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El físico e inventor Benjamin Thompson, conde de Rumford, un hombre sin escrúpulos

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A hombros de gigantes

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El médico, físico, inventor y estadista Benjamin Thompson, conde de Rumford, nació en Woburn, Massachusetts el 26 de marzo de 1753, en una época en la que todavía eran colonias británicas.

Fue educado en la escuela de su pueblo natal y desde muy pequeño demostró tener una sed inagotable de conocimientos y una mente activa y despierta para llegar al corazón de los problemas y resolverlos.

Con 13 años entró a trabajar como aprendiz de un comerciante de la ciudad de Salem. Tres años más tarde lo haría para un comerciante de Boston.

Y durante un periodo corto de tiempo fue aprendiz de un doctor en Woburn. Posteriormente estudió en Harvard y fue profesor en Concord (New Hampshire).

Un tipo sin escrúpulos

Thompson era tan ambicioso, apuesto e inteligente como carente de escrúpulos. A los 19 años se casó con una viuda rica que casi le doblaba la edad. De esta forma pudo disfrutar de una economía desahogada y relacionarse con la alta sociedad bostoniana.

A los 19 años se casó con una viuda rica que casi le doblaba la edad

Al estallar la revolución, se mantuvo leal a la corona británica. Sirvió como Mayor en una compañía de milicia, participó activamente en el reclutamiento de partidarios contra los rebeldes americanos y actuó como espía para los ingleses.

Mientras estuvo en el ejército llevó a cabo experimentos sobre la potencia de la pólvora que fueron publicados en las Actas de la Royal Society.

Cuando los británicos se fueron de Boston, Thompson se fue con ellos, abandonando a su mujer y a su hijo. Nunca más regresó. Pasó el resto de la guerra en Inglaterra, donde ya tenía una gran reputación como científico. Por los servicios prestados, el rey Jorge III le nombró caballero.

En 1785 aceptó el cargo de asesor militar del elector de Baviera. Hoy es un estado alemán, pero en aquella época era independiente.

Inventos relacionados con el calor

Durante su estancia en esa región introdujo el cultivo de la patata, la máquina de vapor de Watt y diversos inventos suyos relacionados con el aprovechamiento del calor.

Navegó con la Armada Real, publicó planos para mejorar las fragatas y diseñó quillas. También realizó una serie de experimentos sobre las propiedades de la seda, importante materia prima en aquél tiempo.

Se convirtió en la máxima autoridad mundial en termodinámica

Además, se convirtió en la máxima autoridad mundial en termodinámica y fue el primero que determinó los principios de la convección de fluidos y la circulación de las corrientes marinas.

Sus trabajos impresionaron tanto a las autoridades de Baviera que en 1791 le nombraron conde Von Rumford, pues 'Rumford' era como se llamaba originalmente la ciudad de Concord, donde se casó con su primera mujer.

Durante su estancia en Munich también diseñó y dirigió la construcción del famoso parque conocido como el Jardín Inglés. Y en una serie de experimentos para mejorar el alumbrado de los asilos para los pobres, estableció la candela como unidad patrón para medir la iluminación.