El universo no cabe en un álbum de fotos, pero sí una selección de las imágenes más increíbles que han visto los ojos de los cuatro astronautas de la Orión y que la NASA ha ido compartiendo con los terrícolas. Emocionan, dan envidia y nos hacen reflexionar sobre lo que tenemos y lo que puede conseguir la humanidad si trabaja unida.
Artemis II ha supuesto un paso más en la carrera espacial y un foco de esperanza en aquellos estudiantes que sueñan con ser astronautas algún día: “Vemos hasta dónde podemos llegar”. El objetivo final de estas misiones a la Luna, dicen los expertos, es poder establecer bases lunares, algo que, aunque parezca muy lejano, ya está de alguna manera regulado en tratados internacionales.
Desde el amerizaje de la nave Orión, se ha hablado mucho de lo que ha supuesto la misión Artemis II de la NASA, pero faltaba escuchar a los cuatro astronautas protagonistas.
"Es el mayor sueño", ha asegurado el comandante Reid Wiseman, "pero cuando estás ahí solo piensas en volver con tu familia y amigos".
Aunque el objetivo fuera la Luna, no han podido dejar de hablar de la perspectiva que tenían de la Tierra. Christina Koch la ha descrito "como un bote salvavidas flotando en el universo".
Los astronautas de la Artemis II ya han vuelto a la cotidianidad, después de algo que no tenido nada de cotidiano. Lo más extraordinario, según Jeremy Hansen ha sido la experiencia humana. "Estaremos unidos para siempre", ha afirmado su comandante tras diez días juntos en esta cápsula.
La nave Orión tiene unos nueve metros cúbicos. Es un espacio pequeño que ha hecho posible, como ha dicho Victor Glover, "un viaje demasiado grande para un solo cuerpo".
Foto: NASA/EUROPA PRESS — La tripulación de Artemis II en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, Texas
El amerizaje en la Tierra de la nave Orion de la misión Artemis II que ha ido hasta la Luna ha sido todo un éxito y pone el foco en los futuros pasos y misiones para que la humanidad pueda volver a pisar la superficie lunar. Foto: ZUMA Press Wire/dpa
La tripulación de la misión Artemis II ha regresado sin incidencias a La Tierra tras haber visto la cara oculta de la Luna. Ha sido un paso de gigante para el regreso de la humanidad a la Luna en el futuro, previsiblemente en 2028. Foto: Nasa/Nasa / Zuma Press / ContactoPhoto
La misión Artemis II ha concluido su viaje a la luna tras el regreso de su tripulación a la Tierra. La cápsula Orión ha amerizado en el océano Pacífico a las 00.07 horas GMT y los cuatro astronautas han sido rescatados por la Marina de Estados Unidos. El escudo térmico, que tuvo que resistir temperaturas estimadas en hasta unos 2.760 grados centígrados (5.000 Fahrenheit), ha cumplido su labor durante la reentrada y ha permitido la vuelta a la Tierra de los astronautas, dando así fin a una misión histórica".
Las anécdotas de la misión Artemis II de la NASA. Detalles e imprevistos que han ocurrido a cientos de miles de kilómetros de la Tierra. Nos quedamos con lo más cotidiano de lo extraordinario.
Cientos de personas han celebrado esta madrugada en el observatorio de Prades, en Tarragona, el amerizaje de la cápsula Orión. Llevaban desde las 21:00 horas siguiendo el regreso a la Tierra de la misión Artemis II. "Es como el viaje a la Luna de nuestra generación", ha dicho uno de los asistentes.
Para hacer más amena la espera, ha habido charlas de los responsables del observatorio y de expertos y científicos que han explicado por qué es tan importante este viaje a la cara oculta de la Luna.
Tras una reentrada a la Tierra de infarto, en la que el mundo ha contenido la respiración durante casi 40 minutos, la NASA –junto a los miles de personas que seguían la retransmisión en directo- ha podido cantar "misión cumplida".
Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, los cuatro tripulantes de la nave Orion, han llevado a cabo durante diez días un periplo de ida y vuelta a la Luna de más de un millón de kilómetros en total, para enfrentarse en la madrugada de este viernes a la maniobra más crítica, la de reentrada a la Tierra y amerizaje en el Pacífico.
La nave Orion está de vuelta en la Tierra después de diez días en el espacio. La reentrada se ha producido a unos 40.000 km/h, lo que equivale a más de 30 veces la velocidad del sonido. Y se han alcanzado temperaturas superiores a los 2.700 °C sobre la superficie del escudo térmico. La capsula espacial ha caído en el océano Pacífico.
Los cuatro astronautas han alcanzado diversos hitos en este viaje, entre los que destaca el sobrevuelo alrededor de la cara oculta de la Luna. Además, han superado los 400.000 kilómetros de distancia que separaron al Apolo 13 de la Tierra en 1970 y han marcado un nuevo récord de 406.771 kilómetros (252.756 millas).
La tripulación también ha hecho historia por la participación de Christina Koch, la primera mujer en llegar a la órbita del satélite, Victor Glover, el primer negro y Jeremy Hansen, el primer astronauta extranjero en una misión lunar de la NASA.
El astronauta Pedro Duque, el único que ha viajado al espacio representando a España, ha comentado en una entrevista en La tarde en 24h cómo será la reentrada en la atmósfera terrestre de la cápsula Orión, un momento crítico para el éxito de la misión Artemis II.
Duque ha señalado que solo ha habido una prueba con el escudo térmico que lleva Orión y "no fue del todo perfecto", por lo que "hay gente preocupada".
Aunque tanto el despegue como el aterrizaje son operaciones complicadas, en la primera "el riesgo está más distribuido", ha dicho Duque, y además hay un sistema que "extraería la cápsula en caso de que hubiera un fallo en el cohete".
Sin embargo, en el aterrizaje "hay que fiarse del escudo térmico, que es uno y único", ha asegurado Pedro Duque, que realizó una misión espacial en el transbordador Discovery y otra en la nave Soyuz.
El amerizaje de la cápsula Orión de Artemis II está previsto que se produzca a las 02.07 hora peninsular española.
La misión Artemis no sólo se sigue con detalle en los centros de astrofísica. El instituto público Luis Buñuel de Zaragoza la aprovecha para repasar conceptos clave de la ley de la gravedad o la Física.
"Sencillamente, es impresionante en cómo avanza la humanidad en todos estos aspectos", han asegurado los participantes.
Estos estudiantes se han convertido en unos apasionados de la Astronomía, como la demuestra el interés con el que comparten fotografías de la cara oculta de la Luna.
Ellos están entre los seis millones de personas que se han apuntado a participar de forma virtual en la misión. Con los nervios a flor de piel, la seguirán hasta que finalice.
La misión Artemis II afronta un momento especialmente crítico. Tras completar con éxito el viaje programado alrededor de la Luna, la cápsula Orion se dispone a realizar la maniobra más arriesgada que queda por delante: la reentrada en la atmósfera terrestre. En apenas trece minutos, la nave pasará de una velocidad orbital a detenerse casi por completo, enfrentándose a temperaturas capaces de fundir metales, en una secuencia donde cada ángulo, cada movimiento y cada segundo deben estar calculados con precisión milimétrica.
La cápsula Orion se prepara para una de las fases más delicadas de su misión: la reentrada en la atmósfera terrestre y su posterior amerizaje. El proceso, que se producirá a velocidades extremas, pondrá a prueba tanto el diseño de la nave como la precisión de la maniobra.
"La forma de la cápsula es un cono que depende completamente de la fuerza de fricción para frenarse. El ángulo de reentrada es la que determina que la maniobra de frenado pueda ejecutarse o no, y esa maniobra de frenado depende de la superficie expuesta, de la parte baja del cono. Por eso es tan crítico, porque si no entra con el ángulo preciso no se frenará y probablemente la misión no sea un éxito", explica Eva Villaver, subdirectora del Instituto de Astrofísica de Canarias, en una entrevista concedida al Canal 24 Horas.
"La atmósfera es la que frena, en este caso. La base de la cápsula es la que ejerce esa fricción, la energía cinética se transforma en energía térmica, (…) Toda esa velocidad se transforma en calor, y por eso la necesidad del escudo térmico", añade la experta, quien subraya además que "es la manera más eficiente que hemos encontrado hasta ahora para hacer este viaje tan complejo", y advierte de que "el tiempo es crítico, sobre todo en la misión de rescate. Si el mar está bravo, va a ser más complicado".
Este jueves es el último día completo que los astronautas de la misión Artemis II van a pasar en el espacio, y su trabajo se va a centrar, precisamente, en prepararlo todo para poder regresar a la Tierra. La reentrada en la atmósfera y el posterior amerizaje están considerados como una de las maniobras más peligrosas de todo el viaje. Será otro de los momentos críticos de una misión histórica.
Los cuatro astronautas de la misión Artemis II ya están viajando de regreso a la Tierra, después de hacer historia. Han llegado más lejos que nadie, a 406.000 kilómetros de nuestro planeta, y han podido observar zonas nunca vistas de la cara oculta de la Luna. Allí han identificado dos nuevos cráteres.
Alto y claro se recibía la señal de la nave Orion. Hace unas horas ha conseguido cruzar con éxito la cara oculta de la Luna. Los cuatro astronautas han estado incomunicados durante 40 minutos. La tripulación de Artemis II ha observado, con sus propios ojos y con cámaras de tecnología avanzada, lo que hasta ahora nunca se había visto. Esta información será clave para conocer más nuestro satélite y poder establecer allí una base permanente.
La misión Artemis II está marcando el inicio de una nueva era en la exploración espacial. Por primera vez en más de medio siglo, una tripulación humana ha vuelto a viajar hasta la Luna, pero esta vez llegará más lejos que nunca: a una distancia de 406.027 kilómetros de la Tierra, superando el récord alcanzado por la misión Apolo 13 en 1970. Además, los cuatro astronautas protagonizarán un vuelo histórico sobre la cara oculta del satélite, un territorio que sigue siendo en gran medida desconocido, ya que aunque ha sido cartografiado y fotografiado por sondas de múltiples países, ninguna persona ha contemplado directamente la mayor parte de este hemisferio.
Durante su aproximación, la nave no entrará en órbita lunar, sino que ejecutará una maniobra de asistencia gravitatoria —un “tirachinas” gravitacional— que la impulsará de regreso a la Tierra. Antes, la tripulación volará sobre la superficie lunar a una altitud de entre 4.800 y 14.500 kilómetros, según los cálculos de la NASA, en una trayectoria que los dejará incomunicados con la Tierra durante unos 40 minutos, cuando atraviesen la cara oculta, en uno de los momentos más delicados de la misión.
Las misiones tripuladas de larga duración son fundamentales para entender cómo el cuerpo humano se adapta a la microgravedad y de cara a preparar viajes espaciales profundos, como a Marte. Para ello, sería imprescindible un sistema capaz de generar oxígeno, producir agua y proporcionar alimentos a los astronautas de forma sostenible e independiente de suministros procedentes de la Tierra.
Para ello el estudio de la espirulina es clave. La cianobacteria limnospira indica tiene tres características que la convierten en un recurso biológico de alto valor tanto en la Tierra como en el espacio: captación de dióxido de carbono, producción de oxígeno y generación de alimento. Ahora, un experimento pionero va a investigar el comportamiento de esta cianobacteria en la Estación Espacial Internacional y estudiará cómo puede integrarse en futuros sistemas biorregenerativos de soporte vital.
El experimento pionero está liderado por el Institut d’Estudis Espacials de Catalunya (IEEC) y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), con la colaboración de Sener y el Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM, CSIC). Nos lo explica Francesc Gòdia, investigador del IEEC y catedrático de Ingeniería Química de la UAB que lidera este proyecto.
Tras recorrer ya más de dos tercios de su camino a la Luna, los astronautas de la NASA han vislumbrado al completola cara oculta del satélite natural de la Tierra. "Hemos podido ver la cara oculta de la Luna por primera vez y ha sido simplemente espectacular", ha comentado la astronauta estadounidense Christina Koch durante una entrevista televisada desde su nave espacial Orion.
Las comunicaciones entre la Tierra y el espacio resultan críticas en cualquier misión espacial. Y en las del Artemis II a la Luna juega un papel fundamental el Centro Espacial de Canarias: un grupo de diez ingenieros proporciona el enlace radioeléctrico que permite la comunicación entre la NASA y la nave. Ofrece también ayuda en telemetría, para saber a qué distancia se encuentra la nave y su velocidad. RTVE ha podido entrar en las instalaciones y conocer qué otras cosas hacen a diario.
Tras recorrer ya dos tercios de su camino a la Luna, los astronautas de la NASA han vislumbrado al completola cara oculta del satélite natural de la Tierra. "Hemos podido ver la cara oculta de la Luna por primera vez y ha sido simplemente espectacular", ha comentado la astronauta estadounidense Christina Koch durante una entrevista televisada desde su nave espacial Orion.
La misión Ártemis II supera ya los dos tercios de su viaje a la Luna. Este domingo, los tripulantes tienen previsto seguir con sus planes de estudio del satélite, al que llegarán mañana.
La cápsula Orión está cada vez más cerca de la Luna y más lejos de la Tierra. Los astronautas han superado ya la mitad del recorrido.
Todo parece que va a la perfección. Es más, en las últimas horas estaba prevista una maniobra para ajustar la trayectoria hacia la Luna y no ha sido necesario.