Twine: un pequeño aparatito para conectar objetos y hacer que se comuniquen a través de las redes

  • Nació como un proyecto de aficionados y ya alcanza ventas millonarias
  • Los objetos cotidianos envían mensajes SMS o a través de Twitter
  • Cada aparato autónomo lleva varios sensores y una conexión wifi
Ampliar fotoLas cajitas de Twine se configuran con una aplicación web extremadamente fácil de programar, de modo que lo que detectan se convierta en mensajes de correo, SMS o tuits.

Las cajitas de Twine se configuran con una aplicación web extremadamente fácil de programar, de modo que lo que detectan se convierta en mensajes de correo, SMS o tuits.

Ampliar foto La aplicación web de Twine muestra todos los aparatos al alcance de la red Wi-Fi y las acciones o «reglas» que debe seguir cada uno de ellos, de una forma fácil de entender.

La aplicación web de Twine muestra todos los aparatos al alcance de la red Wi-Fi y las acciones o «reglas» que debe seguir cada uno de ellos, de una forma fácil de entender.

ÁLVARO IBÁÑEZ 'ALVY' (Especial para RTVE.es)ÁLVARO IBÁÑEZ 'ALVY' (Especial para RTVE.es) 

Una pareja de jóvenes diseñadores-ingenieros salidos del Media Lab del MIT, cuna de tantas tecnologías modernas, han creado un pequeño aparatito que sirve para dotar a los objetos que nos rodean de la capacidad de conectarse, enviar correos, tuits o mensajes al móvil. Es otra forma de lograr que "las cosas"se conecten a Internet y además lo hagan de forma más o menos inteligente.

Lo que comenzó siendo solo una idea para John Kestner y David Carrse pasó a ser un pequeño proyecto para los aficionados más entusiastas, pero tras anunciar su dispositivo en KickStarter –el sitio de moda para conseguir financiación colectiva– los pocos cientos de prototipos que planeaban construir se tornaron en miles.

En pocas semanas se encontraron con más de 4.000 compradores, medio millón de dólares en pedidos firmes y la necesidad de multiplicar por treinta sus previsiones iniciales.

De nombre Twine, el aparatito parece una pequeña pastilla de plástico o jabón de unos 7 por 7 centímetros, construida en un material flexible y resistente.

En su interior cuenta con algunos sensores, además de una antena wifi y conexiones para complementos externos.

Va alimentado con dos baterías AAA que hacen que funcione durante meses enviando señales, sin más mantenimiento. Su precio: 99 dólares (unos 75 euros) la unidad.

Los sensores de Twine pueden detectar un montón de cosas que ocurren en el "mundo real":

  • Vibraciones: se puede instalar o colgar junto a una puerta para saber cuándo alguien se acerca o llama tocándola, también se puede colocar sobre la lavadora o la secadora, o junto a la plaza de garaje. Además de movimientos también hay un sensor magnético para realizar otras funciones.
  • Temperatura: un sensor térmico permite calcular la temperatura exacta, lo que puede complementarse con un sensor externo de humedad, por ejemplo para informar sobre el sistema de riego de un jardín, el llenado de la piscina o a modo de alarma ante inundaciones.
  • Sensor multiuso: Un pequeño circuito de interruptores permite que los más "manitas"incorporen el Twine a otros aparatos caseros de fabricación propia, tales como cajones, mecanismos, electrodomésticos, vehículos o cualquier cosa lo que puedan imaginar.

El secreto de Twine es su estrecha relación con una aplicación web para configurarlo y realizar acciones en forma de mensajes.

Cada sensor tiene un identificador propio, de modo que guarda los datos y configuración aunque se enchufe y desenchufe. La aplicación está diseñada para reconocerlos al instante tan pronto se conectan.

Se pueden programar acciones para que nos envíe un tuit, un SMS o un e-mail

Con la facilidad de uso en mente, esta aplicación es del tipo "Si sucede esto… haz esto otro" (un poco al estilo de ifttt, a la que recuerda bastante).

Pero no hay siquiera que saber programar: con el ratón se pueden elegir todas las acciones a realizar y dejar los Twine configurados en un periquete.

Las acciones pueden implicar enviar un tuit a través de la red social Twitter, un SMS a través de teléfono o un correo electrónico.

Algunos ejemplos típicos de programación serían: "Si se abre la puerta del buzón de correos, envíame un email"; "Si la lavadora empieza a vibrar, tuitéame que está lavando y lánzame otro tuit cuando termine" o incluso "Si la temperatura de casa baja por debajo de 17 grados, y la humedad es de menos del 25 por ciento, envía un SMS recordándome que la encienda".

Los más habilidosos pueden encadenar varios de estos sensores en montajes más complejos, o combinarlos con aparatos domóticos que realicen acciones tales como encender o apagar luces, calefacción u otros aparatos de la casa.

Pero ahora ya no es solo la propia vivienda inteligente o los caros aparatos domóticos los que "hablan": cualquier objeto cotidiano puede volverse un poco más "comunicativo" añadiendo estos pequeños aparatitos y programándolos para que expliquen lo que detectan sus sensores, casi como si fueran personalidades de Twitter. ¿Acabaremos rodeados de aparatos demasiado parlanchines?

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