Los hutíes reivindican ataques con misiles contra la capital de Arabia Saudí y el puerto petrolero de Yanbu, en el mar Rojo
- Los hutíes han informado de repetidos ataques aéreos saudíes en las últimas semanas
- Riad ha interceptado misiles y drones del grupo insurgente yemení dirigidos contra su territorio
Los hutíes de Yemen han atacado este sábado con misiles objetivos militares en la capital de Arabia Saudí, Riad, y en la ciudad portuaria de Yanbu, un importante centro petrolero a orillas del mar Rojo.
Así lo ha asegurado el portavoz militar del grupo insurgente, Yahya Sarea, quien ha dicho que en las operaciones se empleó "un gran número" de misiles balísticos y de crucero, así como drones, y que estos "alcanzaron" sus objetivos, que ha descrito como "objetivos sensibles" en la capital saudí y en las instalaciones de la petrolera nacional Aramco en Yanbu.
Según los hutíes, ambas operaciones han provocado "incendios masivos" en los lugares atacados, que constituyen la respuesta hutí a las operaciones militares saudíes en Yemen.
El portavoz ha vinculado estos últimos ataques con los bombardeos aéreos saudíes en Yemen, en los que se están empleando aviones, incluidos cazas F-15 y Typhoon, desde bases en Khamis Mushait y Taif.
Sarea ha dicho que los bombardeos saudíes, que ha cifrado en 732 sólo en esta semana, han provocado muertos y heridos entre la población civil y han dañado infraestructuras civiles, mientras que ha rechazado informaciones saudíes de que el grupo rebelde estaba atacando deliberadamente a población civil en su país vecino.
En este sentido, ha apuntado que incidentes como el sucedido hace dos días en la región saudí de Taif, que dejó un muerto y varios heridos de diversa gravedad, se producen como consecuencia de intentos fallidos de interceptación por parte de los sistemas de defensa aérea.
Sarea ha subrayado que los hutíes responderán a la "escalada militar saudí" con más acciones militares, "bloqueo por bloqueo y escalada por escalada".
Escalada de los combates entre los hutíes y el Gobierno yemení
El cruce de ataques entre Arabia Saudí y los hutíes se produce en el contexto de la reanudación de los combates terrestres entre el grupo insurgente, respaldado por Irán, y el Gobierno yemení reconocido internacionalmente que tiene en Riad a su principal valedor.
Este mes de septiembre, en una ofensiva fulgurante, los hutíes tomaron importantes ciudades y puntos estratégicos en la costa occidental del país, que les ha llevado a controlar el estrecho de Bab al Mandeb, el acceso sur del mar Rojo, lo que amenaza con agravar el desplazamiento de la población y perturbar el acceso a rutas vitales de transporte y abastecimiento.
Los hutíes han informado de repetidos ataques aéreos saudíes en las últimas semanas, al tiempo que han reivindicado ataques contra objetivos militares y energéticos saudíes en represalia. Las autoridades saudíes, por su parte, han informado de la interceptación de misiles y drones hutíes dirigidos contra su territorio.
Los últimos combates también están ejerciendo una presión adicional sobre los ya frágiles sistemas sanitarios y humanitarios del Yemen. Las organizaciones humanitarias han advertido de que los desplazamientos, los daños en las instalaciones sanitarias y la escasez de suministros médicos se suman a los brotes de sarampión, cólera y diarrea acuosa aguda.
El conflicto enfrenta a los hutíes, que controlan Saná y gran parte del noroeste del Yemen, contra el Gobierno y las fuerzas aliadas respaldadas por Arabia Saudí, que intervino militarmente en 2015 después de que los hutíes tomaran la capital y ampliaran su control territorial. La actual escalada supone un nuevo deterioro tras años de menor intensidad en los combates, a raíz de una tregua negociada por la ONU en 2022.