Más de 700 bomberos siguen desplegados en Marsella después de que el martes muchos vecinos viviesen momentos de auténtico pánico. El fuego destruyó por completo una decena de casas y 15.000 personas tuvieron que confinarse en sus casas ante la amenaza del humo.
El incendio, que empezó el martes por la mañana en una localidad cercana a Marsella cuando se prendió un coche y que se extendió rápidamente debido al calor y al fuerte viento mistral, ha quemado ya más de 700 hectáreas.