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Paloma del Río: "Me preocupa el futuro del deporte español a partir de Río 2016"

  • La periodista ha recibido la Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo
  • Cardenal: "Es de justicia que sea la primera periodista a la que se le concede"
  • En el acto, Del Río ha presentado su primer libro: 'Enredando en la memoria'
  • "Yo me voy a morir sin ver unos Juegos Olímpicos en Madrid"

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Paloma del Río recibe la medalla de oro de la Real Orden del Mérito Deportivo

Episodios del libro 'Enredando en la memoria':

- Hasta 1972: Mi infancia, un juego de niñas.
- 1972-1977: Saliendo a la vida.
- 1977-1980: ¿Por dónde empiezo? ¿Qué hago con mi vida?
- 1981-1986: Finalmente, periodismo.
- 1986-1988: Toda una vida en TVE.
- 1988-1992: De Seúl a Barcelona, los juegos de casa.
- 1992: Albertville, pero sobre todo, Barcelona 92.
- 1992-1996: De Barcelona a Atlanta, nace Teledeporte.
- 1996-2000: Aparece el patinaje en mi vida.
- 2000-2004: Camino de Atenas pasando por Salt Lake City y el 11-S.
- 2004-2008: El lado humano de los deportistas: de Atenas a Pekín.
- 2008-2012: De Pekín a Londres. Crecimiento profesional pero enfermedad y dolor en lo personal.
- 2012 hasta la actualidad: Los problemas de TVE y el cambio en mi vida; nuevos horizontes y sueños.

La periodista de TVE Paloma del Río ha recogido de manos de Miguel Cardenal la Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo rodeada por familiares, amigos, deportistas y representantes de las diferentes federaciones.

Es la primera vez en España que el máximo distintivo deportivo recae en una profesional del periodismo y de ahí que no quisiera faltar nadie, como así demostraron las componentes del equipo español de gimnasia rítmica, que aparcaron sus entrenos para acompañar a la voz de su deporte.

La exgimnasta Almudena Cid, muy unida a Paloma del Ría desde sus inicios en la competición y después de retirarse, ha sido una de las pocas que no ha podido presenciar el acto en el que, además, se ha presentado el primer libro escrito por la galardonada, titulado 'Enredando en la memoria'.

Como desliza su título, el libro es una recopilación de memorias narradas cronológicamente, con anécdotas personales y profesionales relacionadas con el mundo del deporte, del periodismo, de Televisión Española y, en definitiva e irremediablemente, con todo aquello que rodea al olimpismo.

Esa relación de la periodista con los "deportes emergentes y no minoritarios", como ha querido puntualizar Cardenal, ha ido "más allá de una profesión".

"Es un honor y es de justicia que Paloma del Río sea la primera mujer periodista a la que se le distingue con esta medalla", ha afirmado el presidente del CSD.

El equipo español de Gimnasia Rítmica acompañó a la galardonada en el acto.

El equipo español de Gimnasia Rítmica acompañó a la galardonada en el acto. © CSD

"Si desapareciera el Plan ADO no sé cómo podría sobrevivir el deporte español"

Antes de la distinción en la sede del Consejo Superior de Deportes, RTVE.es ha charlado con la compañera condecorada para analizar el presente y el futuro del deporte español.

P.— Recibes la medalla de Oro de la Real Orden al Mérito Deportivo. Estarás orgullosa de ser la primera mujer periodista a la que se la distingue con este galardón en España. ¿Verdad?

El recibir esta medalla es muy alentador. Miguel Cardenal me dijo que habían sido las federaciones las que se lo propusieron y supongo que se debe al trabajo que hago en TVE de reunirme con ellas, de tratar de darle un espacio a los deportes minoritarios. Por los deportes mayoritarios todo el mundo se mata pero los otros, o el deporte femenino, o el paralímpico necesitan que alguien empuje. A mí siempre me gustó esa tarea, me pareció siempre injusto el trato que se les da en todos los medios de comunicación y tal vez fue por aquello de ponerse del lado del débil no sé, pero me encanta mi trabajo.

P.— Coincide este reconocimiento con la presentación de tu primer libro: ‘Enredando en la memoria’. ¿Qué se van a encontrar los lectores en ese libro?

Los aficionados que me siguen, esos que me conocen por las transmisiones pero no me ponen cara, se van a encontrar mucho más de lo que imaginan que existe detrás de una voz. Ellos habrán hecho una composición de mi vida, de mis peripecias y aquí aclaro algunas de ellas. Buenas y malas. Hay triunfos y hay desgracias.

Se van a encontrar muchas anécdotas de lo que es la trastienda de una televisión, de los operativos, de los compañeros que han estado o siguen estando en TVE, de jefes, de presidentes, etc. Van a encontrar también el trayecto cuesta abajo que lleva esta casa desde que yo llegué —cuando solo existía una televisión— y deportistas, muchos deportistas.

Portada del libro 'Enredando en la memoria', de Paloma del Río.

Portada del libro 'Enredando en la memoria', de Paloma del Río. Libros.com

P.— ¿Puedes contarnos alguna anécdota de las que cuentas en el libro?

Hay muchas divertidas y muchas tristes sobre cómo tienes que prepararte para hacer una transmisión porque si no vas preparado, la gente lo nota. Ahora me río pero recuerdo en los JJ.OO. de Pekín que me colé con Almudena Cid en una zona restringida y cuando nos pillaron me pidieron el número de acreditación. Pensé que me la retirarían pero al final se arregló.

Todavía me acuerdo cuando Lola Fernández Ochoa se empeñó en enseñarme a esquiar pensando que yo era uno más de la saga de los Fernández Ochoa y nada más ponerme los esquís me caí y me rompí una mano. Y así muchas, con deportistas siempre al lado. He tenido la fortuna de conocer la el lado personal de muchos deportistas. El televidente solo ve el aspecto deportivo pero la faceta humana no la conoce y me considero una privilegiada por llegar a ella gracias a los programas especializados en los Juegos de TVE.

P.— En 'Enredando en la memoria' relatas cómo fueron tus inicios en el periodismo deportivo. ¿Ha cambiado mucho ese periodismo de aquellos días respecto al de hoy?

En aquel momento las mujeres estábamos mal vistas, de hecho cuento en el libro cómo cuando yo llegué aquí un jefe me metió mano. Era raro que una mujer se quisiera dedicar al periodismo deportivo cosa que ahora no tanto.

También es verdad que ahora se utiliza a veces la imagen de una chica joven de manera decorativa y creo que eso no le hace mucho bien ni al periodismo ni a las mujeres. Creo que es el modelo que muchas estudiantes de periodismo quieren seguir, el ser presentadoras de deportes porque tienen un físico agraciado pero, en mi opinión, que sigamos siendo el jarrón chino que ponemos en casa para decorar no nos hace ningún favor.

P.— Y el deporte español, ¿ha cambiado también tanto?

Cuando yo llegué a tele, en ese momento, otorgaban a Barcelona la creación de los Juegos Olímpicos de 1992. He tenido la suerte de vivir la evolución del deporte español, en donde la creación de las Becas ADO ha tenido un papel fundamental.

La unión del COE, el CSD y RTVE fue clave para ese empujón. Las empresas patrocinadoras recibían ventajas fiscales y además tenían en TVE un escaparate, luego su inversión permitía a los deportistas dedicarse en exclusiva a competir. Fue una vuelta de tuerca al deporte en España, en función de los resultados se cobraba y ese sistema se demostró que funciona.

Si no existieran ese tipo de ayudas, el deporte español no tendría los éxitos que tiene, sobre todo en los Juegos Olímpicos. Si desapareciera el Plan ADO no sé cómo podría sobrevivir el deporte español y, sinceramente, me preocupa el futuro después de Río —tras los Juegos de 2016, RTVE ya no poseerá los derechos audiovisuales de los JJ.OO.—.

P.— Si hay algo que sí que ha cambiado y que conoces bien es el deporte femenino, ¿no es así?

La labor que están haciendo las chicas deportistas españolas de tapado y con humildad es encomiable, un éxito rotundo en muchas especialidades diferentes. A esto hay que unir que además ahora hay deportistas que están siendo madres en plena edad competitiva, ahí están los casos de Natalia Rodríguez o Ruth Beitia. Todo esto le da más mérito aún a sus resultados.

P.— ¿Cómo ves el panorama deportivo actual? ¿Qué opciones tiene España en Río 2016? ¿En qué nos tenemos que fijar?

Hay muchas pero estamos todavía a muchos meses de los JJ.OO. y hay un buen número de especialidades en los que todavía podemos clasificar a los nuestros. Cuantos más deportistas españoles vayan a Río, más interés va a tener la sociedad española en ver los Juegos. Este tiempo que queda es importantísimo, desde enero a junio hay repescas, series, etc.

Apuesto que se peleará por las medallas en gimnasia rítmica, acaban de ser bronce mundial, en tiro con Fátima Gálvez, en doma, en tenis, balonmano, los triatletas, waterpolo, la sincronizada… hay muchas posibilidades.

P.— Hagamos un pronóstico. ¿Cuántas medallas crees que podrá llevarse España así a groso modo? ¿Superaremos las 17 de Londres?

Hasta que no sepa cuántos se han clasificado es muy difícil dar una cifra. En junio de 2016 ya te diré. Así a bote pronto, si estamos alrededor de las 15 medallas sería un buen resultado.

P.— ¿Cómo ve el cambio generacional en el deporte español? ¿Se notará en exceso el período de crisis económica que vivimos?

El cambio generacional en los deportes a mí siempre me ha dado mucho miedo. Sin embargo luego me doy cuenta de que se acaba produciendo porque siempre aparecen nuevos y que mantienen el nivel. Si no es en esa especialidad, salen otras. Por ejemplo, la doma fue medalla en Atenas, ha pasado por un bajón y ahora vuelven a estar ahí. O la rítmica sin ir más lejos. Siempre aparecen nuevos deportistas.

Soy optimista porque siempre hay deportistas españoles dispuestos a tomar el relevo. Esto se regenera automáticamente lo que pasa es que hay muchos que aún no son conocidos por todos hasta que brillan en unos Juegos.

P.— Volviendo a Río 2016… ¿Qué le parece la Cidade Maravilhosa como sede olímpica?

Estoy asustada. Por lo que oigo, por lo que veo, por los cambios que han tenido que hacer de sedes o de calendarios porque no llegan… Esto es lo malo que tiene el designar unos Juegos Olímpicos a las candidaturas virtuales. Cuando tú presentas una candidatura que está diseñada por unos programas informáticos buenísimos pero luego en realidad tienes que desplazar población o atravesar una ciudad llena de montañas y no lo haces… No sé cómo lo van a resolver. Río de Janeiro no es plano como era Barcelona o Atenas, es un laberinto y no sé cómo se va a solucionar el tema del tráfico, algo de lo que se quejaron muchos compañeros durante el Mundial de Fútbol.

Seguro que lego, en el último momento, le pegan un empujón y todo sale bien pero ahora, en este momento, a mí me ofrece muchas dudas.

P.— Y del dispositivo de TVE para los Juegos, ¿podrías avanzarnos algo?

Venimos de Sochi 2014 en el que la reestructuración económica de toda la casa no nos permitió enviar ni un minioperativo a Rusia. Ahora para Río, por lo que yo sé, se hará una cobertura similar a la de Londres 2012: un equipo va allí, otro equipo sonorizará desde Barcelona y otro equipo sonorizará desde Madrid. Teniendo en cuenta el inconveniente del desfase horario.

Por otro lado, supongo que la página web seguirá haciendo ese trabajo fabuloso que ha venido haciendo en los últimos acontecimientos olímpicos. Volcarse informativamente y ofrecer online todas las señales que lleguen, sonorizadas o no sonorizadas. Es la ventana para todos esos deportes que a lo mejor no hay participación española pero hay usuarios que quieren seguirlos.

P.— En Buenos Aires se autoconvenció de que no vería unos JJOO en Madrid. No se llevaría entonces un disgusto con el anuncio de la nueva corporación municipal madrileña en la que se hizo público que volver a postular a Madrid como candidata no entra en los planes, ¿cierto?

Yo me voy a morir sin ver unos Juegos Olímpicos en Madrid. Disfrutaré de los que quedan como profesional o como espectadora pero no voy a verlos en mi ciudad. Estoy segura.

P.— ¿Porqué emocionan tanto unos JJ.OO? ¿Por qué a ti te sigue emocionando el himno olímpico? Si viniera un extraterrestre cómo se lo explicarías.

El grado de emoción tiene que ver mucho con cómo empecé yo a valorar los Juegos Olímpicos. Me recuerdo a mí misma con seis años viendo deporte en una televisión en blanco y negro. A partir de ahí me gustaba como espectáculo y luego he ido conociendo la filosofía del deporte, desde fuera se puede ver como una competición para hacer un mejor tiempo o una mejor marca pero, ampliando el punto de mira, el deporte transmite unos valores que pocos acontecimientos en la vida pueden transmitir.

El deporte enseña a competir, a pelear, a ser fieles, a jugar limpio, a hacer trampas si quieres hacerlas, a ser leal con los compañeros, a saber ganar, a saber perder, a educar, a respetar, a esforzarse por un objetivo, a saber aceptar las derrotas, a ser humilde en la victoria… Todo eso lo conlleva el deporte y el culmen, el máximo, son los Juegos Olímpicos. Se empezó peleando por ganar una rama de laurel pero ahora hay gente que se pasa toda una vida intentando estar en unos Juegos y no lo consigue.

Si les preguntas a todos los deportistas que han disputado unos JJ.OO. te dicen que es la mayor experiencia que han vivido. Y como periodista, yo también pienso que es lo más grande que puede vivir un periodista deportivo.

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