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Ghosbot, el pez robot fantasma

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Ciencia al cubo - Pez fantasma - 31/01/11

Ciencia al cubo

El nacimiento de perritos fluorescentes, la muerte de una chimpancé calva, qué son las neuronas espejo, el origen de los ojos azules o por qué nos salen canas. De la mano de América Valenzuela, en 'Ciencia al Cubo' pueden escuchar las historias más variopintas sobre temas científicos de actualidad. Emisión en Radio 5: Lunes a jueves a las 15: 42; Sábados 09:22 / 17:52 / 21:06; Domingos 09:22 / 17:55

Los peces son uno de los animales que más fascinan a los científicos especializados en biomimética, una ciencia consiste en imitar los diseños de la  naturaleza.

El último pez robot lo han diseñado científicos de la Universidad Northwestern en Estados Unidos. Se llama Ghostbot algo así como el robot fantasma.

El pez robot está inspirado en un tipo de pez que vive en el río Amazonas: el pez navaja fantasma negro. Este animal es muy bonito. Su nombre lo define muy bien. Tiene forma de navaja afilada, su piel tiene aspecto aterciopelado. Es negra excepto por dos manchas blancas en la cola.

Y precisamente su cola es su arma, con ella aturde a sus presas lanzando pequeñas descargas eléctricas en la noche. Porque es de hábitos nocturnos.

Tiene una aleta anal muy larga, tanto que recorre longitudinalmente todo su cuerpo. La mueve ondulante y es este movimiento el que más interesa a los ingenieros. No solo le da un aspecto fantasmagórico. También le permite nadar hacia delante y hacia detrás.

La aleta anal es la herramienta fundamental con la que el navaja fantasma negro se desplaza. Para moverse hacia delante ondea la aleta desde la cabeza hacia la cola y para desplazarse hacia atrás la ondea desde la cola hacia la cabeza.

Movimiento en vertical

Durante la investigación, los ingenieros descubrieron que también se puede mover en vertical. Vieron al pez, en el acuario desplazándose hacia arriba. Y averiguaron que para ello lanza la ondulación de la aleta desde los dos lados, desde la cabeza y desde la cola. Así confluyen las dos ondas en el centro y el animal sale impulsado hacia arriba.

Para poder realizar todos estos movimientos, GhostBot necesita 32 motores. Los científicos han conseguido hacer un prototipo no muy grande. Es del  tamaño de un antebrazo y su piel es de licra.

Por el momento GhostBot es un prototipo y para funcionar necesita alimentación externa, pero cuando esté  listo puede que se convierta en un vehículo estrella de las profundidades.

No existen vehículos submarinos ágiles y el pez robot fantasma lo será. Servirá para rastrear los fondos marinos, de lagos y ríos. Para buscar desperfectos y fugas contaminantes en tuberías o revisar barcos hundidos y lugares oscuros y estrechos a los que los buzos no son capaces de acceder.

CIENCIA AL CUBO

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