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Cuatro meses en la cárcel por ser homosexual

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Antonio Ruiz, presidente de la Asociación de Ex Presos Sociales
Antonio Ruiz, presidente de la Asociación de Ex Presos Sociales EFE
  • Antonio Ruiz es presidente de la Asociación de Ex Presos Sociales y lleva toda su vida luchando por los derechos legales y sociales de los homosexuales en España. Cuando tenía 17 años, Ruiz pasó cerca de cuatro meses en prisión después de que una conocida de la familia le denunciara por ser homosexual. A punto de cumplir 55, apuesta por la Educación en colegios y universidades, asegura que en estos momentos es fundamental "educar en el respeto a los Derechos Humanos y en el respeto al igual" y recuerda que "todo el mundo tiene derecho a ser diferente a los demás". Cuenta su historia con distancia, pero muy consciente de los frutos del "trabajo, el esfuerzo y el sacrificio de miles y miles de compañeros del colectivo que hoy no pueden disfrutar de los derechos conseguidos".

El testimonio

"El 4 de marzo de 1976 llegué a casa y le dije a mi madre que era homosexual. Ella era viuda desde que yo tenía 7 años y, aunque no sé si hice o no bien contándoselo, yo lo sentía así.

Mi madre decidió entonces pedirle consejo a una monja conocida de la familia, que me denunció a la Policía. Esa misma tarde paró frente a casa un coche camuflado de la Brigada Criminal de Valencia con cuantro agentes que, al entrar a buscarme me dijeron: 'Vístete, que te tienes que venir'.

Intentaban meterme miedo para que denunciara a otros

Aquella noche me encerraron en un calabozo de los de entonces. Pasé tres días y tres noches sin dormir, sin descansar; me levantaban constantemente para interrogarme.

Durante los interrogatorios, varios agentes muy musculosos trataban de intimidarme dando patadas a la silla. Lo que pretendían era meterme miedo para que 'cantara' y denunciara a otros homosexuales.

A veces, incluso, me sacaban en un coche camuflado por las zonas de ambiente, las que hoy llamamos de cruising, para que señalara a compañeros y dijera nombres. Yo me limitaba a decir 'no conozco a esta gente, no conozco a nadie'.

Fue precisamente en comisaría donde sufrí una violación. Uno de los 'grises' le dijo a otro retenido: 'Éste es maricón como tú. Aprovecha'. Y el preso aprovechó.

¿No sabes que está muy mal visto ser maricón?

Al ver que no iban a conseguir que delatara a nadie, me llevaron ante el juzgado de Peligrosidad Social de Valencia, donde lo que me dijo el juez fue: '¿Tú no sabes que está muy mal visto ser maricón?'. No dijo 'homosexual', dijo 'maricón'.

Al ver mi reacción, me dijo: 'Te vamos a mandar a un colegio. Firma aquí.' Y me puso delante un documento que ni siquiera leí. En ese momento yo era menor de edad y no tenía conmigo ni abogado ni a ningún familiar.

Pasé tres meses en la cárcel para homosexuales pasivos de Badajoz

A partir de ese momento pasé 15 días en la Prisión Modelo de Valencia, 7 u 8 días de tránsito en la cárcel de Carabanchel y, finalmente, me llevaron a la prisión para homosexuales pasivos de Badajoz, donde pasé tres meses.

El 5 de junio de 1976, el mismo día en el que cumplía 18 años, me dejaron libre con la obligación de presentarme en el juzgado los días 1 y 15 de cada mes durante un año y me desterraron durante el mismo tiempo a más de 100 kilómetros de mi pueblo natal.

Durante ese año estuve viviendo en casa de mis tíos y de ese momento tengo uno de los recuerdos más bonitos de mi vida.

Mi tío, que era de derechas, siempre me decía: 'Tú tienes que ser tú y ya está'. "

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