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Los 35 años de servicio del carguero espacial Progress

  • Llevan en uso desde 1978 con un solo fracaso en toda su historia
  • Están basadas en las cápsulas tripuladas Soyuz
  • En la actualidad se lanzan 3 ó 4 al año a la EEI

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La Progress M-20M sobre el Soyuz-U que la lanzará
La Progress M-20M sobre el Soyuz-U que la lanzará RSC Energía

El carguero espacial Progress M-20M está listo para su lanzamiento rumbo a la Estación Espacial Internacional desde el cosmódromo de Baikonur, previsto para las 22:45 del 27 de julio de 2013, hora de España.

Lleva a bordo 2.366 kilos de suministros para la Estación que incluyen entre otras cosas 131 kilos de hardware para el mantenimiento de esta, 233 de material higiénico, 257 de comida, 126 de suministros médicos, 136 de ítems personales para la tripulación, 42 de material contra incendios, y 40 de equipos de foto y vídeo.

Lleva también materiales para diversos experimentos y herramientas y equipos para intentar diagnosticar la avería del traje espacial de Luca Parmitano que obligó a abortar un paseo espacial el pasado 16 de julio.

En sus depósitos transporta también 47 kilos de aire para la atmósfera de la EEI y 410 kilos de combustible para sus motores.

Tras su lanzamiento está previsto que realice una aproximación rápida a la Estación que le permitirá acoplarse al módulo Pirs a las 2:26 del sábado.

Una vez allí los astronautas pueden entrar en mangas de camisa en el compartimento de carga para retirar los suministros y cambiarlos por material de desecho que se destruye junto con la Progress mediante una reentrada controlada en la atmósfera al final de la misión; el combustible y el agua pasan automáticamente al interior de la Estación mediante los conductos adecuados, que quedan conectados durante la maniobra de acople.

Además, los motores de las Progress se pueden usar para subir la órbita de la Estación mientras permanecen acopladas a ella, una maniobra que es necesario repetir periódicamente pues aún a los 350 o 400 kilómetros de altura de la órbita de la Estación el rozamiento con la atmósfera le hace perder un poco de altura cada día.

Enormemente fiable

Basada en el diseño de la cápsula tripulada Soyuz, y en servicio desde 1978, esta es la Progress número 143 en ser lanzada, de las que todas salvo una alcanzaron su objetivo, y en este caso el fallo fue debido al cohete lanzador.

Comenzaron llevando suministros a la estación espacial Salyut 6, luego a la Salyut 7, y más tarde a la Mir, aunque desde 2001, con la retirada de esta, sólo dan servicio a la EEI. De hecho, fue la Progress M1-5 la que se encargó de sacar de su órbita a la Mir al final de su carrera.

Aunque a lo largo de su carrera se han desarrollado distintas variantes los modelos en uso en la actualidad son la Progress-M y la Progress-M1.

La principal diferencia entre ambas es que la M1 está diseñada para llevar 1.700 kilogramos de combustible en lugar de los 850 de la M, pero a cambio de una capacidad total de carga menor; aún así la M1 mide 7,23 metros de longitud frente a los 7,94 de la M. El ancho máximo de ambas es de 2,2 metros.

Las Progress tienen un módulo de carga delantero presurizado, que es al que acceden los astronautas desde la EEI, un módulo intermedio que es el que se conecta mediante unos conductos que van por el exterior de la nave a los conectores oportunos de la escotilla a la que está atracada para repostar el sistema de propulsión de la Estación, y un tercer módulo, el de propulsión.

Además de los motores y paneles solares de la nave este alberga los sistemas de control y navegación, que son capaces de atracar la nave automáticamente a la ISS, aunque llegado el caso la maniobra también se puede hacer bajo el control manual de los tripulantes de la Estación.

Trabajo en equipo

Se llevan a cabo entre tres y cuatro lanzamientos de cápsulas Progress a la Estación cada año, lo que junto con los ATV de la Agencia Espacial Europea, los HTV japoneses, las Dragon de SpaceX, y pronto las Cygnus de Orbital Sciences, permiten mantenerla convenientemente abastecida.

Aunque Roscosmos ha manejado varias ideas para desarrollar una nueva nave de carga que la sustituya lo cierto es que hoy por hoy no parece que ninguno de estos proyectos tenga mucho futuro, así que parece que tendremos Progress para muchos años.

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