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Los claroscuros de la universidad en 'La chica más lista que conozco', de Sara Barquinero

  • La nueva novela de Sara Barquinero, autora de Los escorpiones, habla del ambiente en las aulas universitarias
  • Precariedad, cinismo, admiración y vergüenza conviven en La chica más lista que conozco, publicada por Lumen
Página Dos - Sara Barquinero y 'La chica más lista que conozco'
Marta Dominguez

Cuando un estudiante comienza su carrera en la universidad imagina un lugar idílico en el que por fin podrá aprenderlo todo sobre su vocación, conocer a personas interesantes, tener delante a grandes profesores y debatir cuestiones con profundidad. La realidad suele muy diferente. Sara Barquinero dedica su nueva novela a ese ambiente académico que pocas veces logra cumplir las expectativas idealistas de los jóvenes. La chica más lista que conozco (Lumen) es una novela sobre la vergüenza y las complejidades del consentimiento en las relaciones desiguales. Escrita como un tratado filosófico, indaga también en la amistad femenina en entornos masculinizados, la belleza del conocimiento y el ansia por forjarse una identidad.

Un país para leerlo - Entrevista a Sara Barquinero

El compromiso político y social mueve a la protagonista de la novela, que se muda a la capital para comenzar su formación universitaria. Alicia deja su ciudad natal para estudiar Filosofía en Madrid, convencida de que allí encontrará compañeros y profesores capaces de cambiarle la vida. Seducida por un grupo de estudiantes tan inteligentes como crueles, pronto descubrirá que el saber no siempre es sinónimo de virtud. En las aulas reina la arrogancia, y la brillantez intelectual convive con la precariedad, el cinismo y las miserias cotidianas. En medio de su Bildungsroman particular, entre los movimientos estudiantiles y el desarrollo de sus propias teorías, Alicia se obsesionará con Juan, uno de sus profesores, diez años mayor que ella.

No recomendado para menores de 7 años Encontrar piso de alquiler: misión imposible para los universitarios | Ver
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porque la víctima se defendió con una bandeja.

Y esta imagen se repite desde hace días

en Santiago de Compostela.

Decenas de estudiantes universitarios

haciendo cola desde las 7h a las puertas

de las inmobiliarias de la ciudad. Buscan un piso de alquiler

para el próximo curso.

Una misión muchas veces imposible.

Se quejan de la poca oferta,

las condiciones de algunas de estas viviendas

y, sobre todo,

de la subida de precios, un 8% en un año.

"Soy Helio, tengo 22 años y estoy buscando piso

para compartir por habitación"

Es la sexta visita en una semana.

Y ya se le termina el contrato de su actual casa.

Los altos precios

de las habitaciones en Madrid, reconoce, lo ponen muy difícil.

"Llevamos 3 meses buscando piso

y realmente de 500-600 euros no baja la habitación.

Es literalmente asfixiante.

Ya no es solo el sablazo mensual por habitación

sino que encima tienes que desembolsar de golpe

5 mensualidades, y se quedan tan tranquilos".

Como él, muchos estudiantes están buscando piso compartido.

"Hola, ¿eres Mila? -Tú Javi".

Esta habitación cuesta casi 500 euros al mes, más gastos.

"Yo nada más que con la habitación

y el vivir aquí, mis padres ya me tienen que pasar

más de 1.000 euros al mes, eso es un sueldo"

"En cuanto sale un anuncio tienes que llamar

porque si es de buen precio al día ya no está".

El precio medio de una habitación en un piso compartido

es de 400 euros mensuales, pero supera los 500 euros

en Barcelona y Madrid, los mercados más demandados.

Concentran, junto con Valencia, más del 60 % de la oferta.

"Está subiendo muchisimo la oferta, y eso haría pensar

que los precios tendrían que bajar, pero nada más lejos de la realidad

porque además está subiendo muchísimo la demanda".

Una demanda cada vez más presente en redes,

repletas de anuncios de estudiantes que buscan la habitación preciada.

Encontrar piso de alquiler: misión imposible para miles de universitarios españoles

Las decepciones del estudiante

El libro comienza con una reflexión sarcástica de Alicia, ya estudiante de último curso. «Profesores en torno a la mesa de caoba de la Junta de Facultad: ¿con qué teoría nos levantaremos a más jovencitas? Es un error acusar a la crueldad de lo que puede atribuirse a la idiotez: disputas personales achacadas a mínimas diferencias teóricas, tomas de partido por un postulado u otro con tal de rascar migajas de financiación estatal, renuncias a criticar a un compañero vicioso para asegurar un futuro puesto a un doctorando del equipo». Todo lo que ella idealizaba antes de entrar en la universidad se ve despeñado por la precaria realidad, que se impone.

Es muy importante defender la universidad pública

«Es muy importante defender la universidad pública», comparte Sara Barquinero en su entrevista con Página Dos, «pero eso no quita que no se puedan denunciar sus aspectos más terroríficos. Quizá hacer una defensa de la pública pasa por denunciar sus prácticas más viciadas», añade la escritora. Tuvo una gran respuesta de público y crítica con su anterior novela, la inquietante Los escorpiones (Lumen),en la que fue comparada con autores como Mariana Enríquez, Foster Wallace, Bolaño o Houellebecq. Nacida en 1994, Barquinero es doctora en Filosofía y ha publicado también Terminal (2020) y Estaré sola y sin fiesta (2021).