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RTVE.es - MADRID En España hay unos 6.000 agentes forestales que actúan como un '
equipo forense' de medio ambiente, analizando todo lo que queda tras un incendio.
Son ellos los que permiten averiguar el origen de las llamas. Una labor especialmente importante estos días, cuando todo el país está en alerta por riesgo de incendios.
De hecho
cualquier detalle es importante, ya que puede conducir al origen del incendio. "Según cómo ha quemado en la vegetación, en
una piña, en
una lata de coca-cola nos puede indicar perfectamente por dónde ha ido el fuego", explica a TVE Juan Manuel Antón, un agente forestal que investiga las causas de un incendio en el paraje madrileño Endrinal.
Estudian cada milímetro de terreno quemado para saber dónde comenzó el fuego y si fue intencionado o no.
Con banderillas rojas delimitan el perímetro de la zona quemada, mientras que con otras blancas señalan cualquier prueba o indicio. Y después elaboran un
informe pericial con el que trabajará la
Fiscalía.
Así que, aunque los bomberos son los que apagan las llamas, los que se encargan de
buscar a los culpables son los agentes forestales.
Usar los residuos forestales evita incendios Usar los residuos forestales para
producir energía eléctrica, ayuda a evitar los incendios. Con la biomasa (como por ejemplo
restos de poda) de los pinares del Alto Tajo, en Guadalajara, generan electricidad para
14.000 vecinos. Y lo consiguen en la
primera planta española de biomasa que utiliza este combustible.
La Planta de Biomasa Forestal
Corduente (en Guadalajara) acumula unas
26.000 toneladas de biomasa al año, que tras estrictos controles de calidad se convierten en combustible eléctrico.
El director de la planta, Fernando Marchán, explica a TVE que es mejor si los restos forestales son homogéneos: "La biomasa si es homogénea conseguimos mayor eficiencia energética".
Y es que además de aprovechar la madera y/o restos forestales para electricidad, disminuye el riesgo de incendios en la zona.