Las mujeres se rebelan en 'Punto de araña', el debut en la novela de Nerea Pallares
- Punto de araña, Premio García Barros 2025, es la primera novela de la periodista gallega Nerea Pallares
- La novela transcurre en un pueblo de la Costa da Morte, con un grupo de mujeres que se plantan y se rebelan
La periodista Nerea Pallares (Lugo, 1989), que ya había publicado dos libros de cuentos y participado en antologías de relatos, se estrena en la novela con Punto de araña (Libros del Asteroide/Periscopi/Galaxia). En esta primera ficción, que ganó el premio Premio García Barros, la autora entrelaza realismo social, memoria colectiva y mitología para relatar una rebelión femenina en la Costa da Morte.
La protagonista es Ari, que llega al pueblo de Camariñas, que por alguna razón le resulta familiar, y donde será la responsable del museo del encaje, además de ejercer como guía turística. Ella aún no sabe que las mujeres de la localidad han tomado una decisión que está a punto de cambiarlo todo. Hartas del egoísmo de los hombres ausentes, dueños del dinero y de las decisiones, y de no tener una voz propia, han tomado una decisión drástica. Las encajeras o palilleiras —que son también rederas, mariscadoras y trabajadoras de la conservera— deciden invocar a las arañas, tres deidades dotadas de un poder y una sabiduría ancestrales.
Las mujeres del mar
El suceso que lo desencadena todo es el accidente de una niña pequeña. La narradora, Ari, cuenta así su llegada al pueblo: «Hacía apenas unas horas que acababa de llegar y dejar en mi nueva casa las maletas, cuando me encontré con todo el pueblo reunido en aquel entierro. Mientras el cura predicaba al fondo, entre susurros, las mujeres me hablaron del naufragio y de cómo el mar había escupido a la niña en la arena de Reira. Sacudían la cabeza en una negativa vehemente. Fue a navegar con el padre, le estaba enseñando a la niña a andar al mar, pero dime tú a quién se le ocurre salir con las mareas vivas».
La desgracia es el detonante de un cambio radical en el pueblo, en una Galicia donde lo cotidiano se roza con lo sobrenatural, y en la que la mitología gallega sirve de espejo para las luchas contemporáneas de la mujer. Las maravillas, de Elena Medel; As mozas que cosían, de Carmen Blanco; Tea Rooms, de Luisa Carnés o Canto yo y la montaña baila, de Irene Solà, tienen en común ese espíritu de sororidad, rebeldía, trabajo y voces plurales que se abren paso con fiereza.
“La idea del tejido y lenguaje como un mismo gesto“
«Tiré de un primer hilo que es esa idea de tejido y lenguaje como parte de un mismo gesto», cuenta Nerea a Óscar López en su entrevista en Página Dos. «Tenía que ser el encaje el que fuese el protagonista. Aquí en Camariñas está muy vivo, y me parece incluso que las redes del puerto están también dialogando con ese encaje», añade la escritora. Esta primera novela de Nerea Pallares, muy bien recibida por la crítica y los lectores, es una obra marinera y coral tejida con las voces de tres generaciones de mujeres que se rebelan frente a la injusticia. Una oda a las que tejen las redes invisibles que sostienen; a las manos que, en silencio, entrelazan el mundo y a las manos de las amigas, red de redes.
Página Dos