Isabel Coixet pone a prueba la coraza emocional de Broncano: “Eres un tío listo, pero te hace falta llorar” | La Revuelta
- La directora presenta su decimosexta película, 'Tres adioses', participada por RTVE, que se estrena este viernes 6 de febrero
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Isabel Coixet tiene 65 años, gafas desde los 5 y flequillo desde los 6, ocho premios Goya (la directora que más “cabezones” acumula), y una hipoteca pagada. Y a partir de este viernes 6 de febrero tendrá también en los cines su decimosexta película, Tres adioses, participada por RTVE, en la que Marta y Antonio, interpretados por los actores italianos Alba Rohrwacher y Elio Germano, tienen que afrontar sus nuevas vidas tras su separación. Una historia basada en un libro póstumo de la escritora Michela Murgia y que, en su opinión, puede hacer llorar incluso al mismísimo David Broncano. Lo que no tiene la directora catalana son pisos alquilados, porque le “parece como feo” hacer negocio con la vivienda, tal y como ha subrayado en su entrevista en La Revuelta.
Broncano tiene “pinta de no llorar”
La directora Isabel Coixet refleja en sus películas su sensibilidad y su tendencia a las emociones, y reconocía en su visita a La Revuelta que es de las que llora “por cualquier cosa. Por un día malo, un día bueno, porque hay una paloma muerta, porque las anchoas están ricas…”. Al contrario que David Broncano, a quien ha etiquetado como una persona que tiene “pinta de no llorar, y eres un tío listo, pero te hace falta llorar”. Algo que el presentador no ha negado, pero que podría llegar a cambiar, según Coixet, si ve Cosas que nunca te dije, a la que más cariño tiene de toda su filmografía, o la que estrena este viernes, Tres adioses, en la que “se pasa un poco mal al principio, pero también se ríe la gente”. De paso, ha aprovechado para pedir a quienes vayan al cine a verla que “se queden hasta el final, tres minutos más, después de los créditos hay algo que merece la pena”.
Isabel Coixet no quiere hacer negocio con la vivienda
Hija de un trabajador de las Fuerzas Eléctricas Catalanas y una dependienta de una tienda de ropa para niños, a Isabel Coixet le inculcaron la importancia de tener una casa en propiedad. Y después de muchos años de trabajo y éxito en el cine, recientemente ha terminado de pagar la hipoteca de la vivienda en la que reside, “algo que en España es casi un milagro”, aunque tiene otros dos pisos, “pero no tengo nada alquilado” porque “las casas que tengo las presto a personas que conozco a las que les hace falta”. En su opinión, “está muy bien regular los alquileres, pero hace falta solidaridad por parte de los propietarios”. Y no se trata, necesariamente, de seguir su sistema, pero, según su consideración, “las casas son aventuras, pero no un negocio. Me parece feo”.