Enlaces accesibilidad

El Ciudad Real consuma su venganza

  • Los manchegos se han impuesto al Barcelona por 29-28
  • El Ciudad Real se proclama campeón de la Supercopa
  • Y el Barcelona pierde el título del que era dueño

Por
El Ciudad Real se lleva la Supercopa

Ficha técnica:

29 - Renovalia Ciudad Real: Sterbik, Källman (2), Abalo (4), Guardiola (4), Aguinagalde (6), Alberto Entrerríos (2) y Chema Vaquero (1) - siete inicial - Hombrados (p.s.), Jurkiewicz (1), Morros (2), Cañellas (1p), Dinart y Lazarov (5, 3p).

28 - FC Barcelona Borges: Saric, Sorhnaindo (2), Raúl Entrerríos (4), Juanín (1), Rocas (1), Igropulo (1) y Jermenyr () - siete inicial - Sjostrand (p.s.), Rutenka (9, 2p), Víctor Tomás (1), Sarmiento (4), Nagy (4) y Noddesbo (1).

Parciales cada cinco minutos: 3-2, 4-4, 7-7, 9-9, 9-11 y 11-14, - descanso - 14-16, 17-17, 19-20, 21-23, 24-27 y 29-28.

Árbitros: Sabroso Ramírez y Raluy López, que mostraron cartulinas amarilla a Källman del Ciudad Real, además de excluir a Källman y Guardiola (2) por los manchegos y a Rocas por los culés.

Incidencias: Partido de la XXV Supercopa de España, disputada en el Palacio de Vista Alegre ante unos 3.300 espectadores

El Renovalia Ciudad Real se vengó  (29-28) de la derrota que el Barcelona le infligió en Córdoba en la pasada Copa del Rey, en una Supercopa que parecía tenían ganada los azulgranas, pero que los manchegos, liderados por un portentoso Aguinagalde, supieron remontar en los últimos cinco minutos de manera increíbles.

El partido comenzó con la igualdad esperada pero con el Renovalia Ciudad Real llevando el peso del choque, con Guardiola y Morros dando las primeras ventajas.

Pero poco a poco el Barcelona se fue metiendo en el partido, merced a las paradas de Saric, que propiciaron continuos empates en los tres siguiente parciales tras el 3-2 inicial para los de Talant Dujshebaev.

Así, en el ecuador de la primera parte emergió la figura de Rutenka, que saliendo desde el banquillo comenzó a liderar los ataques azulgranas hasta poner a su equipo por primera vez en ventaja (9-10 a ocho del descanso).

La diferencia no quedó ahí, ya que los pupilos de Pascual se llevaron su primer parcial (9-11 en el min. 25), y no sólo mantuvieron la ventaja, sino que fueron capaces de marcharse al descanso con la máxima diferencia (11-14), con tanto de penalti con el cronómetro a cero, marcado por, no podía ser otro, Rutenka.

El Ciudad Real tenía que apretar tras la reanudación y a fe que lo hizo. Con todo el Barça primero aumentó la diferencia a cuatro goles 11-15 al minuto de la reanudación, pero en cinco minutos los manchegos, que apretaron en defensa, neutralizaron la ventaja para poner en el luminoso el 16-16 con el primer gol del francés Luc Abalo, desaparecido hasta entonces.

En los siguientes minutos fueron protagonistas Hombrados y Saric bajo palos, y es que sus paradas sobresalieron en el juego, hasta que Alberto Entrerríos, hoy ensombrecido por su hermano Raúl, le daba la vuelta al marcador (17-16, min. 39).

El Ciudad Real había hecho lo más difícil, primero nivelar el marcador y luego ponerse en ventaja, pero el Barça no había dicho su última palabra, y como en la primera parte parecía que se había tomado los primeros minutos de calentamiento.

Así que cuanto más lo necesitaba su equipo volvió a aparecer Rutenka para meter la directa de nuevo adelantar a su equipo con un parcial de 2-4, diferencia de dos tantos que parecía administrar los azulgranas tres minutos del final, y es que Aguinagalde no se cansaba de marcar para espolear a un Ciudad Real que logró darle de forma increíble la vuelta al marcador con un gol de Guardiola a quince segundos del final, ya que Nagy falló el último lanzamiento del partido. A los azulgranas les quedó el consuelo de los premios al mejor jugador y portero de la final, premios que se llevaron Rutenka y Saric.