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Siria y el Sahel serán algunas de las zonas de mayor conflictividad en 2013

Ver Conflictos en 2013  en un mapa más grande

  • RTVE.es habla con expertos del Real Instituto Elcano y el CIDOB
  • La inestabilidad en el Sahel podría afectar al norte de África
  • El desplome del régimen en Siria daría paso a enfrentamientos étnicos

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Si 2012 fue en buena medida una extensión de 2011 en la esfera internacional (con focos de inestabilidad originados en la primavera árabe o en rivalidades regionales), el próximo año puede ver la resolución de algunos de estos conflictos (como es posible que ocurra con Mali) así como la continuación de otros, tanto históricos (Palestina/Israel) como recientes (la inestabilidad en Egipto). El futuro de Siria sigue siendo la gran incógnita.

RTVE.es ha consultado a dos centros de investigación y estudio de las relaciones internacionales en España, el Real Instituto Elcano (RIE) y el Centro de Estudios y Documentación Internacional de Barcelona (CIDOB), para saber cuáles serán los lugares que centrarán, para bien o para mal, la atención en 2013.

Desde Congo a Pakistán, desde Irán al Mar de China, estos son algunos de los escenarios mundiales que probablemente serán noticia.

La resaca de las revueltas árabes

2011 fue, sin duda, el año de las revueltas árabes. Pero los procesos iniciados por el levantamiento de las poblaciones de Túnez, Egipto, Libia, Baréin o Siria están lejos de cerrarse.

"En muchos países afectados por la primera ola de la primavera árabe se mantendrán las reivindicaciones y la conflictividad social", afirma Eduard Soler, investigador principal del CIDOB.

El caso más claro es el de Egipto, donde, a pesar de la aprobación de la nueva constitución en un referendum, existe una fuerte oposición al presidente, Mohamed Morsi, y a su formación, los Hermanos Musulmanes.

La mala situación económica, además, frustra las esperanzas que los más desfavorecidos tenían puestas en la revolución. Según Félix Arteaga, responsable de los estudios de Seguridad y Defensa en el RIE, Egipto "está instalado en una especie de primavera crónica". "Podemos llevarnos un susto en la línea de desestabilización interna", advierte.

La puesta en marcha de un plan económico que genere empleo debiera ser la prioridad de Morsi, si consigue apaciguar a la oposición. La necesidad de financiación externa, probablemente a través del FMI, puede desembocar en la imposición de condiciones económicas, como la suspensión de subvenciones a los combustibles o a ciertos alimentos, que nutran renovadas protestas.

Pero el conflicto más grave iniciado con la "primavera árabe" es, sin duda, el de Siria. Los expertos consultados creen que puede descartarse una victoria inmediata de alguno de los dos bandos y una intervención extranjera como la que tuvo lugar en Libia. El goteo de muertes por tanto puede "durar meses o años", teme Eduard Soler.

En cualquier caso, una hipotética caída del régimen de Bachar al Asad daría lugar a enfrentamientos entre distintos grupos étnicos y religiosos (la ONU aseveró que la guerra es ya "abiertamente sectaria", más que política) y una transición como mínimo complicada.

No hay que perder de vista las repercusiones que este sangriento conflicto tenga en sus vecinos. "Toda la zona, empezando por Irak y Líbano, se podría ver desestabilizada", explica Félix Arteaga. También Turquía observa con preocupación lo que ocurre al otro lado de la frontera, sobre todo por la posible autonomía que han obtenido, de facto, los kurdos del noreste de Siria.

Palestina-Israel: sin perspectivas de negociación

Quizá hayan sido los palestinos quienes han aportado a la actualidad internacional la mayor novedad de 2012: la campaña diplomática por la que han obtenido su reconocimiento como estado observador no miembro en Naciones Unidas.

Con el proceso de paz completamente paralizado, la zona continuará siendo "altamente inflamable", en palabras de Soler.

Israel continúa con su política de hechos consumados, construyendo asentamientos ilegales (especial atención merece el Proyecto E1, que ha provocado la protesta internacional). El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, partidario de una línea dura, se enfrenta a las urnas el 22 de enero, y parte como favorito.

Mientras tanto, en el campo palestino Hamás se afianza en Gaza tras la Operación Pilar Defensivo, que costó decenas de vidas. "Si ese apoyo se traslada a Cisjordania, tendríamos a una Autoridad Nacional Palestina deslegitimada para una vía negociadora", explica Arteaga.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obamarecientemente reelegido, tiene la oportunidad de trasladar a los hechos su declarado compromiso con una solución de dos estados, antes de que sea totalmente imposible.

Irán: por la vía de las sanciones

Estados Unidos ha retomado sus esfuerzos para acabar con el programa nuclear de Irán después de la reelección de Obama, según aseguraron fuentes israelíes a la agencia Reuters a mediados de diciembre.

Mientras Teherán sigue negociando con el OIEA el acceso a algunas de sus instalacionesWashington estudia medidas de endurecimiento de las sanciones, la vía de actuación más probable, según cree Arteaga.

"Las sanciones están teniendo su efecto en la vida cotidiana.  Podríamos ver este año que la población, debido a la escasez, vuelve a  plantearse salir a la calle", afirma el investigador del RIE.

Tampoco hay que descartar que Israel continúe con su guerra de baja intensidad (ataques informáticos y sabotajes) contra Irán, aunque un ataque directo es más improbable.

"Un ataque sería un game-changer, es decir, cambiaría las reglas del juego. Hay tantos intereses en contra que se buscarán las formas de frenar esa tensión", explica por su parte Eduard Soler, quien asegura que hasta los propios dirigentes militares israelíes son contrarios a esta opción.

Afganistán y Pakistán: año de transición y elecciones

En Afganistán2013 será un año de transición: el grueso de las tropas extranjeras, que ocupan el país desde la invasión estadounidense de 2001, lo abandonarán en 2014. A mediados de diciembre, Reino Unido ya anunció que comenzaría a reducir sus tropas, para pasar de 9.000 a 5.200 a final del año.

No todos los soldados extranjeros se marcharán, sin embargo: quedarán "asesores" para formar al ejército afganoincluyendo algunos españoles, como ha revelado el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy.

Pero es Pakistan, según coinciden los analistas consultados por RTVE.es, el país que debe preocupar. Durante 2012 han sido habituales los atentados de los talibanes paquistaníes y otros grupos islamistas contra mujeres, minorías religiosas o trabajadores de ONG.

Arteaga destaca las posibilidades de que Pakistán se convierta en un quebradero de cabeza regional e internacional. "Hay arsenales nucleares, división interna, problemas de terrorismo, falta de subordinación de las fuerzas armadas... Viven en el alambre", subraya.

En 2013, el país celebrará elecciones cuya fecha está aún por determinar, aunque la Asamblea Nacional deberá disolverse antes de marzo.

África: del olvido al caos 

África es el continente que más sufre. En el área subsahariana se encuentran los países con mayores tasas de pobreza, según el Plan de Naciones Unidas para el Desarrollo. La mortalidad, tanto general como infantil, es la más alta del mundo

Violencia y pobreza van de la mano. La República Democrática del Congo (RDC), donde continúan los enfrentamientos entre las milicias y un precario estado central, ocupa la última posición en el índice de desarrollo humano.

Somalia, la ya citada RDC o Nigeria (donde actúa el grupo terrorista islámico Boko Haram) serán otros focos de inestabilidad.

Un caso especialmente preocupante es Mali. La ONU ha dado luz verde a una intervención militar, aún sin fecha, para que el gobierno de Bamako recupere el control sobre el norte del país, en manos de independistas tuareg e islamistas.

Mali se ha convertido en un foco de conflictividad para todo el Sahel, una franja de transición entre el desierto del Sáhara y la sabana, que cruza toda África de Este a Oeste. El Sahel es hoy una "tierra de nadie" por la que circulan armas, mercancías de contrabando y grupos armados.

Según Juan Garrigues, también investigador del CIDOB, el origen de este caos hay que buscarlo en la guerra de Libia, en la que una coalición de países ayudó a la oposición a derrocar al coronel Muamar al Gadafi.

"Grupos que Gadafi tenía bajo su control u operaban en territorio libio, como los tuareg, han vuelto a Mali. Y también lo han hecho los mercenarios armados a los que el líder libio tenía a sueldo", explica.

Esa ha sido la chispa, según Garrigues, que ha incendiado el Sahel, un territorio ya golpeado por la sequía, la hambruna, la corrupción gubernamental y las reivindicaciones étnicas.

"A España le interesa todo lo que pase en el Sahel - señala Félix Arteaga - porque repercute en Mauritania, Argelia y Marruecos, y cualquier cosa que pase podría influir en una situación de seguridad delicada".

"Si no hacemos nada en la zona de Mali, tendremos que esperar que un día ocurra lo inevitable", augura Arteaga. El vecino Níger podría ser la primera pieza en caer por el contagio.

Otro posible  escenario de tensiones que afectaría a España es el Sáhara Occidental, donde los independentistas saharauis comienzan a perder la paciencia. "Se observan procesos de radicalización en Tiduf - dice Eduard Soler - gente que cuestiona la línea del Polisario y que aboga por la ruptura del alto el fuego con Marruecos". En la franja ocupada por Rabat, los enfrentamientos entre marroquíes y saharauis se intensifican, y no son descartables episodios como los del campamento de protesta de El Aiun en 2010.

Peligros globales

Por supuesto, estos no son todos los puntos de fricción política o militar en el planeta. Se podría hablar de Corea del Norte y su programa de cohetes; de la violencia del narco en México o del proceso de paz en Colombia. Sin olvidar China y su creciente protagonismo internacional, que está levantando ampollas en el sureste asiático.

Además, junto a estas tensiones localizadas geográficamente hay otros conflictos transfronterizos que se dejarán sentir durante el año que empieza.

Para Félix Arteaga "si hubiera que buscar un problema grave sería la emergencia de actores no estatales y violentos que pueden desestabilizar un país presionando sobre un grupo religioso, étnico, etc. porque tienen más capacidad de actuación y menos frenos morales que un estado".

"Son actores que se mueven a ritmo de globalización, mientras el resto del mundo aún está en un ritmo postindustrial", añade.

Eduard Soler apunta a otros riesgos. "La evolución en la economía global y la variación en los precios de los alimentos básicos pueden tener efectos sobre la conflictividad social, como ha ocurrido en 2011 y 2012, y desencadenar nuevas revueltas del pan".

Por lo que parece, y pese a los buenos deseos habituales en estas fechas, la paz no reinará en el mundo en 2013.