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Madrid fracasa en su primer intento de romper la huelga salvaje del Metro

  • Metro no ha logrado reunir conductores para esa línea, según UGT
  • Interior había desplegado agentes de policía para proteger al convoy
  • Los efectivos ya se han retirado de la estación de Nuevos Ministerios
  • Los sindicatos pretenden continuar la protesta mañana, sin servicios mínimos
  • Cuéntanos cómo te ha afectado la huelga del metro de Madrid

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La Comunidad de Madrid renuncia a reabrir la línea 8 del metro por la falta de conductores

Las reivindicaciones
Los trabajadores de Metro Madrid se oponen la reducción salarial, de un 5% de media, aprobada este lunes por la Asamblea de Madrid, que se enmarca dentro del plan de reducción de los gastos públicos del Gobierno autonómico. Aunque el Ejecutivo regional había previsto una excepción para que la reducción de los empleados del suburbano fuera sólo del 2,15%, no ha sido suficiente para acercar posturas.

El conflicto, además, se ha enconado porque el decreto regional rompe el convenio acordado -los empleados del metro no son funcionarios, sino que están sometidos a negociación colectiva- con los sindicatos, que además consideran abusivos los servicios mínimos, del 50%, lo que les ha llevado a incumplirlos, empujando a la Comunidad de Madrid a cerrar el servicio.

La Comunidad de Madrid ha fracasado en su primer intento de restablecer el servicio de metro, ante la huelga salvaje, sin respeto de servicios mínimos, convocada por los sindicatos. Metro de Madrid ha tratado de abrir el servicio en la línea 8 del Metro, que une Nuevos Ministerios con el Aeropuerto de Barajas, desplegando a la policía antidisturbios, pero ha tenido que renunciar ante la incapacidad de reunir conductores suficientes para hacerse cargo del servicio.

Así lo ha confirmado el secretario general de UGT en Metro de Madrid, Teodoro Piñuelas, mientras que la empresa municipal ha argumentado que había conductores dispuestos a trabajar, aunque ha preferido no "crear más confusión" ante la incertidumbre de garantizar el servicio este miércoles. Sin embargo el consejero de Presidencia, Francisco Granados, ha asegurado que esos trabajadores se han vuelto atrás debido a la presión de los piquetes.

Francisco Granados: "Los conductores han recibido presiones"

El intento de restablecer parcialmente el servicio tenía lugar a primera hora de la tarde, pocas horas después de que una asamblea de trabajadores aprobara mantener la protesta este miércoles en las mismas condiciones, esto es, sin cumplir los servicios mínimos, lo que ha colapsado la capital al privar a dos millones de usuarios de su medio de transporte y saturar los transportes alternativos, como el servicio de autobuses.

Asimismo, también el tráfico en la capital ha sido muy denso durante toda la jornada, sobre todo, en los principales ejes del centro de la ciudad, y ha llegado a ser caótico en la hora punta de la mañana.

Con el fin de superar el bloqueo, el Gobierno regional había pedido apoyo policial al Ministerio del Interior, según ha confirmado a RTVE.es la Delegación del Gobierno de Madrid, para intentar reabrir la línea que conecta Nuevos Ministerios con el aeropuerto de Madrid-Barajas. Este organismo ha explicado que, desde el comienzo de la huelga de tres días, ha puesto 4.000 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil a disposición del Gobierno regional, para colaborar en el mantenimiento del orden.

Se estudia recurrir a autobuses privados

Cerca de las cinco de la tarde, una veintena de agentes de Policía Nacional de la Unidad de Intervención Policial (UIP), los llamados antidisturbios, han tomado posiciones entrado en la estación de Nuevos Ministerios, donde también había una decena de vigilantes de seguridad de Metro. Pero antes de las seis de la tarde, ese dispositivo se ha retirado, ante la incapacidad de reunir conductores para esos trenes.

Como explicación, fuentes de la compañía han asegurado a RTVE.es que ha renunciado a abrir la línea del aeropuerto para no crear confusión a los ciudadanos. "Como este miércoles no podíamos asegurar si abriríamos la línea 8 o la línea 3, y para no crear más confusión, se ha decidido no reanudar esta martes y esperar a ver qué sucede el miércoles", ha señalado un portavoz de la empresa de transportes.

La idea de poner en marcha una línea surgió, según esa misma fuente, porque "ha habido una serie de trabajadores que querían acudir a su puesto de trabajo y, en un primer momento, se ha planteado abrir la línea 8".

El portavoz de Metro de Madrid también ha confirmado que se está estudiando "meter autobuses de empresas privadas para los recorridos de algunas líneas de metro", pero aún no se ha tomado una decisión en firme.

Los sindicatos denuncian amenazas

Por su parte, el responsable de UGT en Metro ha explicado a RTVE.es que "llevaron a Nuevos Ministerios a tres o cuatro conductores de otras líneas y de la reserva, pero hablaron con los piquetes informativos -con los policías delante, que conste- y se han vuelto atrás, por lo que Metro ha renunciado a abrir".

Según Piñuelas, la dirección de la empresa intentaba así "un golpe de efecto". Ha tratado de hacerlo "con amenazas a los trabajadores", para reunir a algunos conductores y poder poner en marcha esta línea.

Su homólogo de CC.OO., Ignacio Arribas, asegura que se ha tratado de "una provocación, en la que no vamos a entrar", porque, con iniciativas como ésta, "no van a romper la unidad entre los trabajadores".

Con esta huelga, los sindicatos de Metro de Madrid protestan contra la bajada de salarios impuesta por la Comunidad de Madrid a todos los trabajadores de las empresas públicas de la región, un recorte que, en el caso de Metro de Madrid, rompe el convenio firmado recientemente entre la dirección y el comité de  empresa.

Los trabajadores aseguran que no van a admitir el recorte salarial y que la huelga se pararía, según Piñuelas, "si se sentaran a negociar con nosotros para ver de dónde sacan esos ocho millones de euros, porque hay muchas partidas de donde sobra y se puede recortar".

La primera convocatoria de huelga sólo fijaba tres jornadas de paro, entre el 28 y el 30 de junio, pero ahora podría convertirse en indefinida si así se decide en la asamblea de trabajadores que se celebra este miércoles en Plaza de Castilla.

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