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El murciélago cósmico

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Una nueva imagen de la delicada nebulosa NGC 1788, ubicada en un oscuro y  abandonado rincón de la constelación de Orión, ha sido captada en una nueva imagen que ha desvelado hoy miércoles la ESO.

A pesar de que esta fantasmal nebulosa está bastante aislada de las brillantes estrellas de Orión, la poderosa fuerza de esta constelación ha impactado sobre ella,  forjando su forma y convirtiéndola en un albergue para una multitud de jóvenes estrellas con una edad media de un millón de años (nuestro Sol tiene 4.500 millones de años).

Para muchos esta nebulosa es un tesoro escondido a pocos grados de distancia de las brillantes estrellas del cinturón de Orión. El polvo y el gas se entremezclan con un pequeño cúmulo de 'nuevas' estrellas que le otorgan una forma que recuerda a un murciélago expandiendo sus alas.

A pesar de que a primera vista NGC 1788 parece ser una isla en medio del Universo, las observaciones revelan que brillantes estrellas masivas pertenecientes a vastas agrupaciones estelares en Orión han tenido un rol decisivo en darle forma y han estimulado la formación de sus estrellas. 

También, son responsables de encender el gas de hidrógeno en las partes de la nebulosa que miran a Orión, creando una orilla roja, casi vertical, visible en la mitad izquierda de la imagen.

En esta línea y analizándolas en detalle, los astrónomos han descubierto que estas estrellas "pre-escolares" caen naturalmente en tres clases bien definidas:

  • Las levemente mayores, ubicadas en el lado izquierdo de la orilla roja
  • Las relativamente jóvenes, hacia su derecha, formando el pequeño cúmulo encerrado en la nebulosa y que la ilumina
  • Ylas estrellas mucho más jóvenes, aún profundamente enclavadas en sus nacientes "capullos de polvo", más hacia la derecha

A pesar de que ninguna de estas últimas puede verse en esta fotografía debido al polvo oscurecedor, docenas de ellas han sido reveladas a través de observaciones en longitudes de onda de luz infrarroja y milimétrica.

Esta fina distribución de estrellas, con las mayores más cerca de Orión y las más jóvenes concentradas en el lado opuesto, sugiere que una onda de formación estelar, generada en torno a las estrellas calientes y masivas en Orión, se propagó a través de este 'murciélago cósmico'.

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