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Portada del número de octubre de la revista History Today.
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El primer esbozo conocido de un telescopio, datado en 1609.HISTORY TODAY
MARIO VALLEJO España puede atribuirse un invento que revolucionó la ciencia: el telescopio (o algo muy parecido a eso). Y de paso, ajustar cuentas con la historia.
Un historiador británico ha reavivado la teoría de que
un óptico gerundés pudo ser el fabricante "un largo monóculo decorado con bronce" al menos 15 años antes de que a principios del siglo XVI se registrara la patente del artilugio en
Holanda, por entonces en guerra con los Austrias que reinaban en España.
El hombre que según el estudioso
Nick Pelling debería entrar en las enciclopedias es Juan Roget. De él sólo se sabe que vivió porque su nombre aparece junto a la anotación del fallecimiento de su mujer. Y porque un italiano,
el óptico milanés Girolamo Sirtori, relató en un libro su asombroso encuentro con quien él llamó el "hombre del espectáculo Roget de Burgundy" (por la región de la Borgoña francesa de la que era oriundo).
El hilo que lleva a Roget se enreda algo más porque quien rastreó la pista del catalán fue otra persona, el también óptico
José María Simón de Guilleuma, que publicó una investigación en 1958.
Guilleuma (1886-1965), coleccionista de aparatos de óptica e historiador en sus ratos libres, fue quien rastreó en los registros civiles y parroquiales de Cataluña, pero quien también
tuvo la idea de buscar en los archivos sobre las herencias. Allí encontró un documento que daba fe de que, efectivamente, en España había telescopios, o algo muy parecido a ese instrumento, mucho antes que en Flandes.
Concretamente, encontró en un
testamento del 10 de abril de 1593 que Don Pedro de Carolona dejó a su viuda, Doña María de Cardona y Eril, una "
ullera larga guarnida de lautó" (en catalán, lente o monóculo largo decorada con latón). Ulleras, que ahora significa gafas, se empleó también con el sentido de telescopio.
"
Marginado" de la historia En su día, la enciclopedia Espasa ya mencionó esta investigación, según consta en los Anales del Instituto de Estudios Gerundenses (
pdf) aunque
no ha sido hasta ahora que ha alcanzado repercusión internacional, por el artículo que Pelling ha publicado en
la revista History Today un artículo que el propio autor presenta como una historia de la época en la que holandeses y españoles eran "archienemigos" (luchaban en la
Guerra de los Ochenta Años).
Ahora, hasta
la BBC se ha hecho eco y ha entrevistado al investigador, que destaca las
incongruencias de la versión generalmente aceptada, según la cual hasta tres personas reclamaron la patente del invento casi al mismo tiempo en La Haya, en octubre de 1608. "Eso no tiene ningún sentido (...)
Los tres holandeses mentían, engañaban, ocultaban o tenían mala memoria en diversos grados", ha afirmado.
Por esa época, Sirtori, viajó por Europa y encontró a su colega Juan Roget que le mostró esas extrañas lentes alargadas ya algo ajadas. El italiano era precisamente discípulo de Galileo, el maestro que perfeccionó los prototipos que empezaron a circular por Europa.
Pero nunca se dio mucha relevancia a esa versión porque Roget
era considerado alguien demasiado "marginal" para entrar en la historia.
Hoy, el conocimiento es más rápido y la Wikipedia ya se hace eco de este estudio, aunque por ahora sólo en la versión española de la entrada
telescopio. Si alguien se anima a rescribir la historia en inglés puede colocar
una pica en Flandes fácilmente:
aquí.