Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, ha superado este jueves dos mociones de censura, presentadas por la ultraderecha y la izquierda radical, que amenazaban con tumbar su recién estrenado Gobierno. Supone un pequeño respiro para el presidente, Emmanuel Macron, y para un país que lleva meses sumido en la incertidumbre política. El jefe del Gobierno ha contado con el apoyo de los socialistas, que accedieron a no censurarle —al menos en esta ocasión— si Lecornu derogaba la impopular reforma de las pensiones de 2023, un paso que anunció el martes.

Foto: REUTERS/Benoit Tessier

El primer ministro francés, Sebastien Lecornu, ha anunciado hoy ante la Asamblea Nacional que propone suspender la polémica reforma del sistema de pensiones hasta las elecciones presidenciales de 2027. Es un anuncio con el que el ejecutivo quiere conseguir tiempo pero también una mayor paz social y estabilidad para sacar adelante otras cuestiones clave, como la aprobación de los presupuestos. Lecornu hoy tenía una misión principal: convencer a los socialistas, claves para la supervivencia del gobierno. Nos lo cuenta desde París Antonio Delgado y lo analizamos con el politólogo Guillermo Arenas.

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha compadecido este martes ante la Asamblea Nacional y ha aceptado suspender la reforma de las pensiones para evitar la caída de su Gobierno, una decisión que muchos no se esperaban. La polémica ley, que retrasaba la edad de jubilación de los 62 años a los 64, fue aprobada por decreto en 2023. De esta manera, Lecornu tiene más posibilidades de salir airoso de las dos mociones de censura, una presentada por la extrema derecha de Marine Le Pen y la otra por la izquierda radical de Francia Insumisa, que se votan este jueves.

Foto: Teresa Suarez / EFE

A pocas horas de terminar el plazo que el presidente francés se fijó para designar un nuevo primer ministro, Emmanuel Macron se ha reunido de urgencia con los líderes de los partidos políticos y grupos parlamentarios, con la excepción de la extrema derecha y la izquierda radical. Lo decidirá, según el Elíseo, en las próximas horas, aunque tanto los socialistas como los ecologistas han concluido tras su encuentro que Francia no va a tener un primer ministro de izquierdas.

Foto: Thomas Samson/Pool via REUTERS

El plazo que dio el presidente francés, Emmanuel Macron, para solucionar la crisis de Gobierno termina esta noche. El primer ministro, Sébastien Lecornu, que dimitió hace dos días, está manteniendo contactos con los partidos y esta tarde se reunirá con Macron para comunicarle los resultados. Por ahora, el jefe de Gobierno ha asegurado que existe "voluntad" entre las fuerzas políticas para sacar adelante un presupuesto antes del 31 de diciembre y esquivar así un adelanto electoral.

Foto: Stephanie Lecocq / POOL / AFP

En Francia se acaba el tiempo para buscar una salida a su crisis institucional tras la dimisión del hasta ahora primer ministro, Sébastien Lecornu. Parece que se abre una posible vía con un nuevo Gobierno que estaría más inclinado hacia la izquierda. Sobre esta posible situación preguntamos al historiador francés, Benoît Pellistrandi, quien ha señalado que "Macron lo que está buscando desesperadamente es sacar el Partido Socialista del nuevo Frente Popular y agregar a los socialistas a la mayoría centrista de su partido", pero si lo hace perdería el bloque derechista.

Los últimos sondeos en el país sitúan al presidente de la República, Emmanuel Macron, en el 16% de la aprobación por parte de los franceses, un porcentaje "bajísimo". "Macron no dimitirá", asegura Pellistrandi, "la única opción institucional es la disolución del Parlamento, pero con el enorme riesgo de que gane la extrema derecha y eso para Macron sería un fracaso histórico y político", sentencia. Por lo que Francia se encuentra en una crisis política "muy honda" que puede convertirse en "una crisis de régimen" y se muestran unas maniobras a la "desesperada".