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Lazos de sangre

María Jiménez y Pepe Sancho: una tormentosa relación con tres bodas

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Lazos de sangre - María Jiménez y Pepe Sancho: tres bodas y una larga lista de infidelidades

La relación de María Jiménez y Pepe Sancho ha conseguido acaparar más de una portada, y no es para menos, como hemos visto en el documental que le han dedicado a la cantante en Lazos de sangre, fue una historia bastante especial y no en el buen sentido de la palabra. Fueron dos personas que se amaron con locura, y quizás ese fue el problema, que no supieron gestionar los sentimientos con un poco de cabeza fría. Una historia de idas y venidas en la que llegaron a casarse tres veces.

Un amor de película

María Jiménez siempre ha reconocido que lo suyo fue un amor de película. Se quisieron con locura y es que fue un flechazo desde el primer instante en el que se cruzaron en un conocido restaurante de Madrid. "Fue un flechazo, pero después fueron veinte puñaladas", dice María Jiménez cuando habla de Pepe Sancho. Es un buen retrato de lo que fue su relación, en la que desde el primer momento se vieron ya algunas diferencias y actitudes reprochables: "Ese día El Estudiante me formó un escándalo, que yo me quería separar ese mismo día de él. Psicológicamente me volvió loca ese día", explica María sobre el día de su boda en el documental que ha protagonizado.

María Jiménez y Pepe Sancho: ¿Fue un flechazo, después fueron veinte puñaladas¿

Sin embargo, por aquel entonces, María ya había tenido a su hija Rocío, siendo madre soltera, y el actor la acogió como si fuera suya. Aquel gesto enterneció a María y juntos formaron la familia que tanto anhelaba. Más tarde llegaría también un hijo fruto del su matrimonio, Alejandro Sancho, que no ha dudado en participar en el homenaje a su madre y que ha hablado de la relación de sus progenitores sin ninguna censura.

La primera ruptura

Se separaron un año después del nacimiento de Alejandro, su relación sufría la primera ruptura. Una decisión tomada por ambos que no tardarían mucho en rectificar y es que en enero de 1985 María sufría un duro golpe que le cambiaría la vida, la muerte de su hija Rocío en un accidente de coche. Aquello destrozó a la cantante, pero la volvió a unir con Pepe Sancho, que fue un gran apoyo para ella en esos difíciles momentos. La pérdida de una hija que él también sentía como suya y que les hizo refugiarse el uno en el otro.

María Jiménez y Pepe Sancho con su hijo Alejandro

María Jiménez y Pepe Sancho con su hijo Alejandro RTVE.es

Cada vez pasaban más tiempo juntos y Alejandro estaba feliz por el reencuentro de sus padres, pasaban las navidades y los fines de semana juntos y poco a poco se fueron acercando. Fue entonces cuando llegó la segunda boda, se casaron el 27 de febrero de 1987 en Costa Rica con su hijo Alejandro y fueron felices durante algún tiempo, aunque como ya os imagináis no fue eterno. Se casaron una tercera vez y parecía que aquello sería el broche definitivo para su amor, una historia que debía acabar bien después de todos los esfuerzos de ambos por que aquello saliera adelante, pero nada más lejos de la realidad.

La doble vida de Pepe Sancho

Era una relación con muchos problemas, entre ellos las infidelidades, pero también la falta de autonomía de María. Pepe Sancho había anulado a su mujer por completo, la relegó de los escenarios y ella no tuvo más opción que quedarse en casa cuidando de él y de su hijo. Él era posesivo y muy celoso, una combinación cuánto menos peligrosa. "Él hacía su vida, en la que María Jiménez no pintaba nada, y María no hacía su vida porque tenía de gran amor a Pepe Sancho", dice Ángel Antonio Herrera.

Lazos de sangre - María Jiménez renace tras romper con Pepe Sancho

Fue Alejandro, el hijo de ambos, quien descubrió finalmente a su padre saliendo de la casa familiar con otra mujer. Pepe Sancho había empezado una doble vida con otra mujer y eso fue el final definitivo. Cuando Alejandro se lo contó a María, ella tuvo claro que aquello no podía seguir adelante y "Se acabó". María se alejó de Pepe Sancho y volvió a encontrarse a sí misma, triunfó sobre los escenarios de nuevo y luchó por ser la mujer libre que ella describía en sus canciones y que hemos conocido en Lazos de sangre