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Los etarras detenidos en Francia iban armados y conducían un coche robado

  • Interior asegura que Gurruchaga era el jefe militar de ETA desde 2010
  • Fue detenido junto a otro presunto terrorista este domingo en Francia
  • Podrían estar realizando tareas de captación de nuevos miembros de ETA
  • La Fiscalía pedirá la entrega de Gurruchaga por tres causas pendientes

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Detenido el presunto jefe militar de ETA

El Ministro del Interior considera que el presunto etarra Oroitz Gurruchaga Gogorzadetenido este domingo junto a otro presunto terrorista en Francia, era el jefe militar de ETA desde mediados de 2010 a raíz de los sucesivos arrestos de los anteriores responsables de la estructura militar de la banda.

Según informa el Ministerio en un comunicado, Gurruchaga asumió la función de captar nuevos militantes para la banda, labor para la que incorporó como ayudante a Xabier Aramburu Sagarminaga, también detenido en la operación realizada en la localidad francesa de Cauna.

Los dos presuntos etarras, que iban armados con una pistola y un revólver, fueron arrestados cuando circulaban en el interior de un coche robado al que habían colocado unas placas de matrícula falsas.

Interior tiene sospechas de que la presencia de Gurruchaga y Aramburu en el sur de Francia podría deberse al establecimiento de citas de captación de nuevos miembros de ETA.

Oroitz Gurruchaga, cuyo hermano, Egoitz, falleció en septiembre de 2002 al estallarle un artefacto que manipulaba en Bilbao, fue miembro de SEGI -organización juvenil de ETA- e integrante de un grupo de violencia callejera en la zona de Rentería (Guipúzcoa).

En abril de 2000 fue detenido por la Policía y puesto a disposición de la Audiencia Nacional, que decretó su ingreso en prisión.

Tras su puesta en libertad y a la espera de juicio, asumió la responsabilidad de un grupo que desarrolló numerosas acciones de sabotaje y violencia callejera hasta abril de 2008, fecha en la que, para eludir una nueva detención, pasó a la clandestinidad.

Unos meses después, en diciembre de 2008, y junto a otras nueve personas, informó a través de un vídeo difundido por los diarios Gara y Berria de su decisión de integrarse en la estructura de ETA.

La Fiscalía pedirá la entrega de Gurruchaga por tres causas pendientes

Asimismo, la Fiscalía solicitará a la Audiencia Nacional que reclame a Francia la entrega del supuesto jefe de los aparatos militar y de captación de ETA, Oroitz Gurruchaga, que tiene tres causas pendientes, dos de ellas por pertenencia a banda terrorista y otra por actos de "kale borroka".

Así lo han informado fuentes fiscales, que han explicado que el Ministerio Público también pedirá que se inste la entrega del lugarteniente de Gurruchaga, Xabier Aramburu Sagarminaga, que fue arrestado con él cuando ambos viajaban en un coche por la localidad de Cauna, en el departamento francés de las Landas.

Gurruchaga está reclamado por el Juzgado Central de Instrucción número 3 por un delito de pertenencia a banda armada en la causa que el juez Fernando Grande-Marlaska abrió a raíz del anuncio en el que el presunto jefe militar de ETA informó, en diciembre de 2008, sobre su decisión de integrarse en la estructura de la banda a través de un vídeo difundido por los diarios Gara y Berria.

Por esta causa, el magistrado dictó en enero de 2009 un auto de prisión contra el supuesto dirigente etarra, que había huido en abril del año anterior de una operación puesta en marcha por la Policía Nacional en la que fueron detenidos diez jóvenes por actos de violencia callejera.

Marlaska también le procesó junto a otros 21 jóvenes en febrero de ese año por integración en la organización juvenil ilegalizada Segi, en la que ejercía un papel de "dinamizador" de varios "taldes Y" en Rentería (Guipúzcoa), su localidad natal.

Por su parte, Aramburu, que también fue miembro de SEGI, participó en acciones de violencia callejera desde el año 2000, hasta que en el verano de 2005 pasó a colaborar con el 'comando Kresala' de ETA a las ordenes directas del por entonces máximo responsable del "aparato militar", Garikoitz Aspiazu Rubina, "Txeroki".

En concreto prestó una furgoneta de su propiedad para que el grupo trasladara un vehículo cargado de explosivos hasta el polígono industrial de Vicolozano (Ávila), en septiembre de 2005, que hicieron estallar, causando daños materiales.

Precisamente, por esta acción le reclama el Juzgado Central de Instrucción número 6, cuyo titular, Eloy Velasco, le procesó por un delito de colaboración.

Sin embargo, la identificación de uno de los integrantes del grupo Kresala, a raíz de la acción llevada a cabo en Ávila, forzó la disolución del grupo, hasta que en septiembre de 2007 se reconstituyó con la denominación de "Tontor", del que Aramburu fue un miembro activo.

Este nuevo comando fue presuntamente el autor, a lo largo de 2008, de la colocación de explosivos contra un repetidor en Azpeitia, contra la Casa del Pueblo de Elgoibar y contra maquinaria pesada de empresas que participaban en las obras del AVE.

En septiembre de ese mismo año colocó un vehículo cargado de explosivos contra la entidad Caja Vital, en Vitoria, y contra la Comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa (Vizcaya), que causó diez heridos y daños valorados en varios millones de euros.

Trasladados a la comisaría de Bayona

Tras ser detenidos, la policía francesa los ha trasladado a la comisaría de Bayona, ubicada a 90 kilómetros de Cauna, donde permanecen arrestados.

Una decena de amigos de Oroitz Gurruchaga ha acudido a la comisaria de Bayona, donde ha proferido gritos de apoyo al detenido.

Los allegados de Gurruchaga se han congregaron ante la comisaría de la capital labortana sobre las 22.00 horas y dos de ellos se han acercado a la puerta de las dependencias policiales para interesarse por los detenidos y preguntar si sus familiares podían facilitarles ropa.

Un gendarme ha atendido a los dos jóvenes y les ha comunicado que a primera hora de la mañana sus familiares podrían acudir a la comisaría, donde permanecen arrestados los dos presuntos etarras desde poco después de su captura, a las 15.30 horas de este domingo.

Posteriormente, los amigos de Gurruchaga han permanecido frente a la comisaría, vigilados por varias dotaciones de gendarmes que les han fotografiado y grabado en vídeo pero no les han identificado ni han llegado a intervenir.

Los concentrados han proferido algunos gritos de ánimo dirigidos a Gurruchaga, tras lo que han abandonado el lugar sin que se registraran incidentes.