"El veredicto de las urnas convierte en nulo el Memorandum". Con estas palabras Alexis Tsipras, el líder de Syriza, el segundo partido más votado en Grecia el pasado domingo, ha empezado su tarea de intentar formar un gobierno en Grecia, que buscaría como primera misión anular las condiciones impuestas por la troika para acceder al rescate financiero, algo que pondría patas arriba a toda la Unión Europea.
Tsipras ha recibido el encargo este martes del presidente griego, Carolos Papulias y tiene tres días para lograr la tarea casi imposible de formar un ejecutivo.
El líder del partido más votado en los comicios, Antonis Samarás arrojó la toalla el pasado lunes después de que Syriza, Izquierda Democrática, los comunistas y Griegos Independientes rechazaran participar en un tripartito con los conservadores de Nueva Democracia y los socialdemócratas del Pasok, al entender que son responsables del empobrecimiento del país con sus políticas de ahorro.
Estas formaciones, especialmente Syriza, que se quedó a apenas dos puntos de los conservadores Nueva Democracia, fueron las vencedoras morales de los comicios del pasado domingo, cuando lograron en total un 30% de voto, una cifra solo ligeramente menor a los dos grandes partidos tradicionales.
Sin embargo, el sistema electoral griego, que 'regala' 50 diputados a la formación más votada ha hecho que la pequeña diferencia en votos se traduzca en 52 escaños para Syriza y 108 para Nueva Democracia.
"Podría ser más fácil la formación de un Gobierno de izquierda si la ley electoral no ofreciera un regalo de 50 escaños al primer partido", manifestó Tsipras a su llegada a la reunión con el presidente griego.
El problema aritmético del líder de izquierdas es evidente y parece insuperable: aunque las formaciones anti rescate suman 151 de los 300 diputados -la mayoría absoluta- lo cierto es que pactar con los neonazis de Amanecer Dorado está excluido, lo que les coloca en franca minoría frente a los conservadores y el Pasok.
Más aún, aunque las formaciones de izquierda suman 97 diputados, el Partido Comunista (26 diputados), uno de los últimos de carácter estalinista en Europa, ya se ha pronunciado en contra de entrar en el Gobierno.
Sí ha conseguido el apoyo de Izquierda Democrática (Dimar), sexta fuerza parlamentaria con 19 escaños y que es una escisión moderada de Syriza.
El apoyo de Dimar, condicionado a la pertenencia de Grecia a la eurozona y la UE, es claramente insuficiente para formar gobierno, dada la división de los partidos de izquierda contrarios a las políticas de austeridad.
Con todo, Tsipras ha aprovechado la ocasión de reivindicar su programa electoral, que pasa por la "cancelación" de toda medida del memorándum (tal y como se conoce en Grecia al programa de ajustes económicos impuestos por el rescate) y de las leyes "vergonzosas" que reducen los salarios y pensiones y "aniquilan los derechos laborales".
Además, exige que se ponga "bajo control del Estado" el sistema bancario griego, aunque no ha especificado si se trata de eventuales nacionalizaciones o simplemente de reforzar el control sobre el funcionamiento.
También pide que una comisión internacional audite la deuda soberana griega para averiguar qué parte de ella es ilegítima -y por tanto puede no pagarse, según las normativas internacionales- e, igualmente, pedir una moratoria de pago sobre el resto.
El objetivo del joven líder de izquierdas sería para algunos medios, como el liberal Kathimerini, lograr la victoria en unas nuevas elecciones en junio al mando del bloque anti-austeridad.
"El país se dirige a la catástrofe, si no hay un gobierno de de unidad nacional en las próximas horas, parece inevitable ir a nuevas elecciones (...) en junio, y la victoria del bloque extremista anti-austeridad de Tsipras es evidente", señalaba el rotativo.
Y es que si Syriza no logra formar Gobierno ni tampoco el líder del Pasok, Evangelos Venizelos, se convocarán nuevas elecciones dentro de un mes.
Mientras en Bruselas y en Berlín la tensión es evidente ante la evolución política en Grecia, que los mercados empiezan a ver ya con pie y medio fuera del euro.
El presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, no ha dejado a los partidos griegos ningún margen de maniobra para renegociar el memorándum y ha recordado que los países en dificultades de la zona euro deben aplicar una estricta disciplina presupuestaria si no quieren caer en "suspensión de pagos".
Por su parte, el Gobierno alemán ha confesado que sigue "con gran preocupación" la situación surgida tras las elecciones parlamentarias del domingo, según ha indicado el ministro de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle.
"Llamamos a todos los implicados en Grecia a buscar una solución rápida para que pueda formarse un gobierno sensato y estable", ha añadido el ministro.
FERNANDO MACÍAS.- María evoluciona y supera la Prueba de eliminación.

El veterano periodista vuelve con Protagonistas en El día menos pensado.
La vida al bies
Por Rafael Muñoz
Viñetas y Bocadillos
Por Jesús Jiménez
Hoy Empieza Todo
Por Ángel Carmona
Vidas infinitas
Por Manu Martínez

Los equipos de emergencias creen que aún hay personas en refugios. Se han rescatado ya a más de 100 personas.

Niega "rotundamente" el cobro de sobresueldos por el PP y dice que solo percibió retribuciones como diputado y presidente del partido.

A sus 68 años, el entrenador del Bayern de Múnich lo ha ganado ya todo. Jürgen Klopp es el entrenador de moda que se autoproclama azote del Bayern.
ANTONIO DELGADO (Corresponsal en Bruselas de RNE).- Los jefes de Estado y de Gobierno se reúnen y tratarán de convencer a Austria y Luxemburgo de que restrinjan el secreto bancario.
LAURA G. TORRES.- Un amigo para Frank, premio del público en Sitges, se estrena este viernes. RTVE.es entrevisrta a su director, que dirige su primer largometraje.

MANU MARTÍNEZ.- Televisión inteligente, música, cine, aplicaciones y videojuegos. En pleno cambio generacional de consolas, la industria se asoma a un cambio de paradigma.