'Michael', glorificación blindada del talento y alma de Michael Jackson
- Se estrena el biopic dirigido por Antoine Fuqua sobre las luces, sin sombras, del rey del pop
- Está protagonizada por Jaafar Jackson, sobrino del músico
Michael Jackson bautizó Neverland a su rancho debido a su obsesión absoluta con Peter Pan. En un escena de Michael, el nuevo biopic sobre el rey del pop, Jackson se identifica con el personaje volador porque comparte con él no solo el deseo de congelar la infancia, sino un talento natural increíble (llámese volar, cantar o bailar) y también el enfrentamiento contra un malvado Capitán Garfío (en su caso, su controlador padre).
Es de hecho, el resumen del biopic de Antoine Fuqua, que omite que Peter Pan tenía cosida una sombra que, sin ponerse muy junguiano, está tan ligada a Jackson como su brillo. Michael no es ningún biopic totalizador ni investigación de ningún tipo, sino una celebración muy controlada -y muy convencional- del talento del músico (intrepratado por su sobrino, Jaafar Jackson) sobre el arco va desde su explosión a los ocho años en los Jackson 5 al lanzamiento de Bad (1988), con el que cierra la dependencia emocional de su padre (al que da vida Colman Domingo).
La accidentada producción de Michael parece más interesante que la película en sí. Al parecer, el biopic no es que tuviera la intención de ignorar las acusaciones de abuso sexual contra el cantante, sino que el guion original tenía le exoneraba de algún modo, según publicó The New York Times, mostrando que la familia de Jordan Chandler, el primer niño que le denunció, quiso estafarle. Pero, precisamente, el acuerdo al que Jackson llegó con la familia Chandler en 1994, incluía que estos debían autorizar cualquier información de una de las partes sobre lo ocurrido. Así que, ignorado por obligación el elefante, solo quedaba la hagiografía pura y dura.
El cineasta Antoine Fuqua ha dicho que asume la película como uno de sus proyectos personales. Desde que despuntó con Training day, erigido como un puntal del cine afroamericano, su carrera tiene una apariencia errática, aunque también una lectura más sencilla: hay que alterner películas para los estudios, como la ultraviolenta saga Equalizer, y las propias cuando se pueda.
¿Qué cuenta Michael? La historia de un diamante tallado a costa del secuestro de su infancia, sometido a una disciplina que le formó como artista, pero le imposibilitó relacionarse con sus iguales, es decir, los otros niños que solo querían “mirarle y sacarle fotos”. Un vacío que, desarrolla Michael, sobrecompensó con su pasión por los juguetes, infancia y animales. También con su vena caritativa y auténtica fe de que la música podría crear un mundo mejor.
Colman Domingo como Joe Jackson Courtesy of Lionsgate Lionsgate
En la famila Jackson, queda claro, abunda el talento y los genes buenos se perpetúan: Jaafar Jackson, 29 años y debutante comoa actor, es lo más destacado y magnético de la película, más allá de imitar el moonwalk y demás movimientos de su tío, transmite la genuina inocencia y bonhomía que busca la película.
Pero casi más extraña que la omisión de lo polémico es la insistencia de Michael en recrear imágenes tan archiconocidas que forman parte del material audiovisual más consumido de los últimos 50 años. ¿O a alguien le puede sorprender ver a Jackson cantar Billie Jean o Thriller mientras elabora algunos de los pases de baile más imitados de la historia? Producida por Graham King, responsable de Bohemian Rhapsody, Michael parece querer emular las -supuesta- virtud de aquella: representar en sus escenas finales actuaciones musicales completas.
Recreación del videclip de "Thriller" en 'Michael'. Glen Wilson/Lionsgate Glen Wilson/Lionsgate
Más interesante es cuando se recuerda algún entresijo de la industria musical, como que la MTV marginaba a los artistas negros a horas intempestivas de la parrilla en la creencia de que los jóvenes blancos de los suburbios no encenderían la televisión para verlos. "Thriller" lo cambió todo y, según Michael, fue una exigencia del propio Jackson a la cadena musical. Como también fue responsable de que John Landis filmase a los zombies en plano general en el famoso videoclip porque había aprendido de Fred Astaire que los pies siempre deben verse en plano.
Por lo demás, Michael abunda en lo de tantos otros biopics musicales: que el éxito, a gran escala, estrecha la vida de cualquiera, aunque ‘fama’ sea seguramente un término insuficiente para explicar la popularidad de Jackson. En consonancia, su aislamiento fue también único.
John Branca, su abogado, amigo y coalbacea de su herencia no es solo otro de los personajes (interpretado por Miles Teller) sino coproductor de la película, lo que despeja cualquier duda de que Michael es esencialmente la glorificación y cuidado de un patrimonio cultural que todavía puede ser muy lucrativo.