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El sueño de los padres adoptivos en Rusia, a la espera de hacerse realidad

  • Rusia paralizó el 29 de agosto las adopciones en España
  • Piden que los niños no sean recolocados en familias homosexuales
  • Al menos 128 familias tenían un niño asignado
  • En octubre llega una delegación rusa para negociar el acuerdo con el Gobierno

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Paula y Luis Miguel en su viaje a Vladivostok donde conocieron a su hijo
Paula y Luis Miguel en su viaje a Vladivostok donde conocieron a su hijo RTVE.es

“Llevábamos solo 15 días viendo su carita en una foto pero desde el primer momento, le sentimos como nuestro”, cuentan a RTVE.es Paula y Luis Miguel, una de las familias españolas que optaron por la adopción de un niño en Rusia y ahora esperan “angustiadas” una solución tras el bloqueo a España.

Rusia paralizó el pasado 29 de agosto las adopciones de familias españolas, a la espera de que España firme un convenio bilateral que se lleva negociando desde hace cuatro años. El 21 de junio prohibió la adopción a parejas homosexuales extranjeras y a solteros procedentes de países en los que está legalizado este tipo de matrimonios. Ahora su preocupación es que, en el caso de que el proceso fracase, los niños sean recolocados en un segundo proceso en familias homosexuales o monoparentales fuera de sus fronteras.

Por su parte, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad español ha redactado un certificado como solución a corto plazo para las familias que se encuentran en Rusia a la espera de la sentencia que dicta que el niño puede salir del país, puedan continuar el proceso. El primer juez al que se le ha entregado este papel ha hecho un dictamen favorable. No obstante, la primera semana de octubre llega a España una delegación rusa para negociar el acuerdo.

Más de 7.000 kilómetros separan nuestro país de Rusia pero la distancia no ha impedido que más de 700 familias luchen para terminar de cumplir el sueño de ser padres.

Según los últimos datos facilitados por los consulados españoles en el extranjero, de las 2.573 adopciones internacionales registradas en el año 2011, 712 fueron de niños procedentes de la Federación rusa. Es, así, el principal país de origen de los niños adoptados por españoles en el extranjero.

Al menos 120 familias ya tenían un niño asignado y habían viajado hasta Rusia para poder conocer y abrazar por primera vez a esos pequeños a quienes solo conocen por una foto carné. Solo faltaba un último viaje y la sentencia de un juez para poder traer a España a los que ya consideran sus hijos.

El primer abrazo en Vladivostok

Después de once años casados y más de diez de intentos por la vía biológica, Paula y Luis Miguel vieron en Rusia la mejor opción para convertirse en padres. El 16 de junio aterrizaron en Vladivostok. Allí, Fernando Denis, de dos años, les esperaba en la casa cuna. “El momento de tenerlo delante fue maravilloso”, cuenta Paula.

Paula narra emocionada cómo fue el encuentro: “Llegó llorando desconsolado. Nos preparan para eso. Me lo dejaron coger. Le abracé y se quedó muy quietecito. Le sentí como nuestro y le empecé a dar besos…”.

El día 21 de junio, después de cinco días de visitas, tuvieron que despedirse del niño, aunque confiaban en regresar con él en poco tiempo.

El tiempo corre en su contra

El miedo ahora de esta pareja como el de las familias que ya tienen a los niños asignados es “poder perderlos”. “Nuestros hijos siguen en la base de datos y cada día que pasa es un suplicio. El tiempo corre en nuestra contra porque la foto de Fernando sigue en internet”, cuenta Paula. Según explican, en el caso de que una familia rusa viera la foto de esos niños, podría solicitar su adopción.

El director de AIST (Adopción Internacional Solidaridad en la Tierra), una de las Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional (ECAI), José Luis Vicente, asegura que “los niños salen de la base de datos cuando hay sentencia firme y de hecho muchos siguen días después”.

Nuria y David son otra de las parejas que tienen asignado un niño. Llevan 20 años casados y estaban a un paso de cumplir su sueño. El pasado jueves tenían previsto el juicio. “El proceso es muy duro, no puedes ilusionarte, pero te ilusionas…”, lamenta Nuria. 

Otra de las familias de Barcelona que prefiere no revelar su nombre, tenía fecha de juicio para el pasado miércoles. “La semana pasada fue muy confusa, a muchas regiones aún no había llegado el papel que bloqueaba las adopciones”, narra él. “Los jueces fueron los que decidieron, ante la duda, no comenzar ningún juicio porque era muy reciente”, continúa.

Esperanza en el acuerdo

La primera semana de octubre llega a España una delegación rusa para negociar con el Gobierno español. Todas estas familias tienen la mirada puesta en esa reunión y se muestran muy optimistas. “Tenemos fe en que se llegue a un acuerdo, la esperanza es lo último que se pierde”, explica la familia de Barcelona.

“Es muy importante que se firme ese convenio para casos del futuro”, dice esta familia, pero mientras necesitan una solución para quienes están ya dentro del proceso que les “saque del apuro”.

El futuro padre narra entrecortado el encuentro con su hijo: “En cuanto le ves te vas de allí pensando que ya es tu hijo, aunque no haya una sentencia que así lo diga”, coinciden con todas las familias. Además, explica que “esos niños están pensando” que van a ir a “buscarles”. “Si no se les adoptan van a ir a la calle sin haber conocido el cariño de un padre y de una madre”, explica él.

“La noticia nos pilló preparando el viaje”

El pasado domingo Diego y Mariela tendrían que haber aterrizado en Rusia, para acudir a un juicio que se hubiera celebrado el 19 de septiembre. “La noticia nos pilló preparando el viaje. Ahora tenemos que volver a presentar nuestro expediente y eso implica otro periodo de tiempo. No buscamos culpables, buscamos una solución”, explica Diego.

Marta y Antonio aún estaban pendientes de la fecha de la sentencia que les diera al niño, pero todavía tienen muy reciente la visita de su pequeño a Chelyabinsk. “El 29 de julio nos dieron la preasignación y una foto carné y el 10 de agosto conocimos a nuestro hijo. La explosión de emociones que sientes es muy fuerte. Todos tenemos una historia detrás personal dura y ésta es la opción que ya te queda”, explica emocionada Marta.

“Ya tenemos las fotos de la visita y hemos firmado la preadopción ante notario. Nos arrancaría algo. Es muy duro”, señala.

Recuerda el día que se enteró de la noticia: “La sensación que nos ha dado es la misma que tuvimos cuando tuvimos que dejar la vía biológica dos veces”.

Además, asegura que hay muchas ilusiones detrás del proceso. “Cuando alguien se embarca en esto lo ha meditado mucho, no es algo de dos días”, relata Marta.

"Nuestros hijos podrían estar empezando las clases ahora mismo”

“Vemos las salidas de los colegios y pensamos que nuestros hijos podrían estar empezando las clases ahora mismo como cualquier otro niño”, coinciden las familias.

Una pareja de Mallorca que también prefiere guardar el anonimato cuenta que después de tres años de trámites, recibió la llamada con la que tanto habían soñado, “teníamos asignado un niño de 14 meses. Cuando vimos la foto pensamos que el alma se nos iba a salir del cuerpo”.

Esta pareja que lleva diez años casada apunta que los cuatro días que vieron a Iván fueron los mejores de su vida. “Todo por lo que habíamos luchado estaba allí, en cuerpo de niño con una mirada de ojos azules. Nos enamoró al instante.”, cuentan.

Este padre de 38 años explica que cuando conoció al pequeño sintió una “muestra de amor tan puro” que nadie se lo había dado pero llegó el día de decirle adiós.

“Nos fuimos llorando, nuestro corazón se quedó allí”. Lo siguiente era esperar fecha de juicio y si todo iba bien, Iván sería su hijo de manera legal “para siempre”. “El día 29 de agosto todo cambió, todo se paró”, explican.

Una familia de Asturias que no quiere revelar su nombre, explica que tenían el juicio el día 27 de septiembre en Chelyabinsk. “Planteamos redactar un acta de tutela por parte de mi hermano y su mujer para que acojan a nuestro hijo, en el caso de que nos pasara algo, pero no vale”, declaran.

“Tenemos gastados más de 2.000 euros en los billetes de avión que perderemos. Nadie piensa en los niños, salvo nosotros”, lamentan.

Los ministerios trabajan para llegar a un acuerdo

Por su parte, fuentes del Ministerio de Sanidad aseguran que quieren mantener la prudencia, aunque tienen “buenas perspectivas” con vistas a la reunión de la primera semana de octubre. “Se prevé que se pueda firmar. Se está trabajando pensando en esas familias, sobre todo en las más urgentes”, señalan.

En el Ministerio de Asuntos Exteriores se muestran también optimistas. “Este tema es prioritario. Estamos en la fase de negociación pero se está trabajando para intentar firmar el convenio”, indican.

El pasado 12 de septiembre todas las Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional (ECAI) se reunieron con el ministerio. La directora de Creixer Junts, Carmen Cano, cuenta que se está intentando tener los acuerdos cerrados para cuando llegue la delegación rusa. Además, asegura que tienen “confianza” en que se va a arreglar.

Aún así, Cano explica que el Ministerio ha redactado un certificado y lo ha pasado a las comunidades autónomas. “Es un intento a corto plazo para que las familias que ya tienen asignado al niño y que estaban a la espera de sentencia puedan continuar con el proceso, aunque dependerá de los jueces”.

El seguimiento, el punto más complicado

Tanto Cano como José Luis Vicente, director de AIST, coinciden en que el seguimiento de los niños adoptados rusos que recoge el convenio, es “un tema complejo”. Pese a que la preocupación del Gobierno ruso es que ningún niño adoptado ruso esté en familias homosexuales o monoparentales, las ECAI aseguran que “es imposible localizar a todos en tan corto plazo” y es un “vacío complicado”.

Vicente, padre de dos niñas rusas adoptadas, cuenta que el mensaje es “optimista”, aunque no va a tardar en llegar el cierre como en Estados Unidos que desde diciembre del año pasado tienen prohibida la adopción en Rusia.

En cuanto al certificado que ha redactado el Ministerio como “respuesta inmediata” para las familias que ya están allí, confía en que “sería bueno que les valiera a los jueces”. “Creemos que hay voluntad de desbloquear esta paralización. Cuando Rusia toma una decisión, la lleva a cabo”, concluye Vicente.

En el Consulado de España en Moscú aseguran que “Rusia es un país que se está desarrollando económicamente y quiere que sus niños salgan adelante en su país”. Además, apuntan que el motivo de este convenio es que tengan “garantías de que en el caso de que la adopción en España fracase, no sean recolocados en familias homosexuales.”.

Amalia de Cara Calvano, directora de AAIM (Asociación de Ayuda a la Infancia del Mundo), ha contado que el pasado martes llegó el certificado a Rusia, aunque no a tiempo para la hora en la que estaba previsto el primer juicio en la región de Krasnoyark. El juez lo aplazó para este jueves y “ha salido adelante”. “Para nosotros es una alegría, garantiza que sigue el proceso y que funcionan las adopciones.”, cuenta.

Según cuentan las ECAI era la “prueba de fuego” y “ha salido bien”. Es solo el principio de lo que se prevé un “buen final” y que como cuentan Paula y Luis Miguel esto acabe en un susto y puedan así, contar esta anécdota a su pequeño, Fernando Denis.

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