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Los pilotos del avión de Spanair no pudieron extender los 'flaps', según 'The Wall Street Journal'

  • El diario estadounidense cita fuentes cercanas a la investigación del accidente de Barajas
  • Señala que una avería eléctrica habría impedido que saltara la advertencia en cabina
  • Esta teoría contradice los datos preliminares de las cajas negras
  • Según RNE, los técnicos tendrían que haber reseteado el sistema eléctrico

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Los alerones no se abrieron

Los pilotos del avión JK5022 de Spanair siniestrado hace dos semanas en Barajas no pudieron extender los flaps del aeroplano antes de despegar, según fuentes cercanas a la investigación citadas por The Wall Street Journal, que señala que se sospecha que una avería eléctrica impidió que funcionará la señal de advertencia de esa disfunción en la cabina.

Citando como fuente a personas familiarizadas con la investigación que se lleva a cabo sobre las causas del accidente, el diario económico dice exactamente que "un supuesto mal funcionamiento eléctrico impidió que (los pilotos) recibieran la señal de alarma alertando del peligro", lo que pudo causar el accidente por el que murieron 154 personas.

Así se desprende, siempre según el diario estadounidense, de los datos sobre el vuelo inspeccionados por las fuentes citadas, pese a los datos preliminares obtenidos de las cajas negras del MD-82 siniestrado.

Fuentes cercanas a la investigación han explicado a Radio Nacional que el hecho de que no se activara esa señal luminosa de advertencia pudo venir derivado de la revisión que se hizo al aparato después de abortar el primer despegue.

Según las citadas fuentes, el procedimiento correcto para evitar cualquier evitar cualquier incidencia hubiese sido el resetear completamente el sistema eléctrico del avión para comprobar que todos los sensores funcionaban correctamente y que la primera avería no ocultaba algo más grave, lo que no se hizo.

Las cajas negras

Abundando en la información publicada por el dirario estadounidense, según las cajas negras, tanto los flaps -una especie de alerones ubicados en las alas del avión que facilitan que la nave se sostenga, especialmente durante el despegue y el aterrizaje- como el avisador de la avería habrían funcionado correctamente y el incendio de la nave se habría producido tras el impacto.

Sin embargo, "los datos registrados del vuelo señalan que los flaps del avión, dispositivos situados en la parte trasera de las alas que dan impulso extra necesario para despegar, no estaban extendidos, según esas personas".

The Wall Street Journal explica en su web que esa circunstancia "normalmente habría hecho dispararse una fuerte bocina en la cabina de mando alertando a los pilotos de que el avión no estaba adecuadamente preparado para despegar".

"En los últimos días, los investigadores se han centrado en la teoría de que algún tipo de defecto eléctrico o problemas con el circuito de radiofrecuencia impidieron que la bocina sonara", añade el diario citando las mismas fuentes.

Afirma además que, "según una persona familiarizada con los detalles" del proceso, los investigadores "también estudian por qué a través del procedimiento habitual de supervisión previo al despegue no se detectó que los alerones no se habían extendidos".

"Una persona familiarizada con los detalles dijo que los investigadores, entre otras cosas, están considerando si la tripulación de cabina estaba distraída o con prisa", asegura el diario.

En su artículo, el diario advierte de que "los investigadores del accidente no ha difundido este escenario y éste aún podría cambiar a medida que avanza la investigación".

 "Una razón de que la bocina automática de cabina no sonara -argumenta el diario- podría haber sido que algunos de los circuitos lógicos del avión enviaron erróneamente señales de que el MD-82 ya estaba en el aire".