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Rusia presume de que sus tropas están avanzando en la región de Donetsk, en el Dombás, y anuncia cada semana nuevas capturas.

Lo que están capturando son pueblos prácticamente en ruinas, arrasados por los combates.

Esta región fue clave en la gestación de la guerra y podría serlo también en el incierto camino hacia la paz.

Foto: EFE/EPA/OLEG MOVCHANIUK

La región del Dombás, en el este de Ucrania, es uno de los principales escollos en las negociaciones entre Kiev y Moscú para poner fin a la guerra.

Allí el conflicto empezó mucho antes de la invasión rusa a gran escala. Un equipo de RTVE ha estado en la zona controlada por Rusia.

Foto: STRINGER/EFE — Mariúpol, en la región de Donetsk

Rusia ha vuelto a atacar este domingo infraestructuras energéticas ucranianas con drones y misiles, cuando están a punto de cumplirse cuatro años de guerra. Los ataques han provocado al menos un muerto en Kiev y daños en Odesa.

Por otro lado, las autoridades ucranianas investigan como un "atentado terrorista" una explosión en Leópolis (oeste de Ucrania, cerca de la frontera con Polonia), que ha dejado un muerto y 25 heridos.

Foto: EFE/EPA/Colaborador

  • Los drones han pasado a ser un factor decisivo en la guerra, transformando la contienda
  • La invasión ha causado cerca de 1,8 millones de víctimas militares y 56.000 civiles, entre muertos y heridos

Esta semana Steve Witkoff y Jared Kurshner tienen la agenda completa: ayer se reunieron con funcionarios rusos, ucranianos e iraníes en Ginebra y mañana, ya en Washington, asistirán a una reunión de la Junta de Paz para Gaza. Su currículum diplomático tiene una línea principal: la confianza del presidente Donald Trump. Witkoff, promotor inmobiliario, es amigo del presidente y Kushner es familia: es el marido de su hija Ivanka.

Comenzaron a rellenar el apartado de la experiencia en su historial con el alto el fuego en Gaza del pasado octubre. Un logro económico para ellos que tienen intereses multimillonarios en la región, pero un acuerdo político frágil y estancado. La Junta de Paz pretende avanzar en la transición política y en la reconstrucción de Gaza vista como un negocio, sector que sí dominan.

A pesar de las prisas de Trump por seguir pacificando el mundo, sus mediadores no han conseguido cerrar más tratos. Prometió acabar con la guerra de Ucrania en 24 horas, pero la próxima semana llegará a su cuarto año. Witkoff y Kushner se han dado de bruces con las líneas rojas de Putin y Zelensky. Y en el último frente abierto, el de Irán, parece estar más cerca un ataque de Estados Unidos que un acuerdo pacífico. Pero Trump confía en ellos para lograr uno de sus objetivos: el Nobel de la Paz. Lograrlo le pondría, por fin, al mismo nivel que al expresidente Obama.

Imagen: EFE/EPA/ALEXANDER KAZAKOV/SPUTNIK/KREMLIN POOL.