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Las ballenas frenan el calentamiento global como los bosques

  • La caza de ballenas suelta tanto CO2 como la deforestación, según un estudio 

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Una ballena sale a la superficie en Okinawa, Japón, uno de los países que permite la caza de ballenas
Una ballena sale a la superficie en Okinawa, Japón, uno de los países que permite la caza de ballenas

Cuando muere una ballena deja un particular regalo de despedida al mundo. Al hundirse en el océano, se lleva con ella al fondo del mar toneladas de dióxido de carbono y allí se almacena durante siglos, donde no puede perjudicar al clima.

Un nuevo estudio,  publicado en la revista Nature,  revela que las ballenas actúan como los bosques. Capturan dióxido de carbono durante su vida y la repoblación de los océanos con ballenas puede ser tan efectiva contra el cambio climático como la plantación de árboles.

Por el contrario, según Andrew Pershing, uno de los responsables del estudio de la Universidad de Maine en EE.UU., la caza comercial de ballenas puede haber sido responsable de haber liberado grandes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera, que de otra manera habrían terminado en el fondo del mar.

Pershing estima que la caza de ballenas ha soltado alrededor de 105 millones de toneladas de carbono a lo largo de los últimos 100 años, aunque esta cantidad es 'pequeña' con las emisiones de las que somos responsables los seres humanos.

Los árboles capturan el CO2 de forma directa para realizar la fotosíntesis. Las ballenas, los mayores animales del planeta, lo hacen indirectamente, a través del fitoplancton marino y luego lo incorporan a sus tejidos.

¿Legalizar otra vez su caza?

La organización ecologista IFAW ha denunciado esta semana que la Comisión Internacional Ballenera (CIB) planea volver a legalizar la caza de ballenas, un animal sobre el que pesa una moratoria desde 1986.

La Comisión Ballenera Internacional, creada en 1946 para regular la  caza de ballenas aprobó en 1986 una moratoria que impide su caza salvo  para "fines científicos".

Desde 1985 se han cazado cientos de ballenas  amparandose en la denominada "caza científica", utilizada por países como Japón y Noruega para saltarse las leyes internacionales que  prohíben la caza de ballenas.

A cambio de legalizar de nuevo la caza durante al menos 10 años, el borrador del informe del grupo de trabajo sobre el futuro de CIB propone que se reduzca el número total de ballenas cazadas cada año.