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Sin mesas ni pupitres y sentados en el suelo, en tiendas que hacen de escuelas improvisadas. Así es el cuarto intento de vuelta al cole en Gaza desde el 7 de octubre de 2023. Según UNICEF, 660.000 niños y niñas se han visto privados de educación en los últimos tres años.

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos apoya a 280.000 estudiantes. Vuelven a clase con ilusión, pero mirando al cielo por miedo a las bombas.

Es la vuelta al cole más cara en años. El material escolar escasea y su precio se ha disparado. En estos tres años, más de 21.000 menores han sido asesinados en Gaza.

Foto: Bashar Taleb/AFP

Partos entre bombardeos, recién nacidos compartiendo incubadoras, hospitales sin generadores eléctricos o enfermos de diabetes sin insulina. Es difícil definir el estado de la sanidad en Gaza, porque Israel continúa bloqueando la entrada de muchos medicamentos. Muchos establecimientos sanitarios han sido destruidos o bombardeados por la guerra.

Las autoridades médicas de la Franja denuncian un "genocidio sanitario".

Fotografía: Ahmad Awad / EFE.

La violencia de soldados y colonos, los puestos de control, el cierre de escuelas o la apropiación de tierras suelen quedar registrados como episodios distintos de la ocupación israelí en Cisjordania. Pero, la ONG israelí B'Tselem sostiene que, leídos juntos, revelan un mismo engranaje: un "proyecto de eliminación" dirigido a deshacer las condiciones que permiten a los palestinos mantenerse como sociedad en Cisjordania y, en paralelo, consolidar una presencia israelí continua y permanente. Es la conclusión de un informe de 249 páginas presentado por la organización de derechos humanos este lunes en Jerusalén. El estudio incluye Jerusalén Este y analiza la vida de unos 3,5 millones de palestinos. El documento sitúa la aceleración de este proceso en la llegada al poder de la actual coalición, a finales de 2022, y en el 7 de octubre de 2023. "Este gobierno no ha creado el sistema por que es un sistema de décadas, pero sí lo ha acelerado. Es más violento, más institucionalizado", ha señalado Yuli Novak, CEO B'Tselem, durante la presentación del estudio.

Fotografía: Getty Images

El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha exhibido la operación militar que acabó con la muerte de 23 disidentes de las FARC en un bombardeo.

El Gobierno la ha presentado como uno de los mayores golpes de los últimos años contra los grupos armados en el país. Ha sido en el Guaviare, en el sur de Colombia, contra las disidencias de las FARC: grupos que no se acogieron al acuerdo de paz o después volvieron a las armas.

De la Espriella se ha desplazado hasta allí para reivindicar su estrategia de mano dura: "Lo prometí y lo estoy haciendo. Vine a derrotar al terrorismo y lo estoy cumpliendo". Es el tercer bombardeo que ordena en apenas tres semanas.

Entre los fallecidos está El Tigre, un poderoso jefe de uno de los grupos armados de la zona, responsable también del reclutamiento de niños en sus filas.

De la Espriella ha asegurado que va a continuar su estrategia de puño de hierro: más presión militar y cero negociación. Pero los grupos armados también han respondido y continúan con los ataques.

En Los Patios, cerca de la frontera con Venezuela, un coche bomba contra una estación de Policía ha dejado un muerto y 11 heridos. En distintas zonas se repiten los ataques contra policías y militares con drones cargados de explosivos. La incógnita es si esta estrategia del nuevo Gobierno conseguirá reducir la violencia o acabará alimentando una nueva escalada.

Foto: Presidencia de Colombia/EFE — Rueda de prensa del presidente colombiano en Riohacha

Hace casi una década, el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC firmaban un acuerdo que buscaba frenar el conflicto que ha vivido el país desde hace 70 años. Además de organizar la entrega de miles de armas, el gran reto de este pacto era la reintegración de más de 13.000 en una sociedad que mayoritariamente les despreciaba. Una realidad nada fácil pero que poco a poco ha encontrado algunas iniciativas que sí han salido adelante. En un populoso barrio de Bogotá, Santiago Barnuevo se acerca a la Fábrica de la cerveza La Roja, un proyecto con el que un grupo de 'firmantes de paz' pretende ganarse la vida y ser parte de la sociedad colombiana.

Las autoridades alemanas no bajan la guardia. Después de acusar a Moscú del ataque con drones al aeropuerto de Leipzig, investigan nuevos ataques o sabotajes a sus infraestructuras. Hoy mismo ha habido otro cerca de un empresa armamentística en Múnich.

Según investigaciones periodísticas alemanas, la policía habría identificado a dos sospechosos como autores del atentado fallido en el aeropuerto de Leipzig, un ruso de pasaporte letón y un bielorruso.

"Podría haber sido un desastre", ha dicho el ministro de Exteriores danés Lars Løkke Rasmussen. "Rusia es cada vez más agresiva y hay que reaccionar" ha añadido para posteriormente pedir sanciones más efectivas.

La Unión Europea ya trabaja para restringir los visados a ciudadanos rusos.

En pararelo, Noruega ha incautado un buque ruso en el Ártico para hacer cumplir una reclamación de 3.600 millones de euros de una empresa ucraniana a Moscú por confiscar sus activos al anexionarse Crimea en 2014.

"Es un acto de terrorismo patrocinado por el Estado", ha dicho Vladímir Putin, usando exactamente las mismas palabras que usó ayer contra el Kremlin la jefa de la diplomacia europea Kallas.

El ministro de exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha anunciado el cierre de las tres sedes en Rusia del Instituto Goethe de difusión de la cultura alemana.

Foto: AP

La Unión Europea y la OTAN cierran filas con Alemania después de que el Gobierno de Merz acusara a Rusia de estar detrás del ataque fallido con drones contra el aeropuerto de Leipzig hace un mes.

La jefa de la diplomacia europea no ha dudado en calificarlo de “terrorismo patrocinado por el Estado”. Berlín ha ordenado el cierre del último consulado ruso en el país y ha puesto fin al acuerdo que amparaba la Casa Rusa de Berlín.

Bruselas también ha convocado al representante ruso ante la UE y prepara hasta 1.600 nuevas inclusiones en sus listas de sanciones, dirigidas principalmente contra el complejo militar-industrial de Moscú. Los Veintisiete han mostrado además un amplio respaldo a prohibir la entrada de excombatientes rusos, endurecer los visados turísticos y cerrar las vías utilizadas para eludir las sanciones.

Moscú niega cualquier implicación y acusa a Alemania de fabricar pruebas. La UE y la OTAN, sin embargo, advierten de que seguirán aumentando la presión sobre Rusia.

Foto: EP