MYRIAM G. OLALLA - Madrid Los resfriados, la tos, el dolor de garganta y las molestias respiratorias se mezclarán este otoño con el contagio de la gripe A. La OMS ya ha pronosticado que
2.000 millones de personas serán infectados por la gripe A al final de la pandemia, lo que supone
un tercio de la población mundial. ¿Podemos prepararnos para hacer frente a la gripe A? La respuesta está en una buena alimentación y unos buenos hábitos, según los expertos.
Susana del Pozo, nutricionista miembro de la
Fundación Española de Nutrición recomienda tomar combinaciones de alimentos, entre los que se incluyen los
50 nutrientes necesarios para una alimentación sana como los hidratos de carbono, lípidos, proteínas, vitaminas y minerales.
Cómo mejorar el sistema inmunológico Del Pozo echa abajo mitos como que la naranja es el alimento que tiene más
vitamina C, ya que esta fruta es superada por la
fresa en proporción a este nutriente. También se recomienda la consumición de otros alimentos que lo contienen como la
papaya y el kiwi. El vicepresidente de la
Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas, Manuel Moñino recuerda que la alimentación
"influye a medio/largo plazo" para gozar de una buena salud y recomienda tomar "vitamina C, A y E para favorecer la eliminación de toxinas y bacterias que son las que disminuyen nuestras defensas".
Pero se deben tener en cuenta
factores genéticos que hacen a algunas personas más predispuestas a contraer infecciones.
Ambos expertos recomiendan conseguir todos los nutrientes que necesitamos
directamente de los alimentos, aunque en casos excepcionales y por prescripción médica se opte por fármacos.
Otros consejos a tener en cuenta es
comer huevos y pescados que contienen nutrientes como el zinc, el cobre o el selenio, que están también implicados en el fortalecimiento del sistema inmunológico.
Por último, los alimentos ricos en
fibra, frutas, hortalizas y lácteos fermentados mejoran la flora intestinal en 2 ó 3 semanas y es preferible acompañar los alimentos con
aceite de oliva que contiene ácidos grasos como el Omega 3 o el Omega.
Mejorar el sueño Sin embargo, no solamente los alimentos hacen variar la salud de una persona, también
las horas de sueño influyen y mucho.
Aunque depende de cada persona, se recomienda una media de 6-7 horas de sueño para los adultos; y de 7-8 horas para los niños.