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La 'historia negra' del PRI despierta los temores al regreso de las viejas políticas en México

  • Las encuestas dan 10 puntos de ventaja al PRI sobre sus competidores
  • El partido gobernó el país durante 71 años
  • El candidato, Peña Nieto, trata de dejar atrás los errores del pasado

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Los mexicanos votan hoy un presidente y más de 2.000 cargos públicos

“Juntos vamos a dejar atrás las prácticas de la vieja política, éste es un proyecto comprometido con la democracia, la libertad y la trasparencia”. Con palabras como estas, el candidato del histórico Partido Revolucionario Institucional (PRI) de MéxicoEnrique Peña Nieto, ha intentado alejar los temores de muchos mexicanos tienen al regreso de su partido. Parece que Peña Nieto lo está consiguiendo, ya que todas las encuestas sitúan al candidato del PRI como el principal favorito de las elecciones de este domingo.

El margen de ventaja de Peña sobre sus oponentes que reflejan los sondeos deja poco lugar a dudas: más de diez puntos de ventaja sobre su inmediato competidor, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, según informa la BBC. La incógnita en México, por tanto, se centrará más en cómo gobernará el PRI, ya que los 71 años en los que gobernó con la corrupción y la concentración de poder como señas de identidad aún permanecen en la memoria mexicana.

Consciente de esta herencia, Peña Nieto se ha esforzado por tratar de ofrecer una imagen distante de los viejos errores del PRI. “La gran mayoría de los que participamos en el partido representamos a una nueva generación, una generación que creció en la cultura de la democracia”, sostuvo el candidato en una entrevista con Efe.

Pero algunos analistas son escépticos. “Los vicios del PRI tienen su origen en su falta de autocrítica y de un compromiso creíble son la legalidad y la honestidad”, sostiene a Efe el analista Enrique Krauze. “Décadas de haberlo visto actuar en sentido opuesto refuerzan el escepticismo”, añade.

"Es un miedo justificado”, comenta a RTVE.es el corresponsal en España del diario mexicano La Jornada, Armando González Tejeda. “Tanto los viejos métodos como alguno de los personajes siguen ahí. La verdadera transición está pendiente. Hay temor a que vuelvan el clientelismo, el corporativismo, la aniquilación del adversario político".

Sin embargo, no todos opinan de la misma manera. Para Salvador Martí i Puig, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Salamanca e investigador del CIDOB, "los temores (al PRI) son relativamente infundados, porque hay cosas que no pueden volver atrás. El PRI no tendrá el poder omnímodo como antes, porque el PRI además de tener la presidencia tenía el legislativo y casi todos los estados... el presidente era el jefe de un partido que tenía el control de todos los resortes del poder".

La ‘historia negra’ del PRI

Surgido de la revolución de 1910 contra el régimen de Profirio Díaz, durante las primeras décadas de su gobierno el PRI nacionalizó la industria petrolera y dio tierras a los campesinos. Años después, el partido se desdijo, se inclinó a la derecha introduciendo reformas liberales, suscribiendo ambiciosos tratados de libre comercio y privatizando gran parte de la economía.

Durante la campaña, los oponentes de Peña no han parado de recordar la historia negra del partido, como la persecución de opositores estudiantiles entre el 68 y el 71, los escándalos de corrupción de la presidencia de José López Portillo en la segunda mitad de los 70 e incluso, más recientemente, los presuntos lazos con el narcotráfico en el estado de Tamaulipas.

Cuando perdió el poder en el año 2000 ante el Partido Acción Nacional (PAN), el partido ya era ampliamente considerado en el país como corrupto y antidemocrático, tras las sucesivas acusaciones de manipular elecciones.

Informe Semanal - Derrota electoral del PRI (2000)

Seis años después registró el peor resultado de su historia, obteniendo el tercer lugar en los comicios presidenciales.

Sin embargo, tras la decepción de algunos con los 12 años de gobierno del PAN, muchos ven en el PRI un mal menor. “Conocemos al PRI”, comenta a Reuters José Luis Esparza, un vendedor ambulante de 38 años de Guadalajara. “No conocíamos al PAN, les dimos la oportunidad y terminó con un error tras otro. Lo que tiene el PRI es experiencia en el poder”, asegura.

Y Peña Nieto conoce dónde reside su fortaleza: “somos muy descalificados por muchas cosas, pero reconocidos por la experiencia de gobierno”, dijo el candidato a Reuters.

De hecho, para sus opositores el PRI es hoy “más peligroso” que cuando perdió el poder. “Hoy tiene más recursos económicos en los Gobiernos locales. Ese poder presidencialista que antes tenía se trasladó a los gobiernos locales, y hemos visto la impunidad con la que operan”, afirmó a Efe la candidata del PAN,Josefina Vázquez Mota.

Sin embargo, según ha manifestado a RTVE.es el profesor Salvador Martí i Puig, “el poder total que tenía antes (el PRI) es imposible, para bien y para mal: la gente piensa que va a volver la 'pax priista', y eso no puede ser así”.

Economía y el crimen organizado

De cumplirse los pronósticos arrojados por las encuestas, Peña Nieto deberá medir su capacidad especialmente en dos asuntos íntimamente relacionados: la inseguridad y la economía.  Los choques entre los cárteles del narcotráfico y de estos con las fuerzas de seguridad desde que el presidente Felipe Calderón asumiera el poder en 2006 han dejado más de 55.000 muertos, además de miles de desplazados y desaparecidos.

Esta violencia, unida a un entorno institucional desfavorable, han contribuido a un famélico crecimiento económico del país durante los gobiernos del PAN (un 2% del PIB de media), con alrededor del 30% de la población mexicana viviendo en la extrema pobreza. Su coeficiente Gini, una estadística que mide la desigualdad económica, es peor que el de cualquier otro país de la OCDE excepto Chile

Sin embargo, la campaña del PRI tampoco ha ofrecido grandes ideas respecto a estos temas. Peña Nieto ha prometido salarios más altos, más empleos y unos servicios sociales mejores y su apuesta en materia de seguridad es reforzar los distintos cuerpos policiales para sacar al Ejército de las calles, algo que ya probó el gobierno de Calderón.

Con todo, el hastío de una buena parte de la población hacia el PAN por las matanzas y la dura situación económica ha hecho que una parte de los votantes vuelva a mirar hacia el viejo partido pese al handicap de su historia.