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La 'sombra' de Europa planea sobre los 'tories'

  • Los conservadores británicos abren este lunes su congreso justo después del  irlandés
  • El partido, gran favorito para las próximas elecciones, quiere otro referendo en el Reino Unido
  • Su líder, David Cameron, se compromete a convocarlo sólo si Chequia aún no lo ha ratificado
  • Además, rechazan la posible designación de Tony Blair como presidente de la renovada UE

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La sombra de Europa, tema que tantas divisiones causó entre los conservadores británicos, vuelve a planear sobre el partido que este lunes abre su congreso anual para lanzar el asalto definitivo de David Cameron a Downing Street.

Después de que los irlandeses ratificasen el viernes en referéndum el Tratado de Lisboa, vital para el funcionamiento de una UE ampliada, europeístas y euroescépticos tories han vuelto a la carga con un debate que se creía casi superado y que en los últimos años enterró la posibilidad de que este partido pudiera volver al poder.

Destacadas figuras de la formación, entre ellas el alcalde de Londres, Boris Johnson, han pedido a su líder, David Cameron, que se comprometa a convocar un referéndum sobre el tratado si gana las elecciones generales, previstas para la primavera del año próximo.

Los conservadores acuden al congreso de Manchester (norte de Inglaterra) con las encuestas de intención de voto a su favor, que los sitúan como ganadores de unos comicios que deberán celebrarse como muy tarde en junio.

Un debate recurrente

Es por ello que el ala más contraria a Europa le pide a Cameron que se comprometa al referéndum sobre el Tratado de Lisboa aun si todos los Estados de la UE lo ratifican para entonces. Sin embargo, los más europeos creen que una medida así destruiría los vínculos del Reino Unido con la UE y plantearía el interrogante de si el país debería continuar como miembro de la Unión.

Ante las ampollas que produce el tema de Europa entre los conservadores --como ocurrió con los mandatos de Margaret Thatcher (1979-90) y John Major (1990-97)--, David Cameron se ha limitado este domingo a decir que quiere convocar una consulta sobre el tratado europeo si éste aún no ha sido ratificado por todos los países de la Unión.

En una entrevista con la BBC, Cameron se ha negado varias veces a decir si apoyaría ese referéndum aun si el tratado ha sido ratificado por toda la UE para cuando él pudiera llegar a la jefatura del Gobierno. Se ha limitado a afirmar que no quería perjudicar el debate sobre el tratado que todavía continúa en Polonia y la República Checa, aunque en el primer caso el presidente ya ha hecho saber que tras el  irlanés lo ratificará.

Se da la circunstancia de que tras las últimas elecciones europeas, los conservadores británicos abandonaron el Partido Popular Europeo, que agrupa a los grandes partidos conservadores del continente, y crearon un grupo propio junto a los euroescépticos polacos y checos.

En opinión del alcalde de Londres, los británicos estarían "celosos" de sus vecinos irlandeses si no se les permite votar sobre el tratado, si bien éste ya ha sido ratificado en el Reino Unido bajo el actual Gobierno laborista de Gordon Brown. "Creo que sería correcto que haya un debate, particularmente si el resultado del Tratado de Lisboa va a producir un presidente (Tony) Blair (ex primer ministro laborista)", ha dicho Johnson.

Los tories ya han dejado claro que se oponen a elegir a Blair como primer presidente europeo. "Sería la peor manera de vender la UE al pueblo británico. La mayoría de la gente estaría extremadamente enfadada si Tony Blair es designado presidente de la UE", ha dicho el portavoz conservador de Asuntos Exteriores y ex líder del partido, William Hague.

Propuestas de empleo

Entre otras cosas, Cameron ha prometido que su formación dará a conocer en Manchester sus planes para atender la crisis de la deuda que afronta el Reino Unido por la recesión económica. 

Quiere presentar a una formación preparada para gobernar, con una serie de medidas que incluye un plan radical destinado a hacer que la gente que vive de subsidios del Estado abandone esa situación y vuelva al trabajo, a través de programas educativos que les preparen para retornar al mercado laboral.

Cameron llega a esta cita en una confortable situación. Una encuesta publicada en el dominical Independent on Sunday otorga a los conservadores un 40% de apoyo, dos puntos más que en septiembre. Los laboristas también suben cinco puntos, hasta el 28%, respecto al anterior sondeo para la misma publicación hecho por la firma ComRes.

La semana pasada, los laboristas también celebraron su congreso anual en un ambiente de debilidad extrema, que ya quedó contrastada en las urnas en las elecciones europeas de junio. Allí sufrieron una debacle al bajar hasta la tercera posición, por detrás incluso de los liberales en un país de larga tradición bipartidista.