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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que solicitó una revisión a la FIFA y llamó a su presidente, Gianni Infantino, por la sanción que pesaba sobre el delantero de la selección estadounidense Folarin Balogun que le impedía jugar el partido contra Bélgica, y consideró que se realizó fuera de los protocolos del VAR.

"Una cosa es sancionar a alguien por un partido, pero ¿cómo se le sanciona por un partido que aún no se ha jugado? Es muy injusto. No se puede hacer eso. Así que sí, solicité una revisión por parte de la FIFA, aseguró el mandatario en un acto en el Despacho Oval de la Casa Blanca en plena polémica por su intervención en el Mundial de Fútbol.

La decisión de la FIFA de retirar la tarjeta roja al delantero de Estados Unidos, Folarin Balogun, ha desatado críticas por todo el mundo. Según el New York Time, El presidente estadounidense, Donald Trump, llamó a Gianni Infantino para pedir que revisaran la sanción y finalmente la Comisión de Disciplina de la institución la terminó suspendiendo. El líder norteamericano celebró el levantamiento de un castigo que consideraba "injusto", una opinión que comparte el seleccionador Mauricio Pochettino.

Pero más allá, la polémica no ha hecho más que generar denuncias por parte de los afectados. El seleccionador de Bélgica, Rudi Garcái, tiró de ironía para expresar su incredulidad al declarar que "no sabía que el 5 de julio se había convertido en el día de los inocentes". La federación belga sacó un contundente comunicado denunciando que la decisión "va en contra de la integridad del fútbol". Una posición que comparte la UEFA, que lanzó su propio comunicado advirtiendo de que "se ha cruzado una línea roja" y que "compromete la credibilidad de la competición".

Pablo Fuentes, compañero de Radiogaceta de los Deportes, está con Mauricio Pochettino en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat. Pochettino es la figura al frente de la selección de los Estados Unidos, una de las selecciones anfitrionas del Mundial de fútbol de 2026 que se celebra este verano precisamente en EE.UU., Canadá y México: "Mi formación como entrenador es española. Para mí va a ser favorita España. Me gusta mucho su entrenador. Me gusta lo que veo, es un equipo con muy buenos jugadores".

Hay mucha expectación de cara al Mundial en Estados Unidos, con un deporte, el soccer, que cada vez gana más adeptos entre la sociedad estadounidense: "Estados Unidos siempre quiere ser primero. Esa idea está ahí. Es parte de nosotros llevarlo de la mejor manera y transformar esa presión en energía". Pochettino cree que es muy difícil estar al margen de la situación que se vive en Estados Unidos: "Nuestra obligación es estar centrado en nuestras demandas. Está claro que al final todas estaciones que pasan en el mundo son situaciones que te tocan. Tienes que tener una posición o te obligan a tener una posición. Una cosa es ser Mauricio Pochettino y otra es ser entrenador de los Estados Unidos y tengo unas responsabilidades".

Pochettino niega que vaya a ir al próxima temporada al Tottenham: "Son rumores. Siempre me asocian, como en su momento me asociaban al Espanyol. La gente recurre a las emociones. Estamos centrados en el Mundial, en EE.UU. Mi contrato vence después de Mundial". Entrevista completa en RNE Audio.

Ningún periodista puede ver las celdas actuales, pero Televisión Española ha podido grabar en la cárcel original, donde hace dos décadas empezaron a llegar presos con monos naranjas.

Este rincón de Guantánamo parece ahora un campo de prisioneros fantasma. Hace tiempo que se llevaron a los presos a otras celdas a las que no nos dejan acercarnos... Éstas son las primeras, jaulas a cielo abierto... aquí empezaron a llegar en 2002 hombres con monos naranjas, capturados por Estados Unidos en medio mundo bajo la sospecha de ser de Al Qaeda.

Una base militar en la isla de Cuba. Tierra de nadie, un lugar donde no aplicaron la ley estadounidense.

Larry Wilkerson era el jefe de gabinete de Colin Powell, el secretario de estado. Él dice que el gobierno se dio cuenta pronto de que la mayoría de los presos eran inocentes, hombres vendidos a la CIA por unos miles de dólares.

780 musulmanes han pasado por Guantánamo, a la mayoría nunca los imputaron y los trasladaron a otros países.

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