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Imputan nuevos cargos a Morsi y los islamistas denuncian detenciones indiscriminadas

  • En las calles no se registran graves enfrentamientos por primera vez en una semana
  • Un ataque en el Sinaí y una decisión sobre Mubarak añaden complejidad a la crisis

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Nuevas tensiones entre islamistas y militares en Egipto

La Fiscalía egipcia ha imputado nuevos cargos por la violencia política que sacude al país al depuesto presidente Mohamed Morsi, mientras sus seguidores denuncian una nueva masacre de islamistas.

En las calles, entrada la tarde de este lunes no se ha informado de enfrentamientos de gravedad, lo que supondría una novedad tras seis días consecutivos de choques mortales, sobre todo desde que el pasado miércoles las fuerzas de seguridad desmantelaran a sangre y fuego las acampadas islamistas en El Cairo. Desde entonces se han contabilizado al menos 800 muertos, la gran mayoría civiles islamistas.

Con todo, en el Sinaí han muerto 24 policías en un ataque armado cerca de la localidad de Rafah, en la frontera con la franja de Gaza, según fuentes oficiales. En esa zona desértica se han sucedido en las últimas semanas los ataques contra las fuerzas de seguridad y gasoductos, así como de actos de contrabando y secuestros. El Ejército ha culpado de esta inestabilidad a grupos islamistas, aunque en al zona operan todo tipo de grupos armados.

En cuanto a Morsi, primer presidente elegido democráticamente en la historia de Egipto, la fiscalía le ha vuelto a acusar de participar en el “asesinato, detención y tortura” de ciudadanos, esta vez con respecto a los enfrentamientos ocurridos en diciembre pasado frente al palacio presidencial entre grupos de laicos y de islamistas, cuando él era presidente.

Morsi fue desalojado del poder en un golpe de Estado el 3 de julio y desde ese día se encuentra en prisión preventiva y custodiado por las fuerzas armadas en un lugar desconocido. Hasta ahora se le había acusado de colaborar con el movimiento islamista palestino Hamás para perpetrar "acciones enemigas contra el país" y por el asesinato y secuestro de policías y reos durante el asalto a una cárcel.

Tahrir reabre al tráfico

Mientras, este lunes los Hermanos Musulmanes, con todos sus dirigentes detenidos o huidos, no han conseguido movilizar a sus seguidores como en jornadas precedentes, a pesar de que habían anunciando una semana de protestas, informa la enviada especial de TVE a El Cairo Cristina Olea.

Con el estado de emergencia en vigor, en la capital se ha abierto por primera vez al tráfico en una semana la plaza Tahrir.

En este clima, la cofradía ha convocado a los medios para denunciar la detención masiva de miembros de la organización islamista, hasta 400, así como torturas. En ese sentido, han rechazado la versión oficial sobre la muerte de 36 presos islamistas cuando eran trasladados el domingo a una cárcel en El Cairo.

La fiscalía dice que murieron por la asfixia causada por la inhalación de gases lacrimógenos que las fuerzas de seguridad lanzaron tras un ataque por parte de los islamistas. Los Hermanos Musulmanes dicen que fueron torturados y luego quemados para borrar huellas y que ahora no les devuelven los cuerpos.

Para añadir más elementos a la crisis, este lunes un tribunal de ha ordenado la libertad provisional para el expresidente Hosni Mubarak por un caso de corrupción, aunque podría seguir en la cárcel por la causa abierta contra él por la muerte de manifestantes en la revuelta de 2011.

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