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Traumas: cómo resolver las cicatrices del cerebro

  • Analizamos el modo en que el cerebro registra las experiencias traumáticas sin resolver
  • Las investigaciones de psiquiatras y neurólogos buscan cómo resolver estas cicatrices

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InquietaMENTE - Cicatrices en el cerebro - 23/03/21

Como las heridas dejan cicatrices, así los traumas dejan huella casi siempre. El modo en que el cerebro registra las experiencias traumáticas sin resolver y cómo afectan al estado emocional de la persona está íntimamente relacionado con el sistema inmunitario, según investigaciones de psiquiatras y neurólogos. “Si lo que ocurre tiene una intensidad tan alta que nos sobrecarga, el cerebro no puede procesar esa información, se queda bloqueado. A veces no asimilamos recuerdos y se producen lagunas de memoria. En ocasiones lo que nos ha pasado es tan incompatible con nuestra vida que no sabemos dónde encajarlo o darle un sentido. Y esas experiencias no se terminan de asimilar y se quedan ahí”. Así define un bloqueo Anabel González psiquiatra, especialista en trauma emocional, en el Hospital Universitario de A Coruña.

Los bloqueos se detectan con nuevas experiencias que pueden conectar con los registros y memorias dolorosas guardadas. “Me pasan cosas después de algo traumático que a lo mejor no tienen nada que ver y se conectan con una sensación parecida. Por ejemplo, a lo mejor me bloqueo con mi jefe porque ya me ocurrió algo similar con mi profesor de matemáticas en el pasado. La información sigue unos procesos que pueden tener interferencias con recuerdos”, señala la psiquiatra como explicación a la falta de recursos de respuesta en algunas situaciones.

Lo físico y lo emocional

Es habitual que estos traumas sin resolver tengan un desenlace en la salud física. “Se ha estudiado mucho últimamente la relación entre mecanismos inflamatorios y depresión, trastornos mentales y problemas físicos. Esa división entre lo físico y lo emocional a la que estábamos habituados en la medicina occidental no es tal. El estrés puede acabar tanto en estados depresivos como en alteraciones físicas".

Anabel González explica en su libro Las cicatrices no duelen el proceso cerebral que sigue el estrés postraumático de algunos pacientes. “Son cicatrices no curadas. Son respuestas que no concuerdan con esquemas de experiencias integradas en el archivo en mi historia donde con un bagaje podría manejarlas mejor. Ocurre que en una situación nueva el cerebro cuando va a busca referentes se encuentra con una de estas experiencias no resueltas, aunque yo no esté pensando en ella, lo que voy a hacer es bloquearme”.

Tratamiento de estrés postraumático

Hay tratamientos que buscan como solucionar las interferencias que se producen en recuerdos no procesados correctamente. Una propuesta es el EMDR, acrónimo en inglés de Eyes Movement Desensitization and Reprocesing (Movimiento de ojos, desensibilización y reprocesamiento). Es una terapia reconocida por la Organización Mundial de la Salud para tratamiento de estrés postraumático “Lo que se utiliza aquí es un mecanismo que ya se ha probado y tiene que ver con el movimiento ocular. El fundamento empírico es que el movimiento conecta con áreas donde se procesa la información y desbloquea los recuerdos y puede reelaborarse la información. Con resonancias magnéticas se ha visto que con la EMDR se activa un área multiasociativa en el cerebro que tiene que ver con conexión múltiples informaciones y el recuerdo se integra y reconecta con otras redes de memoria”, afirma Anabel González.

La terapia EMDR fue investigada en origen por la psicóloga norteamericana Francine Shapiro que ya demostró su eficacia en 1989, con personas traumatizadas por la Guerra del Vietnam. También fue uno de los tratamientos de niños indonesios traumatizados por el tsunami.