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Nexus Q: Google entra en los equipos de audio-vídeo para el hogar

  • Se trata principalmente de un complemento para el equipo de audio de la casa
  • Permite reproducir música y películas en streaming a través de dispositivos Android
  • Lo pueden usar varias personas a la vez mediante un «software social» incorporado

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Lo último de Google, presentado en una de las reuniones para desarrolladores de la firma, se llama Nexus Q y rompe un poco con el molde de la imagen tradicional de Google. Se trata de un equipo de reproducción de música y vídeo que se conecta a los altavoces del salón de los hogares y que se controla básicamente de forma remota. Su aspecto es el de una misteriosa bola negra, de la que salen algunos cables a lo Matrix, con luces de colores que parecieran mostrar sus estados de ánimo.

En realidad todo esto es un halo de apariencia extraña pero interesante para un simple reproductor de audio y vídeo que se controla con cualquier teléfono o tableta Android a través de software especial ¿ todo ello diseñado para trabajar conjuntamente y sin problemas. La salida del Nexus Q es un cable HDMI para conectarlo al televisor y conectores de audio (normales u ópticos) para enchufarlo a los altavoces. No llega a ser una «caja tonta de TV» como otras que hay en el mercado, sino más bien una «caja tonta de música».

Todas las canciones que el usuario tenga en su dispositivo móvil o en Google Play se puede reproducir a todo trapo, como quien dice, en los mejores altavoces de la casa. Y lo mismo con los vídeos de YouTube o las películas alquiladas o compradas a través de estos dispositivos.

Una de las característica más interesantes e innovadoras del Nexus Q es su carácter social. No es un dispositivo que solo pueda usar su propietario, sino que cuando vienen a casa los amigos basta con que conecten sus Androids con el Nexus Q vía Wi-Fi para que también se puedan reproducir sus canciones o películas. Hay varios componentes de software tras todo esto para crear listas de reproducción compartidas entre varias personas, selección de las más populares, etcétera, aunque el propietario del equipo siempre «manda».

Una conexión Ethernet convencional permite al aparato estar «conectado a la nube», algo que hoy en día viene a situar al equipo como un dispositivo para el hogar «de nueva generación». Cómo será la acogida de esta primera versión del Nexus Q es toda una incógnita, pero es obvio que encontrará algunos escollos, aunque ninguno de ellos insalvables.

En primer lugar, no es un equipo integrado que incluya los altavoces, que se enchufe «y ya está» a diferencia de los de otros fabricantes, algo que prefiere mucha gente por su simplicidad.

En segundo lugar, el Nexus Q depende exclusivamente de dispositivos Android y eso puede suponer que mucha gente no pueda acceder al aparato con sus iPhones o teléfonos Windows Phone o Blackberries. Se crearán a partir de ahora fiestas diferentes para usuarios de Android, de BlackBerry o de iPhone.

En tercer lugar, el Nexus Q solo funciona de momento con Google Music, las películas de Google Play y Youtube, dejando de un lado a servicios similares como Spotify o Rdio que son muy populares y por los que la gente ya ha pagado, en ocasiones suscripciones mensuales. Una de las diferencias interesantes respecto a aparatos similares es que el Nexus Q está, como dicen en Google, «concebido, diseñado y fabricado en Estados Unidos», de principio a fin, tanto a nivel de diseño como de ingeniería y mano de obra de fabricación.

Es la primera vez que Google se aventura como fabricante en solitario de un dispositivo hardware de este estilo. Tal vez por eso su precio es más elevado de lo que se podría conseguir con un producto «fabricado en China»: quizá dentro de unos meses se apunte a esto como una de las razones de su éxito o su fracaso. En cuanto a disponibilidad y precio, el Nexus Q podrán adquirirlo en Estados Unidos el mes que viene por 299 dólares (unos 240 euros) y luego vendrá el despliegue internacional.

Por cómo suelen llevarse a cabo esos despliegues internacionales debería llegar a Europa antes de las navidades y venderse por 299 euros, pero esto puede variar mucho de país en país, Google Music ni siquiera está disponible en España, por ejemplo, y es de momento una incógnita. Lo que está claro es la apuesta de Google: en el futuro consumiremos música y películas de formas diferentes y si hace falta inventar dispositivos para ello, se inventan.

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