo López y María Corina Machado han convocado marchas y asambleas de calle en todo el país para debatir cómo sacar a Maduro de la Presidencia, en una campaña que han bautizado como "La Salida" y que Capriles ha criticado.

Diferentes posturas en el interior de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática que han obligado al líder de la formación, Henrique Capriles, a responder a los rumores de ruptura y a hacer un llamamiento a la cohesión de la plataforma.

"No hay ruptura en la Unidad, visiones distintas sí, eso es parte de la democracia", señaló. "Nosotros elegimos el camino más largo, a algunos no les gusta, pero es el camino seguro (…) La violencia le interesa a este Gobierno para tapar la crisis. Nosotros hemos advertido, claramente, que la violencia solo le conviene a un lado".

Sea como fuere, todos los líderes opositores rechazan cualquier responsabilidad en la violencia del miércoles y consideran que se debió a un acto planeado desde el Gobierno para desacreditarlos. "Este acto cruel, premeditado por parte del régimen (...) hace más vigente y más firme que nunca la llamada que hoy motivó a los estudiantes por la justicia, por el respeto y por la libertad en Venezuela", afirmó la diputada María Corina Machado.

El fantasma de la hiperinflación

El origen de las movilizaciones se encuentra en la protesta estudiantil ante una cada vez mayor inseguridad ciudadana. A eso se añade, según muchos, la situación económica. Tras los sucesos del miércoles, el principal grupo empresarial de Venezuela, Fedecámaras, hizo un llamamiento al Gobierno a entablar un diálogo nacional para que “retorne la paz” al país. "Es responsabilidad del Gobierno devolver la tranquilidad que necesita nuestro pueblo. Consideramos necesario que el Gobierno convoque y escuche de manera urgente a todos los actores sociales del país", apuntó en un comunicado Fedecámaras.

Los empresarios agrupados en Fedecámaras agregaron que la situación económica, marcada por una alta inflación y desabastecimiento de bienes básicos, "trae como consecuencia indirecta un clima de violencia que muestra su cara más perversa con los dramáticos sucesos".

Y es que la situación económica, según los expertos, está alcanzando situaciones límite. Para muchos, la amenaza de la hiperinflación es un escenario más que probable. En él, la sobrevaloración del bolívar y la tasa de cambio de la moneda, está considerado por los analistas como el problema más grave y preocupante de la economía venezolana.

“Creemos que el país puede estar cerca de una situación de hiperinflación y eso podría tener unas consecuencias muy difíciles de predecir, sobre todo en el corto plazo y que afectarán, muy rápidamente, a la política del país”, señalaba a la agencia DPA Aaron Freedmanm, vicepresidente senior de crédito de la agencia de riesgo Moody’s

El Gobierno pretende controlar los precios y acabar con la escasez valiéndose de la nueva Ley de Precios Justos, norma que prohíbe márgenes de ganancias superiores al 30 %, sanciones de hasta 10 años de cárcel para los acaparadores y millonarias multas.

Venezuela desabastecida

“Pase, pase… Y no se asuste”, comentaba un guardia de seguridad a un periodista de Efe a la entrada de un comercio de una importante cadena de electrodomésticos en Caracas. No en vano. El comercio estaba repleto de estanterías vacías. La escena se repite en no pocos supermercados, farmacias y otros comercios.

El desabastecimiento afecta a casi todos los sectores. En las imprentas de los periódicos impresos ya casi no queda papel. Miles de periodistas se movilizaron en Caracas a principios de mes para denunciar la situación. Según el principal sindicato de prensa venezolano, 11 periódicos ya han cerrado y 15 de los 80 medios impresos podrían hacerlo en los próximos meses.

La falta de papel ahoga la prensa en Venezuela

Tres meses después de que el Gobierno anunciara la transformación el sistema de cambios, el desabastecimiento ha sumido a los actores económicos en una gran incertidumbre. El pasado 11 de febrero, el propio Banco Central de Venezuela confirmaba que el índice de escasez que publica mensualmente ha subido de un 22% al 28%.

A estos malos datos se unen otros anuncios negativos. Como, por ejemplo, el anuncio de la marca Toyota de que suspendía la producción, y el miedo de que a la marca le pueda también seguir General Motors.

La crisis en la economía alimenta cada vez más la tensión de una polarizada Venezuela y los analistas advierten de que las consecuencias son difíciles de predecir. Un escenario difícil para celebrar el aniversario de la muerte de Chávez.

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