Pepe protagoniza el cocinado más tenso de MasterChef 14 tras el cambio de capitanía: "No hace falta faltar"
- El equipo rojo le llegó a pedir respeto en varios momentos del cocinado
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MasterChef 14 ha vivido uno de los cocinados más tensos de la edición. Todo arrancó con los jueces asignando a Pepe y a Gema el mando de cada cocina. Entre ellos, ya como capitanes, negociaron la formación de equipos. Pero fue breve. Pepe pidió a Germán, Chambo, Maggie e Inma. Y Gema aceptó, formando equipo rojo con Annie, Camilla, Javier y Carlota. Todo transcurría con normalidad y con los platos asignados comenzó el cocinado. Pero llegó el momento que todos temen edición tras edición: cambio de capitanía. La cara de circunstancias de Gema y Pepe hacían ver que lo peor estaba por llegar. Y así fue.
Sin ninguna duda, el cocinado por equipos en Nuevo Baztán será recordado como uno de los más hostiles de la historia del programa. Lo que empezó con un homenaje a 25 parejas que cumplían sus bodas de oro, terminó en una discusión tras otra, con Pepe en el centro de la polémica. Su actitud tras el cambio de capitanía provocó una cascada de reacciones en sus compañeros, que le pidieron respeto en varias ocasiones durante el cocinado.
"No seas inútil, molestón e impertinente"
A pesar de que Annie recibió a Pepe con un abrazo, desde el momento que se decretó el cambio de capitán, la situación de Pepe con sus compañeros del nuevo equipo colapsó. "Yo lo tenía 10.000 veces más ordenado", advirtió el nuevo líder del equipo rojo. El primer encontronazo llegó entre Pepe y Javier, cuando el jinete le dijo a Annie y a Carlota que pusieran al capitán a trabajar según necesitaran. "A Pepe me pongo a trabajar yo. No hace falta que vengas a hablar. ¡A mi me vas a decir lo que me tienen que decir! Ponte a lo que tienes que hacer y espabila, no seas inútil, molestón e impertinente", declaró Pepe.
Su siguiente reflexión dejó claro que sólo estábamos ante el inicio del conflicto: "En el equipo rojo me encuentro a cuatro personas que no saben donde tienen la mano izquierda y la mano derecha y pretenden que yo sea la luz". Lejos de reconducir la situación, Pepe cargó de nuevo, esta vez contra Carlota: "Vamos, que te veo un poco perdida, no estás trabajando al ritmo que necesitamos". Y Carlota reaccionó: "Si vienes cabreado de casa, conmigo no lo pagues. Habla con educación y respeto".
"No hace falta faltar"
Ni siquiera la visita de Jordi Cruz y Pepa Muñoz a la cocina roja apaciguó el ambiente. "Yo llego aquí y el trabajo va más retrasado de lo que yo lo llevaba. Y algún retrasado más tenemos por aquí", afirmó Pepe. El chef de ABaC frenó al aspirante: "No hace falta faltar". Pero el capitán se defendió asegurando que no estaba faltando, solo definiendo.
Si inicialmente fue Carlota, en este punto del cocinado fue Camilla la que se refirió al papel de Pepe tras el cambio de capitanes. Y sin duda fue más contundente que su compañera: "Es un sinvergüenza, ha sido un despropósito de malas palabras y mala educación. Me da rabia que estemos metidos en el mismo saco que él". A pesar de todo, y ya tras presentar todos los platos a los comensales, Carlota le dio la oportunidad a Pepe de disculparse: "Hay a veces que está bien pedir perdón si crees que lo tienes que pedir". Pero él se negó en rotundo, asegurando que no se tenía que disculpar por "ser realista".
Ya en el veredicto, Annie se sumó a Carlota y a Camilla, asegurando entre lágrimas que Pepe llegó al equipo rojo "negativo y echando pestes por la boca, faltando al respeto". Los jueces trataron de encontrar una explicación a la actitud de Pepe y Camilla dio alguna pista: "Se ha ido su amiga Paloma que es quien le equilibraba y ahora sale lo que es". Javier apoyó la teoría de Camilla: "Paloma le contenía".
Una disculpa a medias
Con el reposo que necesita una discusión así, los aspirantes llegaron a la prueba de eliminación para intentar eliminar la tensión. Pepe, Javier, Camilla, Annie y Carlota llegaron con delantal negro tras ser nombrado el equipo rojo como perdedor, cosa que no sorprendió a nadie. Y Pepe hizo un intento de pedir perdón, pero insuficiente a criterio de muchos de sus compañeros: "Perdón si se sintieron ofendidos, no creo que fuera para tanto pero pido perdón. También quiero decir que cuando llegue a las cocinas rojas el barco ya estaba hundido", aseguró.
Jordi intercedió entonces para hacerle ver una vez más a Pepe que su actitud no fue la correcta: "No es una forma de afrontar una capitanía, aunque el barco esté hundido como dices, la función del capitán es intentar reflotarlo". La última reflexión de Pepe dejó el conflicto muy abierto: "Soy una persona fuerte de mente y no me voy a caer porque ellos quieran que me caiga. Ahora tranquilo e intentar sacar el trabajo adelante". Ya estamos preparado para el siguiente episodio de esta trama.