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Nuevo abolicionismo: Una cruzada contra los burdeles

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  • En Bélgica la prostitución no supone delito a menos que se ejerza dentro de un burdel. Se puede decir entonces que los burdeles son ilegales, así como otras actividades relacionadas con el mundo de la prostitución. Es delito el proxenetismo, mantener una casa para el ejercicio de la prostitución, o incitar a menores para que la ejerzan, entre otros.
  • En Chipre, como en el caso belga, la prostitución sólo está prohibida dentro de burdeles. También en este caso el proxenetismo está considerado delito, así como vivir de los ingresos de otra persona obtenidos por la vía de la prostitución.
  • En el caso de Dinamarca, donde gestionar o utilizar un burdel es ilegal, está permitido que las prostitutas trabajen en un apartamento. No obstante, el Código Penal criminaliza "a cualquiera que ceda una habitación en un hotel o pensión para el ejercicio de la prostitución". También es delito facilitar el acceso al comercio sexual o aprovecharse de los beneficios de una prostituta. El nuevo abolicionismo se fusiona de alguna manera con el modelo reglamentarista ya que las prostitutas que ejerzan en Dinamarca están obligadas a tributar impuestos pero no se les reconoce el derecho a cobrar subsidios.
  • En Estonia también es delito gestionar un burdel, pero en este país muchos de los propietarios de este tipo de locales han cambiado el nombre al suyo y comercian con sexo bajo tapaderas como saunas, salones de masajes, etc.
  • El modelo de Finlandia funciona gracias a las leyes locales ya que no existe una ley nacional en materia de prostitución desde 1986. Aunque su ejercicio no está prohibido (excepto en burdeles), cada municipio puede optar por prohibir la prostitución callejera utilizando leyes locales. Proveer a alguien de una habitación para practicar sexo de pago, o presionar a alguien para que se prostituya es delito. Facilitar el acceso a la prostitución en Finlandia está penado, independientemente de si la meretriz ejerce de manera voluntaria. En este país no es posible obtener un permiso de residencia si se interpreta que la persona que lo solicita pretende ejercer la prostitución.
  • En Francia, el Código Penal establece la ilegalidad de prostituirse en burdeles y de ejercer de intermediario o facilitar el encuentro sexual por dinero. La prostitución ejercida en la calle o en otro tipo de lugares cerrados no está expresamente prohibida.
  • En Italia, el Estado no interviene en la legalidad de la prostitución ni a favor ni en contra, pero la ley italiana establece la prohibición explícita de la existencia de burdeles.La legislación italiana castiga también el proxenetismo, la coacción, la inducción o el reclutamiento de prostitutas. Un punto polémico de la regulación de este país es el de penalizar a "aquellos que faciliten el ejercicio" del comercio sexual. Es posible, según esta norma, castigar a un cliente que traslade a una prostituta a su lugar de trabajo o deje que se cambie en su coche. La aplicación de algunas normas relacionadas con la prostitución, por tanto, dependen enteramente de la interpretación que de ellas hagan los jueces.
  • En Luxemburgo ser propietario, gestor o encargado de un burdel es delito. Este país no prohíbe la prostitución pero sí la existencia de locales para ese propósito. El proxenetismo está castigado por ley, al margen de que el acuerdo entre las partes se haya realizado con el consentimiento de ambas.