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¿Tambores de guerra o esperanzas renovadas por los aires de libertad en el Sáhara?

  • Jóvenes y no tan jóvenes se manifiestan pidiendo pasar a la acción armada
  • También se respiran nuevos aires de libertad que vienen desde Egipto o Túnez

Por
Activistas prosaharauis
Los activistas prosaharauis Mohamed Haddi, Mohamed Dahbi y Ambarez Daudi.

Suenan tambores de guerra en los campos de refugiados del Sáhara argelino, donde 165.000 saharauis se consumen como sombras en el exilio.

No es ningún secreto, jóvenes y no tan jóvenes se manifiestan delante de la presidencia del Frente Polisario en el campamento de refugiados de Rabouni pidiendo pasar a la acción armada.

“Se dice públicamente y se palpa en el ambiente. Creo que la gente está harta", reconoce sin paliativos Sidahmed Derbali, subdelegado del Frente Polisario en Madrid.

Se percibe el hartazgo y nadie les puede culpar. Han pasado 35 años desde que el pueblo saharaui abandonara su tierra a la desesperada huyendo de los bombardeos marroquíes. Era la segunda estocada, la primera vino con la desbandada española del Sáhara español en los días en que Franco agonizaba. 15 años de guerra, un alto el fuego en 1991 y varios intentos frustrados de celebrar un referéndum por la autodeterminación completan la historia.

Volver a la guerra

Rachid Zaindin es uno de esos jóvenes hartos de esperar el regreso de su pueblo a los territorios que habitaron durante cientos de años, desde que recorrían el árido Sáhara como nómadas. Dice que está dispuesto a ir a la guerra y a dar su vida por la causa saharaui “Nosotros pedimos luchar ya, y morir si es necesario” asegura con fervor.

Desde el frente Polisario no son tan vehementes. Derbali opina que “no es muy inteligente volver a una guerra en la que no estamos seguros cómo van a ir las cosas, cómo va a reaccionar Argelia, que es nuestro principal aliado, y tirar por la borda más de 20 años de discursiones con Naciones Unidas”.

También más cautos Mohamed Haddi, Mohamed Dahbi y Ambarez Daudi, tres activistas saharauis que viven en El Aaiún ocupado por Marruecos y que han venido a hablar con los periodistas que están cubriendo el festival internacional de cine, FI Sahara.

A pesar de denunciar abusos, encarcelaciones y humillaciones por parte de la policía marroquí, los activistas no defienden una opción de las armas. “No es que el Frente Polisario no quiera elegir la lucha, hay que esperar al momento idóneo para hacerla, pero el Polisario ha firmado un contrato de alto el fuego y habrá que respetarlo”, aseguran con gesto adusto.

La esperanza de la primavera árabe

Paradójicamente, al mismo tiempo que surgen voces pidiendo la guerra contra Marruecos, también se respira en los campos de refugiados del Sáhara argelino esperanzas renovadas que provienen de los nuevos aires de libertad que llegan desde Túnez o Egipto.

Varias son las voces que aseguran que las revueltas árabes no comenzaron en Túnez cuando un joven desesperado se quemó a los inmoló a finales de diciembre.

Para varios analistas, como el que fuera jefe de la MINURSO misión de la ONU para el referéndum del Sáhara Occidental, Francesco Batagli, la verdadera mecha de las revueltas árabes prendió con el campamento de la Dignidad cuando 20.000 saharauis y simpatizantes de la causa unieron sus voces para pedir mismo derechos que los marroquíes y justicia para el Sáhara.

Fuera cual fuera el detonante, lo que muchos saharauis tienen claro es que las reclamaciones de justicia y democracia de sus vecinos árabes les va a beneficiar y que las apoyan.

“Nosotros queremos libertad, así que automáticamente estamos con los países que luchan por la libertad” dice el joven Rachid.

Por su parte, la ministra de cultura en los campos de refugiados de Tinduf, Hadiya Hamdi, también ve razones para la esperanza. “Los cambios en Egipto y Túnez nos facilitan hacer llegar información sobre la lucha saharaui a estas sociedades”.

Pero donde más acento se pone es en los movimientos que se están produciendo en Marruecos.

La ministra asegura que hay un importante movimiento social en Marruecos que los medios silencian. “Siempre hay opositores dentro de una monarquía tan dictatorial como la marroquí”.

“Las protestas en Marruecos nos dan muchas esperanzas –asegura el subdelegado del Frente Polisario en Madrid- porque principal problema no es con el pueblo marroquí sino con el rey de Marruecos. Si el pueblo marroquí tuviera más protagonismo en las decisiones de su estado, nosotros no estaríamos aquí, porque estaríamos hablando de un país democrático. Si pasa algo en el reino alauí con este aperturismo que hay, estamos seguros de que con el pueblo de Marruecos vamos a llegar a un acuerdo muy rápido”.

Preguntado sobre si de verdad cree posible que llegue cambios a Marruecos solucionen el conflicto del Sáhara, Derbali contesta sin dudar “Cuando vi a Mubarak caer me di cuenta de que todo es posible".