La tarta Malaya es un postre muy especial por su sabor y textura únicos. Su bizcocho suave y esponjoso se mezcla con una crema delicada y un toque dulce irresistible. Ideal para convertir cualquier momento en algo único.
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Tarta de MalayaTarta de Malaya
Ingredientes
Preparación
Para la masa de bizcocho:
226gr mantequilla
200gr azúcar (A)
80ml de aceite neutro
110gr de leche condensada
Extracto de vainilla al gusto
7 yemas
170gr de harina
130gr de maizena
7 claras
150gr de azúcar (B)
1 cucharadita de zumo de limón
colorantes
Para el pincelado:
40gr leche condensada
40gr mantequilla
Para la masa del bizcocho:
Tamizamos la harina junto con la maicena y reservamos.
Ponemos la mantequilla y el azúcar (A) en otro bol. Bate hasta que la mezcla esté pálida y esponjosa y añadimos el aceite, la leche condensada y el extracto de vainilla y mezclamos bien.
Agrega las yemas de huevo una por una, mezclando bien después de cada adición.
Incorpora la mezcla de harina en dos tandas y reservamos.
Por otro lado, pon en un bol las claras y batimos hasta que estén espumosas.
Añadimos el azúcar (B) y el zumo de limón y batimos hasta que se formen picos firmes.
Añadimos la mitad del merengue a la mezcla de harina y, usando una espátula, incorpora todo con movimientos suaves y envolventes hasta agregar todo el merengue.
Dividimos la masa en cuatro, dos las teñimos del color deseado y las otras dos las dejamos blancas.
Para el pincelado:
Colocamos los dos ingredientes en un bol y fundimos en el microondas.
Reservamos hasta su uso.
Para el montaje:
Precalentar el horno a 170ºC
Forramos la base de los moldes con papel de horno.
Por una parte, horneamos en el molde rectangular una de las masas blancas y la reservamos.
Por otro lado, horneamos en el molde cuadrado una capa de la masa de bizcocho blanca.
Lo sacamos del horno y pintamos el bizcocho con el pincelado, añadimos una capita de una de las masas coloreadas y horneamos de nuevo.
Repetimos el mismo procedimiento alternando los colores y el bizcocho blanco en medio de cada color.
Después de hornear la última capa, reservamos.
Para el ensamblaje:
Mide el bizcocho y recórtalo en tiras largas y perfectamente cuadradas para ensamblar.
Coloca y pinta con el pincelado las cuatro tiras de manera que contrasten entre sí los colores y la simetria.
Extendemos el bizcocho blanco en la mesa y colocamos en un lateral el tronco de colores y poco a poco lo vamos enrollando hasta cubrirlo entero.