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Aplazado al 8 de junio el juicio a Mubarak por la muerte de manifestantes en 2011

  • Hasta la próxima sesión, el juez extiende la prisión preventiva para todos
  • En los primeros 18 días de revuelta, bajo su mandato, murieron 850 personas
  • El expresidente egipcio volverá a ser juzgado por lo ocurrido en 2011
  • Mubarak, que ha negado los cargos, había sido condenado a cadena perpetua

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El expresidente egipcio Hosni Mubarak ha negado este sábado los cargos que se le imputan por corrupción y por la muerte de más de 800 manifestantes durante la revuelta que le desbancó del poder en 2011, durante la primera sesión del nuevo juicio por estos hechos.

La próxima sesión del juicio al expresidente egipcio Hosni Mubarak será el 8 de junio, según ha anunciado el juez Mahmud el Rachidi, que ha extendido la prisión preventiva para el exmandatario y los demás acusados encarcelados. Hasta entonces, la corte analizará los 55.000 documentos aportados, entre los que figuran nuevas pruebas que no se habían presentado en el otro proceso. 

El tribunal también tiene previsto atender las demandas de los abogados de la acusación, que han denunciado una supuesta discriminación de trato en comparación con los de la defensa. Por su parte, los letrados de ambas partes podrán consultar los documentos de la Fiscalía, que a su vez deberá presentar un memorando sobre el periodo de prisión preventiva de los acusados.

El juicio se repite después de que  en enero pasado así lo ordenara un tribunal de apelación, que a su vez  anuló la condena a cadena perpetua dictada contra Mubarak y contra el  exministro egipcio de Interior Habib al Adli alegando irregularidades en  el proceso.

Mubarak niega las acusaciones

El exmandatario, que asistió al inicio del proceso con semblante  serio y sentado en una camilla acompañado de sus hijos, hizo un gesto de  negación con la mano para rechazar las acusaciones. También se han mostrado en contra de los cargos por la muerte de  manifestantes el exministro de Interior egipcio Habib al Adli y seis de  sus ayudantes, que anteriormente habían sido absueltos.

Tras la lectura de los cargos, el juez Mahmud el Rashidi -que había recibido una caja sellada con nuevas pruebas- ha dejado hablar a los abogados de la acusación particular, que mostraron sus quejas sobre una supuesta discriminación en el trato en comparación con la defensa de los procesados.

El Rachidi ha pedido también a la acusación que se pusiera de acuerdo para no tener que atender por separado las demandas de los más de 2.000 abogados particulares en el proceso. En relación con Mubarak, el magistrado ha pedido al expresidente si autorizaba la participación de dos nuevos abogados kuwaitíes, algo que ha descartado el letrado defensor Farid el Dib.

Acusación de la Fiscalía

El abogado de la Fiscalía Mustafa Jater ha acusado a los procesados de participar "con premeditación y alevosía" en el uso de la fuerza y asesinato de manifestantes durante las protestas "pacíficas" que comenzaron el 25 de enero de 2011 en contra del régimen en distintas provincias del país y que llevaron a la caída del "rais".

Según Jater, Mubarak permitió al exministro el uso de armas de fuego y vehículos para que la policía cometiera los crímenes, y no intervino para evitar que esto sucediera. Al Adli también fue acusado del corte de telecomunicaciones en Egipto y del vacío de seguridad durante los disturbios, mientras que uno de sus ayudantes, Husein Abdelrahman, supuestamente no detectó los planes de "algunos elementos extranjeros" de liberar a presos de las cárceles.

Igualmente negaron los cargos los hijos del expresidente Alaa y Gamal, a los que se juzga por la supuesta venta de gas a Israel por un valor menor al precio de mercado, en una causa por la que también está procesado el empresario fugado Husein Salem. Este contrato de gas supuso para el estado una pérdida de 714 millones de dólares, según la Fiscalía.

Mubarak también fue acusado de recibir cinco mansiones por valor 39 millones de libras egipcias (5,6 millones de dólares) que pertenecían a Salem, quien a cambio supuestamente logró para su empresa terrenos de más de dos millones de metros cuadrados en zonas privilegiadas de Sharm el Sheij, en la costa de la península del Sinaí.

Repetición del juicio

Al contrario que en otras ocasiones, en las que había más expectación popular, solo un número reducido de simpatizantes y detractores del expresidente se congregó a las afueras de la academia. El   ministerio egipcio del Interior desplegó a más de 3.000 agentes y  24   vehículos blindados para proteger el traslado en helicóptero de   Mubarak  a la sede de juicio desde la cárcel de Tora, donde el  mandatario   permanece en prisión preventiva.

El expresidente afronta la repetición del juicio ordenada en enero  pasado por un tribunal de apelación, que a su vez anuló la cadena  perpetua dictada contra él y el exministro egipcio de Interior por  irregularidades en el proceso.

Según la defensa de los acusados, el fallo del 2 de junio de 2012 no  contaba con pruebas suficientes, mientras que el Ministerio Público  exigía que se aplicara la pena de muerte a los culpables.

A  comienzos de este año, una comisión de investigación, ordenada por el  presidente egipcio, Mohamed Mursi, presentó los resultados de sus  pesquisas sobre el asesinato de manifestantes en la revolución y aportó  nuevas pruebas que supuestamente demuestran que Mubarak vio por televisión lo sucedido entonces.

Según la comisión, esa nueva prueba pone  de relieve que el exmandatario tuvo una responsabilidad directa en el  asesinato de manifestantes, porque fue "testigo" de lo sucedido.