"Matrix" rompió moldes en 1999. La premisa de este clasicazo de ciencia ficción, la de que los humanos están viviendo una vida que no es real sino la imagen proyectada por un programa informático creado por las máquinas que nos ganaron en una guerra futurista, está inspirada en la fábula que Platón describe en "La república" conocida como "Alegoría de la caverna". Si no conoces a Neo y a Morfeo y no has oído nunca hablar de las pastillas roja y azul, es que has vivido en tu propia caverna durante todos estos años, pero no te preocupes porque te lo contamos todo.
La vida gris de Neo, el conejo blanco, su sensación de que algo raro le ocurre al mundo, aunque no termina de saber qué es. Su elección, su doloroso despertar, el conocimiento, la verdad, el comprender que los humanos son esclavos y viven encerrados en cápsulas y que las máquinas los cultivan para consumir su energía. Todo lo que Matrix cuenta es una extrapolación de lo que Platón narra. Que quizá el mundo real es una sombra, una ilusión, una ficción. Ahora bien, Daniel Tubau, haciendo honores a su sección "Sképsis, atrévete a dudar", va a darle una vuelta de tuerca al asunto, y va a demostrar -una vez más- cómo el clásico griego se perfila como un gran ilusionista en la sombra.
Que Platón es un experto del doble juego es algo que demostró Tubau en este otro capítulo. (Pulsa sobre Platón para escucharlo)
I tu què faries?
I tu, què faries?